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Sitges 2026: ‘Zona cero’ y ‘Hope’, zombies vs. alienígenas, ¿cuál es más monstruoso?

Los aclamados directores asiáticos Yeon Sang-ho y Na Hong-jin llegan a Sitges con dos propuestas muy distanciadas, pero que dialogan a la perfección. Ambas presentan a un monstruo que persigue a héroes y heroínas, en un contexto totalmente distópico. En Zona cero (Colony) es el ser humano el que corrompe el status quo a través de un virus que convierte a las personas en zombies. Hope, por otro lado, representa a un monstruo alienígena que lucha contra los humanos. Pero, ¿quién persigue a quién? ¿Quién es más monstruoso, el ser humano, o el alienígena?

El director japonés de Train to Busan vuelve con otra película de zombies muy cercana a la calidad de la anterior, mejorando su anterior propuesta en Península. En Zona cero vemos cómo Yeon Sang-ho reflexiona sobre el impacto de la colectividad, rasgo común en los países de régimen comunista, frente al individualismo. Pero, ¿qué ocurriría si los intereses individualistas fueran los que movieran ese falso colectivismo?

Un científico que trabaja con biotecnología descubre un virus que puede conectar a las personas como una mente colmena. Todas las mentes estarían conectadas y los problemas de comunicación actuales no existirían. Según él, así se evitaría cualquier tipo de guerra. Pero, alguien tiene que dar las órdenes, y aquellos que las siguen como una colonia animal, son zombies con sed de sangre y carne humana. Un argumento muy bien conseguido que termina de dar forma a una muy buena película de muertos vivientes.

Por otro lado, el cineasta coreano Yeon Sang-ho, popular por su película de terror El extranjero (2016), estrena en el festival una película más palomitera. Durante casi 3 horas de metraje, son los efectos especiales y la acción más frenética la que protagonizan la mayor virtud de la película. Por lo demás, no aporta demasiado. Y para colmo, aunque en el cartel promocional aparezca una mujer como protagonista, esta solo sale unos pocos minutos y su representación es bastante cuestionable. Una mezcla entre Avatar y La guerra de los mundos, solo que esta vez, los monstruos son los estadounidenses y los héroes, los surcoreanos.

Póster de la película, Zona cero.
Póster de la película, Zona cero.
Póster de la película, Hope.
Póster de la película, Hope.

Hope, una película de acción frenética con alienígenas muy enfadados

La película surcoreana empieza con secuencias muy potentes donde se genera un gran suspense en torno a la figura del monstruo. ¿Qué es lo que está destruyendo el pueblo de Hope? Desde el inicio, el protagonista Bum-seok (Hwang Jung-min), el jefe del puesto policial, es el héroe prototípico que nunca muere, mientras el resto es destrozado por el monstruo en una milésima de segundo. Sin embargo, no está solo.

La agente Sung-ae (Jung Ho-yeon) aparece por primera vez en una escena épica que genera una oleada de aplausos en la sala. Una protagonista potente, o al menos eso parece. Pero esto no es más que una cortina de humo.

Más allá de esta primera secuencia donde ella es la que gasta miles de balas contra la bestia, y conduce el coche, en el resto de la película solo se dedica a cuidar y curar a enfermos –cómo no-, y a quedar totalmente prendada del verdadero héroe de la película. Qué novedad. Este purplewashing a través de la promoción de la película sirve para atraer a un público mucho más amplio del que podrían esperar. Y qué gran decepción al salir de la sala.

Por otro lado, el otro elenco protagonista es el de los alienígenas que están atacando Hope. Estos son encarnados por el actor y actriz estadounidenses Michael Fassbender y Alicia Vikander. Otro reclamo para el público, aunque tampoco verán mucho de él y ella. Es interesante cómo los extraterrestres son estadounidenses, y los héroes y heroína surcoreanos. Una decisión que para nada parece arbitraria. Sin embargo, no todo es lo que parece, ¿quiénes son los monstruos? ¿Los extranjeros, o los autóctonos?

Zona cero, una crítica feroz al individualismo de la sociedad occidental actual

La nueva película de zombies del director de Train to Busan (2016) supera todas las expectativas. Volvemos a encontrar un trabajo magnífico tanto a nivel de acción como de subtexto social. Mejorando considerablemente su anterior trabajo de muertos vivientes Península (2020).

En Zona cero vemos cómo el miedo hacia el avance de las tecnologías y su mal uso por parte del ser humano se convierten en la piedra angular de todo el relato. En este caso es Seo Yeong-cheol, interpretado magistralmente por Koo Kyo-hwan, el que se convertirá en una amenaza para la humanidad. Su objetivo, crear una nueva especie que viva conectada a través de una mente colmena. La aspiración a crear una mente colectiva que evolucione, pero convirtiendo a los seres humanos en zombies.

Tal y como hizo en su película de 2016, el cineasta construye el relato dentro de un único escenario, del cual es más complicado escapar. En este caso es un centro comercial donde está la sala de convenciones donde se detona el primer contagio por el virus. Y, del mismo modo, vemos como el protagonismo lo tiene un reparto coral que hará todo lo posible por sobrevivir. El principal obstáculo: los zombies ahora trabajan en grupo, ¿serán capaces los humanos de hacer lo mismo y dejar de lado sus prioridades individualistas? Y, por otro lado, ¿las sociedades con valores colectivos, son realmente así o siempre hay un líder que termina por imponer su mirada por encima de todo?

Zona cero, una protagonista femenina muy potente, la doctora Kwon Se-jeong

La doctora Kwon Se-jeon, interpretada a la perfección por la actriz Jun Ji-hyun, es la protagonista indiscutible de esta película. Una mujer inteligente, pero a la vez fuerte, que será la responsable de guiar al grupo para intentar sobrevivir. Pero no está sola, la sororidad y el sentido de comunidad será una de las piezas esenciales para la resolución de la película. Una representación muy acertada que rompe con los roles de género comunes en este tipo de películas.

A diferencia de Hope, la película japonesa sí que construye personajes muy complejos, tanto femeninos como masculinos. Por otro lado, aunque las relaciones románticas son representadas, estas no son protagonistas. La principal relación es la fraternal entre Choi Hyun-seok (Ji Chang-wook) y Choi Hyun-hee (Kim Shin-rok). Por fin, una mujer y un hombre en una película de acción no tienen una relación romántica que afecta al argumento, sino que esta vez son el amor de un hermano y una hermana, la cual además, tiene movilidad reducida.

En definitiva, tanto en Zona cero como en Hope se plantea una reflexión muy pertinente en la actualidad. Y es que nos pasamos el día culpando a los demás, a quien viene de fuera, a quien es diferente, por todas nuestras calamidades. Pero no nos paramos a pensar que, quizás, los que estamos obstaculizando nuestra evolución somos nosotros mismos. Porque, ¿quién es más peligroso, el monstruo Frankenstein o el científico que lo creó?