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Sitges 2025: ‘Together’ y ‘The Home’, dos terrores que empiezan en casa

Festival de Sitges 2025. Dos películas muy distintas, Together de Michael Shanks y The Home de James DeMonaco, demuestran que el horror más inquietante no siempre viene de fuera: a veces, se gesta en el lugar que llamamos hogar.

Together: cuando el amor se vuelve carne

Dirigida por Michael Shanks y protagonizada por Alison Brie y Dave Franco, Together llega a Sitges como un experimento emocional convertido en body horror. Una pareja que intenta recomponer su relación se muda al campo buscando silencio, naturaleza y redención. Pero tras beber de una fuente durante una excursión, algo cambia: sus cuerpos comienzan a transformarse, a unirse, literalmente, en una única entidad.

Lo que podría sonar a metáfora se convierte aquí en pesadilla física. Shanks filma la fusión de los cuerpos con un lirismo grotesco, entre lo poético y lo repulsivo, explorando la frontera entre el deseo y la pérdida de identidad. En un momento, sus respiraciones se sincronizan; en otro, sus pieles se confunden, como si el amor fuera una enfermedad contagiosa.

Brie y Franco (pareja también fuera de la pantalla) despliegan una química incómoda, brutalmente honesta. Lo que la película propone no es una historia romántica, sino una advertencia: amar demasiado puede ser otra forma de desaparecer. Es cine corporal y conceptual, con ecos de Possession (Żuławski, 1981) y del Cronenberg más emocional. En Sitges, eso equivale a decir: imprescindible.

Póster de Together.
Póster de Together.

The Home: el cuarto piso que no existe

James DeMonaco, creador de The Purge, cambia aquí la violencia urbana por el terror interior. En The Home, Pete Davidson interpreta a Max, un exconvicto que empieza a trabajar en una residencia de ancianos como parte de su reinserción. Todo parece rutinario, hasta que descubre que el personal oculta algo y que hay un cuarto piso al que nadie puede acceder.

El tono es radicalmente distinto a lo que DeMonaco nos tiene acostumbrados: menos ruido, más sombra. La violencia aquí es estructural, silenciosa, burocrática. Los pasillos del edificio parecen expandirse y contraerse con la ansiedad de su protagonista. Y mientras Max se obsesiona con lo que ocurre en ese piso prohibido, la película va desenredando una trama sobre la culpa, la memoria institucional y el miedo a envejecer sin haber sido perdonado.

Davidson sorprende con un registro mucho más contenido del habitual, y el guion (firmado junto a Adam Cantor) mezcla el horror clásico con una lectura social: el hogar como máquina de olvidar, el sistema como castigo. The Home se mueve entre el suspense psicológico y la parábola moral, y aunque su desenlace no resuelva todas las incógnitas, deja un eco inquietante: el verdadero monstruo es el que cuida.

Póster de The Home.
Póster de The Home.

Sitges 2025: Epílogo de día

En este Sitges 2025 que parece obsesionado con el cuerpo y el encierro, Together y The Home funcionan como espejos deformantes: en una, la fusión amorosa se convierte en metamorfosis; en la otra, el refugio se revela como prisión. Dos formas distintas de hablar del mismo miedo, el de perder la forma propia, ya sea por amor o por sistema.

Y cuando cae la noche sobre el festival, entre colas, cervezas y comentarios febriles, una idea persiste: el terror más íntimo no necesita criaturas. Solo bastan dos cuerpos, una puerta cerrada… y la promesa de que el mañana será igual que hoy.