‘Gambito de dama’. Ajedrez, adicciones y laberintos mentales

Cristina Sierra

No es necesario saber de ajedrez para ver y disfrutar de una de las series que, contra todo pronóstico, se ha colado entre lo más visto en Netflix durante las últimas semanas. Porque sí, Gambito de dama es una serie sobre ajedrez, pero también es una delicada obra de orfebrería que muestra los laberintos mentales de su protagonista, Beth Harmon, su ascenso meteórico al olimpo de los maestros del ajedrez y su adicción a las drogas, al mismo tiempo, aliadas y enemigas.

Gambito de dama, The Queen’s Gambit (título original) o Gambito de reina, en algunos países de Latinoamérica, es la serie del momento. Si buceas sin rumbo entre los interminables listados de las plataformas en busca de algo bueno para ver, te recomendamos esta serie protagonizada por la actriz Anya Taylor-Joy, basada en la novela The queen´s gambit (1983) de Walter Tevis y que narra la historia de Beth Harmon.

A Anya Taylor-Joy le queda como un guante la piel de la ajedrecista Beth Harmon, personaje de ficción, completamente inventado, que toma, eso sí, algunas referencias de profesionales del ajedrez femeninas que han destacado en este deporte como Judith Polgár, Vera Menchik o Jennifer Shahad. Pero, no es ninguna de ellas. No te canses buscando segundas lecturas.

Para eso, Scott Frank y Allan Scott, co-creadores y directores de esta miniserie, también se han inspirado en jugadores hombres como Bobby Fischer (especialmente en él por sus problemas mentales) Borís Spassky o Anatoly Kárpov. Tampoco el resto de los personajes que vemos en la serie, tienen su réplica real en históricos ajedrecistas.

¿De qué va la serie?

Gambito de dama nos transporta hasta las décadas de los años cincuenta y sesenta en Estados Unidos. Beth es una niña despierta y muy apegada a su madre. Su madre, sobrevive entre recurrentes depresiones. Tras un accidente de tráfico, Beth se queda huérfana y es internada en un orfanato femenino. Allí aprende a jugar al ajedrez gracias al tosco, pero entrañable, bedel del centro, el señor Shaibel y su libro de Aperturas Modernas del Ajedrez.

En los sótanos de la residencia femenina aprende a amar el tablero que le acompañará, y en parte, le martirizará el resto de su vida. Harmon tiene un talento tan descomunal que es, al mismo tiempo, un don y una penitencia. Las drogas y el alcohol serán un refugio recurrente para ella, desde que los tranquilizantes suministrados en el orfanato formasen parte de su dieta diaria.

Gambito de dama: feminismo, tensiones políticas y adicciones

La serie pone el foco en los escasos nombres de mujeres que han llegado a esa cúspide de maestros del ajedrez mundial a lo largo de la historia. Gambito de dama muestra como el talento y el tesón de Harmon son capaces de romper cualquier techo de cristal. Así, campeonato a campeonato, consigue batirse con los más destacados del ajedrez e ir ascendiendo posiciones hasta llegar a los campeonatos internacionales.

Y en este punto, encontramos otra de las claves de esta historia de superación inusual. El histórico enfrentamiento entre Estados Unidos y la Unión Soviética también ha encontrado campos de batalla en los tableros de ajedrez. Lo que queda también reflejado en la serie.

Pero si hay algo que está narrado con una insólita maestría es la forma en la que Harmon se fusiona con el tablero. El ajedrez consigue despertar una intuición e inteligencia fuera de lo común. Es fascinante la forma en la que ensaya y repite jugadas mentalmente. Pero no sólo eso. También cabe destacar cómo se muestran todos estos pensamientos a nivel audiovisual.

Beth Harmon vive por y para el ajedrez

De noche, en el techo de su habitación, repite jugadas, recrea partidas y perfecciona puntos débiles de forma casi compulsiva. Es en ese momento cuando el mundo se para y solo existe el ajedrez. De día y de noche. Escasas son sus distracciones, aunque, como decíamos, se sumerge en las drogas y el alcohol para poder compensar el aislamiento y sobrellevar la presión.

El estado mental de Beth Harmon, que escapa totalmente de lo convencional, los laberintos mentales de la protagonista, desde su infancia, su doloroso pasado y sus adicciones son también protagonistas de esta serie.

Tanto si no sabes cómo mover un peón, como si eres un experto o experta en el deporte más cerebral, esta serie te gustará. Pero si además eres un apasionado de este deporte, disfrutarás al máximo con la precisión y el realismo con los que está rodada esta serie. De hecho, Garry Kasparov, histórico ajedrecista, y Bruce Pandolfini, entrenador de maestros del ajedrez, asesoraron muy de cerca tanto a Walter Tevis, cuando escribió la novela en 1983, como ahora a Scolt Frank en su adaptación a serie.

Disfrútala y nos cuentas en comentarios qué te ha aparecido. De lo que estamos seguros es de que esta serie alentará nuevas vocaciones femeninas en el mundo del ajedrez.

Become a Patron!

Comentarios

en este artículo

Aún no tenemos comentarios. ¡¡Puedes ser el primero!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *