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Eve Arnold: fotografiando a Marilyn más allá del glamour

La fotógrafa Eve Arnold fue la primera mujer en entrar a formar parte del colectivo Magnum Photos junto a Inge Morath. Lo hizo en 1951. Su mirada fotográfica iba más allá de lo obvio, buscaba capturar la esencia y hurgaba hasta dar con la verdad. Fue una de las grandes maestras del retrato y de la fotografía social de postguerra. Por su objetivo pasaron grandes estrellas de Hollywood como Marilyn Monroe, Liz Taylor, Marlene Dietrich o Paul Newman y las principales personalidades históricas del siglo XX como Malcolm X, Margart Tatcher o Jacqueline Kennedy.

Marilyn Monroe por ©Eve Arnold.
Marilyn Monroe por ©Eve Arnold.

También fotografió los conflictos sociales que marcaron el siglo, con especial hincapié en la situación de la mujer en diferentes latitudes. Y aunque Eve Arnold es mucho más que la fotógrafa que mejor retrató a Marilyn Monroe, hoy nos vamos a detener en la imágenes más legendarias del icono de Hollywood que llevan la firma de esta pionera de la fotografía.

Eve Arnold: la seducción que reside en la intimidad

Si hay una cualidad por la que destacó la fotógrafa Eve Arnold (Filadelfia, Estados Unidos, 1912 – Londres, Inglaterra, 2012) es por esa capacidad suya de crear una intimidad cómplice con la persona fotografiada. Sus fotografías respiran tranquilidad, belleza y vida. Son comparables a mirar a través de una mirilla. Arnold nos convierte en indiscretos voayeurs y nos hace partícipes de las escenas más íntimas de los grandes iconos de la Historia reciente. El relato más sincero del siglo XX nos llega gracias a su certera mirada. Sus fotografías ya forman parte de nuestro imaginario. Eve Arnold es pionera de la fotografía y referente para muchas de las fotógrafas que han llegado después.

Con Marilyn Monroe rizó el rizó. Gracias a las fotografías de Arnold pudimos conocer a otra Marilyn, a la Norma Jean que asomaba en su mirada tímida y asustadiza cuando se apagaban los focos y se detenían los flashes. La ambición rubia dejaba su máscara prefabricada por Hollywood para quedarse absorta en sus pensamientos, descubriéndose como una mujer sensible, inteligente y cercana.

Marilyn Monroe fotografiada por Eve Arnold en 1955. ©Eve Arnold.
Marilyn Monroe fotografiada por Eve Arnold en 1955. ©Eve Arnold.

Eve Arnold logró una relación de complicidad con la diva. Pudo fotografiarla desde principios de la década de 1950 hasta 1961, consiguiendo las mejores imágenes de Norma Jean que han llegado hasta nuestros días. Y precisamente en esa intimidad y en esa emoción es donde encontramos a la Marilyn más bella. Descubrimos el verdadero poder de su seducción sin los artificios de una sensualidad impuesta por la meca del cine que explotó a su gallina de los huevos de oro hasta sus últimas consecuencias.

Marilyn Monroe: la chica deslumbrada por su propio mito

Eve Arnold conoció a una Marilyn que poco o nada tenía que ver con la bomba sexual que la maquinaria hollywoodiense quiso vender al mundo. La chica tonta desesperada por gustar y cuya única misión en la vida pasaba por seducir a cuantos más hombres mejor, era en realidad una joven frágil y sensible. Y allí, cámara en mano, Eve Arnold captó como nadie esa fragilidad de la estrella, la vulnerabilidad de Norma Jean, su tristeza en un mundo de hienas, sus momentos de soledad… La fotógrafa fue capaz de no dejarse cegar por el deslumbrante brillo del mito y encontrar la complejidad de Marilyn Monroe, la verdad de Norma Jean.

Marilyn Monroe repasando líneas de guion durante el rodaje de The Misfits. ©Eve Arnold.
Marilyn Monroe repasando líneas de guion durante el rodaje de The Misfits. ©Eve Arnold.

Arnold llegó a Norma Jean cuando Marilyn ya se había convertido en una carga para ella; cuando ya no quería ser fotografiada. Sin embargo, la diva vio en el objetivo de Eve Arnold una forma de comunicarse, de mostrarse tal y como era, de enseñar al mundo, de gritar a los cuatro vientos quién era en realidad. Arnold asegura que le dijo: “Solo mostraré aquello que desees” y ahí comenzó la magia, la conversación entre ambas.

Si un fotógrafo se preocupa por las personas que están ante la lente y es compasivo, consigue mucho. El instrumento es el fotógrafo y no la cámara.”

Eve Arnold, fotógrafa

Quienes conocieron a Eve Arnold aseguran que deseaba ir un paso más allá de la imagen de registro muy de la época. No estaba interesada en la pulcritud de la imagen, sino en encontrar esa esencia de cada retrato o situación; la humanidad, las grietas, la verdad. Y todo ello desde el respeto y el cariño. Zelda Cheatle, socia del Tosca Fund y antigua responsable de ventas de la Photographer’s Gallery londinense, asegura: “Arnold tenía una enorme voluntad para conectar con las personas y su sentido común, ya se tratara de retratar la pobreza, la excentricidad o la fama”.

Marilyn Monroe ©Eve Arnold.
©Eve Arnold.

Eve Arnold: pionera de la fotografía

Hija de inmigrantes rusos, Eve Arnold nació y creció en Filadelfia. Soñó con ser muchas cosas: médica, bailarina, escritora… Al final, estudió secretariado y encontró trabajo en una inmobiliaria. Pero esa no iba a ser su vida. Lo tenía claro. Con 31 años se trasladó a Nueva York para cambiar su destino. Recién llegada a la ciudad vio un anuncio en el periódico The New York Times en el que buscaban a un fotógrafo amateur para trabajar en una fábrica de película fotográfica. Arnold consiguió el trabajo. En paralelo comenzó a retratar la ciudad a través de una cámara Rolleicord que le había regalado un antiguo novio.

Después de publicar algunas imágenes en revistas como Life y Time, con 39 años se presentó con una muestra de su trabajo bajo el brazo en Magnum. Corrían buenos tiempos. Robert Capa y el resto de fundadores del colectivo de fotógrafos querían encontrar sabia nueva para la agencia y también estaban abiertos a incorporar mujeres. En ese momento, Eve Arnold e Inge Morath pudieron acceder siendo las primeras fotógrafas en Magnum.

Marylin Monroe. ©Eve Arnold.
©Eve Arnold.

Eve Arnold dedicó gran parte de su extensa carrera a la fotografía de retrato de personalidades del cine, la política o la moda. También destacó por la fotografía social en China, Oriente Medio o plasmando en imágenes el apartheid. También viajó con su cámara hasta Haití, Cuba, Rusia y a Puerto Rico para fotografiar otros realidades, entonces muy lejanas. “Demostró una tenacidad y una valentía absolutas en una época en la que las mujeres simplemente no hacían ese tipo de cosas”, recordaba la corresponsal de guerra Janine di Giovanni durante la presentación de Eve Arnold, volumen inaugural de Magnum Legacy.

En 1962 Arnold dejó Estados Unidos y se mudó definitivamente a Londres. Allí continuó con su carrera como fotógrafa hasta su muerte en 2012. A lo largo de su trayectoria ha recibido muchos premios y reconocimientos como la Orden del Imperio Británico; el Premio del Libro Krszna-Krausz; fue reconocida para formar parte de la Royal Photographic Society y elegida “Maestra de la Fotografía” por el New York International Center of Photography.

Una auténtica pionera y maestra de la fotografía.

Marilyn Monroe por ©Eve Arnold.
Marilyn Monroe por ©Eve Arnold.

Imagen de portada: Marilyn Monroe fotografiada por Eve Arnold en el set de rodaje de la película The Misfits en 1960. ©Eva Arnold.

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