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Entrevista a Mariana Di Girolamo: Su vida en primer plano

Mariana Di Girolamo es una maravillosa y talentosa actriz chilena recientemente afincada en España que nos ha deslumbrado con sus dos últimas películas: Ema, de Pablo Larraín y La Verónica, de Leonardo Medel.

Dos personajes que son madres de cualidades y características muy diferentes. Dos personajes femeninos de peso de los que cuestan olvidar una vez los has conocido. Mariana les da vida con una verdad y naturalidad apabullante.

A Mariana también la podemos encontrar en las interesantes series: La Jauría y Río Oscuro.

La Verónica se ha estrenado recientemente y se puede ver en Filmin. Es una película rodada en diferentes planos secuencia y en la que vemos el primer plano de su protagonista en todo momento. Le preguntamos a Mariana sobre los entresijos de su rodaje, sus sueños, su presente y su futuro.

Hablamos con Mariana Di Girolamo

– ¿Dónde estudiaste?

Cuando acabé la escuela, fui a la Universidad de Chile a estudiar Obstetricia y Puericultura para ser madrona. Realmente quería estudiar enfermería, pero no me alcanzó (risas).

La carrera no me gustó. Estuve un año y tres meses estudiando y había ramas espectaculares. Siempre me atrajo la biología y la medicina, pero estando ahí no me gustó. Era infeliz. Allí mismo tomé un optativo de profundización de teatro que le llaman.

Es cierto que provengo de una familia de artistas muy grande. Mis padres son artistas visuales, mi tía, Claudia Di Girolamo es una de las mejores actrices de Chile y mi abuelo Claudio ha trabajado muchos años en cultura, ha dado su vida al arte y a la cultura, pero yo quería ir por otro lado. Quizá por un acto de rebeldía, no sé. Sea como sea, la vida me llevó para allá con esa optativa de teatro.

Hicimos Las Brutas, de Juan Radrigán, una obra muy importante en Chile. Me encantó el trabajo en equipo, el trabajo de texto, el vértigo de subirte a un escenario, y por qué no, los aplausos.

La gente me decía que se me daba especialmente bien, así que hice las pruebas de admisión en la Universidad Católica para estudiar Teatro y me fueron muy bien. El primer año me di cuenta de que quería dedicar mi vida y mi esfuerzo a eso y allí estudié durante cuatro años.

Tuve la suerte de que en mi cuarto año en la universidad comencé a trabajar en la televisión, en una teleserie que se llamaba Pituca sin Lucas que tuvo muchísimo éxito. Allí, de una manera inesperada, llegó la fama y fue extrañísimo.

Mariana Di Girolamo.
Mariana Di Girolamo.

– ¿Qué opinas de la recepción que está teniendo La Verónica?

Ha sido increíble y sorprendente. El director, Leo Medel, siempre pensó que la película iría a otro tipo de festivales, más pequeños. Cuando nos dijeron la selección en la sección Horizontes latinos del Festival de San Sebastián, fue una sorpresa increíble.

Ese fue el primer encuentro con el público, porque aún no se había estrenado en Chile. La reacción fue genial, estaban bastante fascinados con la película.

Cuando la pudimos estrenar en cines, porque en Chile hasta hace poco han estado cerrados, fue muy grato ver la reacción de la gente. Hay muchas mujeres que se sintieron interpeladas, les llamó mucho la atención desde dónde se mostraba un tema como el de la maternidad.

Hace poco que la volví a ver en cine y la encontré muy cruda, especialmente ahora.

Mariana Di Girolamo en La Verónica.
Mariana Di Girolamo en La Verónica.

– ¿Qué es lo que te gusta del trabajo de Leo Medel?

Leo, me invitó a hacer una película que se llamó Constitución (2016). Constitución es una ciudad de Chile en la que murió mucha gente por los terremotos de 2010 y él quiso reactivar la cultura local y rodó esta curiosa película para formato de realidad virtual.

A mí siempre me gustaron los desafíos y que me sacaran de los lugares comunes y Leo siempre me invitó a trabajos en los que podía hacer cosas completamente nuevas, como Constitución, Harem o Hotel Zentai. Son películas diferentes y especiales a las que se sumaban grandes actrices y actores como Antonia Zegers, Alejandro Goic o Patricia Rivadeneira que interpreta a la periodista de La Verónica.

Además de todo esto, Leo y su equipo son muy amables. Se trabaja en un ambiente muy bueno. Él es una persona llena de todo tipo de referentes. Es divertido entrar en su mundo.

– ¿Qué es para ti [email protected] influencer?

[email protected] influencer para mí es una persona que tiene la posibilidad de influenciar a los demás, de llegar a un público masivo de una manera bastante inmediata, de transmitir un “algo”. Es una persona sumamente atractiva, también físicamente. No por ese motivo debe entrar en los cánones o la hegemonía de la belleza, pero sí ser una persona que genere atracción. Una persona hábil.

Al principio te habría dicho inmediatamente que son marcas, pero también creo que hay personas que han pasado a ser influencers por otras cosas, líderes feministas, políticos…

Mariana Di Girolamo.
Mariana Di Girolamo.

– ¿Siendo influencer, que ha significado para ti trabajar en una película que disecciona ese modelo de trabajo?

Siempre he querido que se me reconozca como actriz en vez de influencer porque para mí son inabarcables las dos cosas. Aún hoy trabajo con alguna marca, pero cuando he estado en el mundo de las marcas (sobre todo al principio, cuando comenzó mi carrera) y tuve un perfil público en Instagram donde todos pueden opinar y salir, me sentí desbordada. Caí en un periodo de ansiedad importante. Era más joven y entendí lo que era estar en tela de juicio constantemente.

Mi lucha por ser una persona auténtica y a la vez agradar ha tenido todo un proceso. Ahora tengo una relación más relajada con las redes y he dejado de leer muchos comentarios. Eso ha sido bueno.

También lo veo como una herramienta poderosa e inmediata. Cuando fue el estallido social, era el medio, desde mi punto de vista, más objetivo para enterarte de ciertas cosas. Tiene como ese doble sentido.

Al trabajar en La Verónica me he sentido interpelada. Es una película muy ruda en algunos aspectos. Podemos encontrarnos Verónicas en todo el mundo. Yo misma he podido habitar esos lugares tan oscuros. Sobre todo las mujeres caemos en ese mundo de competencia, de estereotipos, de cánones y de ansiedad…

Mariana Di Girolamo en La Verónica.
Mariana Di Girolamo en La Verónica.

– ¿En qué te pareces a tu personaje?

Solo en ese aspecto del que acabamos de hablar… aunque quizá tenemos orígenes similares. Creo que ella viene de una familia de clase más baja que la mía. Vengo de una familia de clase media, pero de mucha riqueza intelectual. Una familia de artistas que me inculcaron la cultura y las artes, pero no vengo de una familia, como cree la gente, de clase alta.

Sí es verdad que empecé a trabajar joven y pude acceder a un tipo de cosas que antes no podía acceder. A algunos lujos como los que podría tener Verónica.

Es cierto que uno se acostumbra a tener cierta calidad de vida y no quiere volver a lo que tenía antes. Quizá por ahí me podría parecer a ella, pero ella se fue a un extremo y debe tener mas lujos y accesos de los que tengo yo.

Mariana Di Girolamo en La Verónica.
Mariana Di Girolamo en La Verónica.

También estoy muy pendiente del qué dirán. Siempre he tenido mucha intolerancia al fracaso. Imagino que si fuera madre me iba a dar terror que se me catalogara como una mala madre. Querría ser una madre ejemplar, por mí, por mi hija o hijo y por el qué dirán.

Ahora que vivo en España y no me reconocen en la vida pública, tengo que abrirme un poco el camino de nuevo. Sé que tengo una carrera, Ema, La Verónica… y que ha gustado mucho mi trabajo en España, pero toca también hacerme de nuevo un nombre… siento que saltara a otro tema (risas).

– ¿Cómo preparaste este personaje?

Fueron muy importantes los trabajos previos con Leo, los años de hacer esas películas, de conocernos, de compartir, de tomar mucho café… fue un trabajo muy desafiante para los dos.

Él llevaba once años pensando en esta película. Hace cinco años hicimos el cortometraje de La Verónica en una sala de la Universidad de Chile, donde él trabaja como profesor. Duró como ocho minutos y él cuenta que si yo pude sostener esos ocho minutos, también podía sostener la hora y pico de la película.

El guion de la peli era como un gran monólogo, un gran vídeo de Youtube o una gran Instagram live, fue un poco abrumador.

Mariana Di Girolamo en La Verónica.
Mariana Di Girolamo en La Verónica.

Hicimos ensayos para entender el lenguaje, el trabajo íntimo que iba a tener con la cámara o el volumen de voz que tenía que utilizar. También trabajamos cómo pasar de una emoción a otra. Verónica pasa de la risa a la manipulación sin inmutarse. Leo me enseñó un par de herramientas de respiración para ayudar a la interpretación y llegar a esas emociones de manera efectiva y rápida.

– ¿Cómo es trabajar en un primer plano durante 100 minutos?

Al mirar continuamente a la cámara, necesitaba muchísima concentración, cualquier mosca me sacaba. No soy una actriz muy complicada para trabajar, pero necesité de muchísimo silencio y planos despejados. Además de ser planos secuencia, los textos eran bastante complejos, sobre todo las escenas que tiene con el fiscal o con la suegra.

En la película hay actorazos que fueron muy generosos, ellos también tuvieron el problema de no encontrar la mirada del otro al interactuar conmigo.

Fue duro también trabajar con la guagua (bebé). Tener un bebé llorando en tus brazos y no poder consolarlo fue muy complejo. Fue duro. Esas escenas no las repetimos mucho.

– ¿Tienes algún proyecto en España?

Ahora voy a presentar en Madrid, en el marco de Iberseries, una serie que rodamos en Chile y se llama Los Prisioneros, que cuenta la vida y obra de una de las bandas de rock más icónicas e importantes de Chile y Sudamérica. Allí interpreto casualmente a Patricia Rivadeneira, la periodista de La Verónica cuando era joven. Ella pertenecía a un grupo de chicas performers activistas que se llamaban Las Cleopatras. En plena época de toque de queda y dictadura, había unas fiestas que se llamaban fiestas Spandex, como una subcultura queer donde se hacía teatro, danza y performances. Es una serie para Movistar Play.

Estoy en conversaciones para un proyecto de cine del que aún no se puede contar nada y esperando el estreno de la segunda temporada de La Jauría en Amazon Prime, que tiene muy buena pinta.

Mariana Di Girolamo.

– ¿Qué sueños te quedan por cumplir?

Que se legalice el aborto en Chile. Aborto libre, legal y seguro. También hacer cine en España y viajar mucho. Me gustaría volver a Japón o ir a Islandia. También me gustaría hacer algo con la música y el canto, volver a practicar danza y que mi perro sea feliz, que está sufriendo muchos cambios (risas).

Cuestionario Furioso de Mariana Di Girolamo

Película favorita: Despedidas, de Yōjirō Takita.

Serie favorita: Succesion, de HBO.

Libro favorito: La contadora de películas, de Hernán Rivera Letelier.

Cómic favorito: Condorito, de Pepo.

Cantante, grupo o músico favorito: Kali Uchis.

Artista plástico favorito: Georgia O’Keeffe.

Miedo tecnológico: Los robots. Los robots influencers (risas).

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