‘Cobra Kai’ y el fenómeno ‘Karate Kid’: subirse al tren del progreso, o al menos intentarlo

La serie que retoma los pasos de Karate Kid estrena su cuarta temporada en Netflix. Una miscelánea de nuevos personajes y subtramas vacías, junto a la inclusión de mujeres de forma forzada. A pesar de la pretensión de aplicar la perspectiva de género, todo se queda en eso, en un simple intento.

En 1984 se estrenaba una de las películas estadounidenses que se convertirían en un fenómeno cinematográfico. El director de Karate kid, el momento de la verdad, John G. Avildsen (director de Rocky), estrenaba el primer filme de una saga de cuatro películas. Sin saberlo, el cineasta constituyó una piedra angular y detonante de versiones posteriores.

Un argumento adaptado a los distintos cambios sociales

Tras el éxito de la saga de artes marciales, se han sucedido diferentes producciones televisivas y cinematográficas. La serie de tv The Karate Kid (1989) trasladó a los personajes principales a la animación.

The Karate Kid (1989)
The Karate Kid (1989)

Posteriormente, en 1994, Christoper Cain dirige El nuevo karate kid. El sensei Miyagi ya no entrena al ya conocido Daniel Larusso, sino que este es sustituido por una mujer, Julie (Hilary Swank).

Ya en el siglo XXI, el personaje protagonista es encarnado por un niño de etnia negra y clase baja, incluyendo así a otro de los colectivos de la sociedad. Remake también denominado The Karate Kid (Harald Zwart, 2010).

The Karate Kid (2010)
Jackie Chan y Jaden Smith en The Karate Kid (2010)

Recientemente, se estrena la serie Cobra Kai, posteriormente producida y estrenada en la plataforma de streaming Netflix. En esta nueva serie, en lugar de hacer un remake, se elabora una original secuela. Se recupera el mismo elenco actoral de la película original. Ralph Macchio en el papel de Daniel Larusso y William Zabka en el de Johnny Lawrence. Enfrentados desde la infancia, vuelven a reencontrarse de adultos para retomar la rivalidad que había quedado relegada al olvido.

Daniel Larusso y William Zabka, en Cobra Kai.
Daniel Larusso y William Zabka, en Cobra Kai.

La inclusión de las mujeres en el argumento

La nueva serie tiene una evolución clara a lo largo de las cuatro temporadas. Evolución que camina en la misma línea que los cambios sociales reales. Ya en la primera, una mujer encarna el papel de luchadora. Pero es en esta última temporada donde las mujeres adquieren mayor protagonismo.

Sam (Mary Mouser) es la hija de Daniel Larusso. Aprendiz de su padre y las artes marciales de Miyagi-Do. En la temporada recién estrenada, esta se ve enfrentada con su rival Tory (Peyton List). Sin embargo, a pesar de convertirse en protagonistas, están constantemente rodeadas de personajes masculinos.

Ralph Macchio es Daniel LaRusso y Mary Mouser es Samantha LaRusso en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021
Ralph Macchio es Daniel LaRusso y Mary Mouser es Samantha LaRusso en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021

Los hombres son los que realmente toman las decisiones para hacer avanzar la trama. Además, ambas terminan por enamorarse de los hombres protagonistas. Por otro lado, no solo se perpetúan estereotipos, sino que no se concibe la posibilidad de que la mujer sea la única ganadora. Hombres y mujeres no pueden pelear juntos, o eso parece. No están al mismo nivel, transmite la serie.

Así, se vuelve a lanzar el mensaje que establece que la fuerza no es una cuestión de entrenamiento, constitución corporal, u otro tipo de características, sino exclusivamente del género. Mujeres contra mujeres, y hombres contra hombres.

Peyton List es Tory Nichols en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021
Peyton List es Tory Nichols en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021

Para equilibrar las evidentes perpetuaciones estereotípicas, se recurre a la inclusión forzada del discurso feminista. Junto a ello, también aparecen pinceladas que hacen referencias a pronombres, orientaciones sexuales y otras palabras salpicadas que ni se explican ni encajan coherentemente. Así, se sigue la línea de películas como Wonder Woman (Patty Jenkins, 2017) o series más recientes como La vida sexual de las universitarias (HBO Max, 2021).

La mercantilización del discurso feminista

Esta tendencia se basa en la mercantilización del discurso feminista. A través de la inclusión de ciertos comentarios y personajes se pone una tirita a la gran herida que genera el sistema heteropatriarcal. No obstante, esto no es suficiente para solventar la falta de perspectiva de género en el audiovisual. De hecho, hace más daño del que repara.

Esta inclusión impostada provoca que la audiencia lo reciba como algo fuera de lugar. Otras series como Vida perfecta, The End o Cuando el polvo se asienta, incluyen de forma exquisita la perspectiva de género en tramas muy dispares. Lo que demuestra que existe la posibilidad de construir un relato feminista sin capitalizar el movimiento.

En la recién estrenada cuarta temporada de Cobra Kai se hace el intento de mejorar la imagen de las mujeres representadas. El papel de Sam se torna protagonista en el argumento. De hecho, una de las secuencias más intensas y atrayentes del filme es protagonizada por Sam y Tory. Un combate de karate que gana gracias al excelente montaje.

Sin embargo, a pesar de los pasos hacia delante, no es suficiente. Sobre todo, al analizar el final de la temporada e incluir nuevos personajes. Personajes que son de nuevo hombres y heteronormativos. Sentando así un precedente que no es muy alentador para la próxima temporada que se estrenará.

Tanner Buchanan es Robby Keene, Peyton List como Tory Nichols y Martin Kove interpretando a John Kreese en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021
Tanner Buchanan es Robby Keene, Peyton List como Tory Nichols y Martin Kove interpretando a John Kreese en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021

El “test de Bechdel” y otras formas de evaluar la perspectiva de género

El “test de Bechdel” es utilizado como prueba básica para saber si una obra audiovisual es feminista. Se compone de tres preguntas tan sencillas como: ¿tiene la obra dos mujeres con nombre propio? ¿Hablan entre ellas? ¿Sobre algo que no sean hombres? Este escueto y limitado test no es superado por muchas obras.

En el caso de Cobra Kai, se aprueba el examen con un aprobado raspado. Aunque ambas hablan entre ellas, siempre lo hacen para enfrentarse. Aunque esto no esté incluido en la tradicional prueba, esta falta de sororidad deja mucho que desear.

Por otro lado, no hablan explícitamente de hombres en sus conversaciones. Sin embargo, su enfrentamiento se ve detonado desde el inicio porque una de ellas se enamoró del novio de la otra. De este modo, se podría concluir que la representación de las mujeres en la serie es bastante deficiente.

Mary Mouser es Samantha LaRusso y Courtney Henggeler es Amanda LaRusso en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021
Mary Mouser es Samantha LaRusso y Courtney Henggeler es Amanda LaRusso en Cobra Kai. Cr. Curtis Bonds Baker/Netflix © 2021

La serie busca mandar un mensaje sobre la honestidad y la empatía. Sobre el amor y las interrelaciones más allá del egoísmo y orgullo. En esta línea, habría sido muy fácil incluir de forma adecuada la perspectiva de género.

La secuela de Karate Kid intenta subirse al tren del progreso. Recoge ciertos conceptos y trata de incluirlos. Sin embargo, todo se queda en eso, en un simple intento. Intento forzado que vuelve a provocar la reacción habitual y patriarcal de la audiencia que dice: “ah mira, las mujeres también saben pelear”. Intento que además hay que observar con precaución al ser una serie sobre adolescentes. Son las adolescentes las que aparecen representadas en pantalla. Es esencial ser consciente de la influencia que los medios tienen en la audiencia. Y en particular, hacia colectivos más vulnerables como la infancia y adolescencia.

https://www.youtube.com/watch?v=2EM10ay4Myg

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