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‘Problemas con la autoridad’, de Nadia Bulkin: el monstruo que esconde el poder

Con Ella dijo destruye, publicado por La biblioteca de Carfax, descubrimos a Nadia Bulkin, una autora de terror a la que no le debíamos perder la pista. Ahora, con Problemas con la autoridad, se confirma lo que pensábamos, Nadia Bulkin es una autora a tener muy en cuenta si, además de pasar terror, quieres reflexionar sobre la verdad de un mundo cada vez más en decadencia que nos controla mediante el poder del miedo, la manipulación y la desinformación.

En Problemas con la autoridad se incluyen tres de sus novelas cortas: Carly, La mejor chica americana, y Cielos rojos al amanecer. Gracias a la biblioteca de Carfax, pudimos entrevistar a Bulkin en su reciente visita al Festival Celsius de este año. Pinchad AQUÍ si queréis saber aún más sobre Problemas con la autoridad y su opinión sobre las dinámicas de poder preestablecidas, la literatura de terror hecha por mujeres o sus influencias del terror indonés.

Portada de Problemas con la autoridad.

Aviso de SPOILERS a partir de aquí:

Problemas con la autoridad: Carly

Esta novela corta nos cuenta la historia de Carly, una chica con poderes psíquicos criada en una secta que es rescatada por una institución gubernamental que le ayudará a desarrollar mejor su poder mental para así realizar tareas y misiones especiales.

Algo que inevitablemente nos recuerda a lo que sucede en la novela Ojos de fuego, de Stephen King; en la película La furia, de Brian De Palma; y, cómo no, en Eleven, de la serie Stranger Things.

Pero Carly no tiene ni piroquinesis ni telequinesis. Lo que tiene es telepatía, como Jean Grey y Charles Xavier, de los X-Men. Ella puede “poseer” a las personas, dominar sus mentes y decidir sus acciones.

La gran diferencia con el resto de obras protagonizadas por chicas con poderes psíquicos controladas por instituciones gubernamentales secretas es que Nadia Bulkin le da una vuelta de tuerca a su desenlace. En un principio, Carly parece ser una víctima, primero de la autoridad ejercida por la religión dentro de una secta y, después, de la autoridad del propio Gobierno. Sin embargo, cuando consigue liberarse (de forma brutal, por cierto) del yugo al que está sometida, será ella misma quien imparta esa autoridad gracias a su poder.

Lo más interesante es que Bulkin no plantea un enfrentamiento entre autoridad y libertad, sino entre distintas formas de ejercer el poder. Carly logra escapar de quienes la controlaban, pero eso no significa que rompa con la lógica de la dominación. Al contrario, la autora deja caer una idea tan incómoda como sugerente: quienes han vivido siempre bajo una autoridad absoluta pueden acabar reproduciendo los mismos mecanismos cuando son ellos quienes ostentan el poder.

Seréis vosotras y vosotros, como lectores, quienes decidáis si Carly sigue siendo una víctima o si, por el contrario, se ha convertido en una villana.

De las tres novelas que componen Problemas con la autoridad, Carly fue con la que más me costó conectar. No sé si por lo manido de su premisa o por su particular estructura, pero cuando Carly se revela y aparecen otras cuestiones paranormales y mucho más poderosas que no esperaba, la novela volvió a captar por completo mi atención, dejándome un muy buen sabor de boca gracias a un desenlace tan revelador como inquietante.

Problemas con la autoridad: La mejor chica americana

Aquí Nadia Bulkin nos cuenta la historia de Verónica, una chica que participa con éxito en todo tipo de certámenes de belleza, pero que, sin saber por qué, comienza a sufrir la aparición de una especie de llagas rojas en el brazo. Eso la hace sentirse insegura. Además, esas heridas en la piel la llevan a desconfiar de su familia, de sus compañeras y de ella misma.

En esta novela corta de Problemas con la autoridad, la autora nos sumerge en una historia de body horror que, aunque en un primer momento pueda parecer sencilla, reflexiona sobre la influencia que ejercen los cánones de belleza impuestos por la sociedad. Sobre el poder que actúa sobre nosotras a la hora de decidir qué nos sienta bien o mal cuando nos vestimos, o qué cuerpos y rostros consideramos bellos.

Porque esa también es una forma de autoridad: una que rara vez se impone por la fuerza, pero que acaba condicionando nuestra forma de pensar, de mirarnos y de juzgarnos a nosotros mismos y a los demás.

¿Hasta qué punto manda en nosotros esa presión social? ¿Hasta qué punto las modas deciden por nosotros qué es la belleza, tanto a nivel general como particular?

Cuando nos miramos en un espejo de cuerpo entero, ¿nos vemos con nuestros propios ojos o con los ojos que la sociedad y las modas nos han enseñado a mirar?

La verdad sobre la belleza, sobre nuestro concepto de belleza y sobre nuestra propia belleza reside fuera de esos poderes. Pero hace falta mucho valor para mirarla de frente, aceptarla y rechazar lo preestablecido, aquello que nos dicen que debe gustarnos y aquello que debemos considerar bello. En definitiva, aquello que otros deciden por nosotros.

La mejor chica americana reflexiona sobre todos estos temas a través de metáforas que pueden resultar tan repulsivas como fascinantes por lo gráficas que son, pero que consiguen meternos el terror en el cuerpo no solo por lo que le sucede a Verónica, sino porque es muy fácil reconocernos en su sufrimiento.

Problemas con la autoridad: Cielos rojos al amanecer

¿Recordáis las películas de The Ring, o la novela La cinta Duncan, también de la biblioteca de Carfax? Pues la última novela corta de Problemas con la autoridad también nos habla de una maldición que se transmite a través de una imagen audiovisual digital. Aunque, en este caso, más que una maldición, se trata de una infección: una pandemia mundial que todo el mundo teme y conoce, y que los diferentes gobiernos intentan neutralizar.

Cuando alguien sufre uno de estos paracontagios, muere siete días después de una forma brutal, ya que de su interior nace la manifestación física del contagio, abriéndose paso a través de su cuerpo hasta salir al exterior.

En esta novela conoceremos a Selene y a su hermana pequeña, Hannah. Un día, sin previo aviso, Hannah desaparece. Selene cree que está infectada y, durante esos siete días, seremos testigos de su desesperada búsqueda y de los diferentes descubrimientos que irá haciendo sobre los paracontagios.

Mezcla de weird y body horror, Cielos rojos al amanecer es una novela absorbente y exigente que, según Nadia Bulkin, «trata sobre la facilidad con la que las sociedades se vuelven contra sí mismas en cuanto entra en juego el miedo, y sobre la rapidez con la que la gente está dispuesta a arrojar a los demás a los lobos».

Pero creo que admite muchas más lecturas. Por ejemplo, resulta difícil no pensar en el enorme poder aglutinador que tienen hoy los contenidos virales en redes sociales. Vídeos capaces de “poseer” la atención de millones de personas, generar pensamientos únicos o alimentar el miedo, el odio y la desinformación.

También invita a reflexionar sobre la información que recibimos durante una crisis colectiva y sobre cómo el poder puede servirse del miedo para justificar determinadas medidas de control. No porque la amenaza no exista, sino porque toda situación de excepción abre la puerta a nuevas formas de autoridad y vigilancia.

Al final, el verdadero paracontagio de la novela quizá no sea solo el que destruye el cuerpo, sino el que transforma la manera en que una sociedad mira a los demás cuando el miedo se convierte en la emoción dominante.

Cielos rojos al amanecer es una novela de terror maravillosa, de esas que cuesta mucho quitarse de la cabeza.

Nadia Bulkin, autora de Problemas con la autoridad.
Nadia Bulkin, autora de Problemas con la autoridad.

Problemas con la autoridad: el terror como espejo de nuestra vida

Las tres novelas cortas que componen Problemas con la autoridad son muy diferentes entre sí, tanto por su ambientación como por el tipo de horror que proponen. Sin embargo, todas parten de una misma pregunta: ¿quién ejerce realmente el poder sobre nosotros? A veces será una secta o un gobierno; otras, unos cánones de belleza imposibles o el miedo colectivo ante una amenaza que parece escapar a nuestro control.

Nadia Bulkin utiliza el terror para hablarnos de cuestiones importantes y muy actuales, pero sin adoctrinarnos en ningún momento. Ella prefiere inocularnos la duda ante las preguntas que plantea, dejándonos a nosotras la oportunidad de llegar a una u otra conclusión. Obligándonos a reflexionar sobre lo que nos rodea. Sobre la vida.

Problemas con la autoridad es una recopilación inteligente, perturbadora y muy original que confirma que el terror sigue siendo una de las mejores herramientas para hablarnos de nuestra realidad porque, al fin y al cabo, no deja de ser un espejo deformado de nuestra propia vida.

Saludos furiosos.

Imagen de portada de Rafael Martín Coronel.