City Lights Books y el nacimiento de la indomable Generación Beat

Cristina Sierra

San Francisco es la ciudad de los soñadores por excelencia. Las subidas y bajadas de sus calles han atraído a artistas de todo el mundo, convirtiendo a esta ciudad en un crisol de culturas y en uno de los lugares del mundo en los que nacen las tendencias. También es la ciudad de la innovación tecnológica con gurús TIC y desarrolladores web en cada esquina. Pero, cafeterías robóticas y distopías tecnológicas en ciernes aparte, la librería City Lights sigue manteniendo su esencia como cuna del saber en tinta.

Después de más de seis décadas de historia, sigue siendo el corazón literario de la ciudad (y uno de los principales del mundo). Allí se fraguó la Generación Beat.

Entre las paredes de la librería City Lights se han gestado grandes movimientos y revoluciones. Su icónica fachada ha sido testigo de excepción del nacimiento de la contracultura hippie; del movimiento de rechazo a la Guerra de Vietnam que sacudió Estados Unidos, o del impulso definitivo al feminismo.

Se dice que Lawrence Ferlinghetti, su fundador, tomó como inspiración el nombre de Luces de ciudad de Chaplin, o que quizá la denominación de esta librería icónica tiene más que ver con la iluminación de San Francisco, o con la forma en la que se colocan las luces en las largas planicies estadounidenses con focos de luz aquí y allá y una interminable carretera (símbolo muy beat también).

Fachada de la librería City Lights en San Francisco.

City Lights, además de una fantástica librería de tesoros escondidos en largas hileras de estantes, es una editorial; precisamente la que apostó por el grupo de escritores y poetas que conformaron la Generación Beat. Sin su apuesta por una nueva prosa y poesía, probablemente hoy no conoceríamos la obra de esta generación cultural imprescindible. En los años 50 estadounidenses les hubiera sido muy complicado publicar en editoriales de corte comercial.

En City Lights editorial, se publicaron títulos convertidos en símbolos de toda una época como Howl and other poems (Aullido y otros poemas) de Allen Ginsberg y On the road (En el camino) de Jack Kerouac.

El lugar de reunión de Los Beatniks

Hay nombres de personas tan influyentes en la historia reciente como Jack Kerouac que, de tanto repetirlos y de tanta admiración recibida, pierden incluso sus formas corpóreas. La Generación Beat cuenta con muchos de esos nombres mil veces repetidos y admirados. Junto a Jack Kerouac, no podemos perder de vista otras plumas (masculinas y también femeninas) como las de William Burroughs, Neal Cassady, Joanne Kyger, Allen Ginsberg, Diane Di Prima o Lucien Carr.

Imagen manuscrita de Jack Kerouac.

Los años 50 estadounidenses dibujaban un país retrógrado, altamente conservador, que en su mayor parte respaldaba los conflictos bélicos abiertos y trataba de hacer predominar los derechos de unas clases sociales sobre otras, de la mano de una cultura basada en la predominancia social del varón de raza blanca. De ahí que la reacción de este grupo de jóvenes intelectuales fuera una importante chispa transformadora que tuvo como epicentro del seísmo cultural y social a la librería City Lights o al Caffe Trieste, otro emblema de esta época.

Aunque todos estos escritores y escritoras beat son diferentes en su escritura, encontramos temas comunes muy ligados con su época como: la acción contracultural frente a los valores clásicos americanos; la experimentación con las drogas; la influencia de oriente y la libertad sexual, posteriormente, temas heredados por el movimiento hippie.  

Los escritores beat han tenido una fuerte influencia en el cine, la música, la prosa y la poesía de generaciones posteriores. Jim Morrison, John Lennon, Leonard Cohen, Paul Bowles, Ken Kesey o Bob Dylan les deben parte de su inspiración.

City Lights permanece en el mismo lugar de siempre: en el número 261 de la Avenida Columbus, y sigue siendo una librería con precios populares especializada en ediciones de bolsillo a bajo coste. Mantiene esa esencia anarquista desde su inauguración en 1953. También sigue publicando a través de su propia editorial. Allí siempre podrás sentarte a leer tranquilamente. Nadie te llamará la atención. Mantiene la atmósfera de cultura alternativa.

Abierta desde la doce del mediodía hasta la medianoche, City Lights sigue siendo una de las piedras preciosas de la ciudad de la bahía, símbolo de la fuerza del pensamiento crítico. Cierto es que el turismo ha deslucido parte de su encanto, pero sigue siendo un lugar en el que poder soñar.

Howl y el nacimiento de la literatura underground

Howl (Aullido) de Allen Ginsberg fue uno de los grandes éxitos de la editorial City Lights. Pero su publicación casi les cuesta un buen disgusto. Ferlinghetti fue arrestado por obscenidad y corrupción de jóvenes. Sin embargo, el juicio llevado a cabo marcó un antes y un después en el derecho a la libertad de expresión. También supuso el nacimiento de la literatura underground.

«Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas / arrastrándose por los barrios negros en busca de una dosis, hipsters angélicos ardiendo por la antigua conexión celeste con la astral dinamo de la maquinaria de la noche»

(Fragmento de Howl, Aullido) de Allen Ginsberg.

¡Larga vida a City Lights! Y que, por muchos años, como asegura Ferlinghetti: “la tinta sea el explosivo más potente”.

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