‘Ane’: Dolores y litigios

Camino a los Goya 2021

Xesco Simón

Ane, dirigida por David Pérez Sañudo es una película nominada a los Goya 2021, sobre la relación de una madre con su hija adolescente en una situación sociopolítica muy interesante, los altercados que se dieron en Euskadi por las expropiaciones durante las obras del TAV (AVE) allá por el 2009.

La película, protagonizada por Patricia López Arnaiz, nos cuenta como Lide, una atractiva mujer de mediana edad que trabaja como seguridad en la empresa encargada de posibilitar la entrada del AVE al País Vasco, tiene que lidiar con la desaprobación de su barrio a esas obras. Los diferentes ataques de jóvenes radicales a las instalaciones. Su soledad. La desaparición de su hija Ane (excelente Jone Laspiur). El acoso de un miembro de la asociación de padres (Luis Callejo), la incomprensión de su expareja (Mikel Losada) y del jefe de estudios del instituto de su hija (Fernando Albizu).

Lide lleva demasiada carga y está rodeada de muchos personajes que también andan sobrecargados por la vida.

Ane, está correctamente rodada. Al estilo del cine social europeo que pusieron de moda los hemanos Dardenne, allá por los 90 y que se convirtió en una forma universal de rodar este género. La verdad es que le viene de maravilla. Hay algunas escenas que son especialmente maravillosas como cuando vemos en travelling caminar a Lide, sus seguimientos cámara en mano o la escena en la que Ane y ella se miran a través de una valla.

El reparto está genial. Son creíbles y hacen un buen trabajo.

La dirección de arte me llegó a confundir, el un momento pensé que nos encontrábamos a finales de los 90, por suerte un muy bien escogido calendario, me sacó de dudas.

Patricia López y Mikel Losada en Ane.
Patricia López y Mikel Losada en Ane.

Saturado de tanto pesimismo

Ane, es una buena película, pero no es muy recomendable si estás de bajona. No recuerdo ver sonreír a ningún personaje durante la película, quizá al comienzo, cuando Lide, el personaje de Arnaiz, está ligando en un pub/discoteca. A partir de ese momento solo encontramos dolor.

SPOILER

El de una madre por su hija, el de una hija (Ane) por sus ideales, el de un exmarido infeliz y preocupado por su hija, el del dueño de un cine al que le preocupa que le pidan dinero a su hija o el de los amigos de Ane preocupados por que se les debe dinero… Mucho dolor.

Da la impresión de que todo el mundo está muy enfadado. Cuando crees que Ane ha desaparecido tiene un pase, pero ya estaban así antes y siguen así después de que aparezca.

Se me antoja demasiado, pero quizá el problema soy yo. Quizá estoy cansado de ver a tanta gente enfadada por la calle. De encender la televisión, la radio, pasear por redes y no parar de encontrar malas noticias. Quizá estoy saturado de tanto malestar, o quizá a la película le falta alguna sonrisa.

Aunque fuera forzada, como la del protagonista de Oldboy cuando lee en el cuadro que adorna la habitación en la que está encerrado: “Ríe y el mundo reirá contigo, llora y llorarás solo”.

Una sonrisa forzada cuando la protagonista llora mientras desayuna en la escena final de la película, habría sido como la corriente de aire de una ventana abierta en verano a 40º.

Comentarios

en este artículo

Aún no tenemos comentarios. ¡¡Puedes ser el primero!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *