·

AFFRA canta para sanar: la voz, la memoria y las raíces se entrelazan en ‘Canto’

Hay momentos en los que cantar deja de ser únicamente una forma de expresión y la voz se convierte en una manera de permanecer, de ordenar aquello que duele e incluso de encontrar un lugar en el que resguardarse. Desde esa concepción íntima del canto nace Canto, el nuevo tema de AFFRA y primer adelanto de Al trenzar mis penas, el álbum con el que la cantante y compositora catalana iniciará oficialmente su trayectoria en solitario.

La canción, que se publica hoy 18 de septiembre, funciona como una primera declaración de intenciones de un proyecto que no pretende esconder las heridas, sino convertirlas en materia creativa. El dolor y la sanación, el pasado y el presente, la memoria, las raíces y la pertenencia forman parte de un mismo paisaje emocional que terminará de desplegarse el próximo 6 de noviembre, cuando Al trenzar mis penas vea la luz a través del sello Say It Loud.

En Canto, ese universo comienza con algo tan elemental como una persona enfrentada a su propia voz. La letra es breve, construida a partir de imágenes que remiten a aquello que brota en el interior sin que sepamos muy bien cómo nombrarlo, a los miedos que devuelve el propio reflejo y a la necesidad de reconocer aquello que nos cuida. La reiteración del verbo cantar funciona así como una especie de mantra que avanza desde la incertidumbre hasta una invitación final a enamorarse de aquello que nos hace felices.

AFFRA: cantar como forma de resistencia

Para AFFRA, el canto trasciende la interpretación y adquiere una dimensión ligada a la supervivencia emocional. Canto nace precisamente del impulso de cantar frente a la adversidad, romper con el ruido interior y encontrar refugio en la propia voz. Interpretada en catalán y con producción, instrumentación y mezcla de Daniel Felices, la canción coloca el poder reparador del arte en el centro de una propuesta en la que cantar puede convertirse en una forma de sostenerse.

Esta manera de aproximarse a la música permite comprender algunos de los referentes que aparecen alrededor del proyecto de AFFRA. En su universo resuenan la intensidad de Chavela Vargas, la sensibilidad de Sílvia Pérez Cruz, la pureza de Mayte Martín o el particular manejo del silencio de Atahualpa Yupanqui, intérpretes muy diferentes entre sí pero vinculados por una forma de entender la canción en la que la emoción puede imponerse al artificio.

La trayectoria de AFFRA también ayuda a explicar esa concepción del canto. Nacida en Badalona hace 25 años, comenzó a desarrollarse como intérprete en las jam sessions de Badalona y Barcelona, espacios en los que descubrió la dimensión colectiva de una voz que no solo permite expresarse, sino también comunicarse con los demás. Posteriormente participó en Los más puro, un proyecto escénico multidisciplinar junto a Kevin Lisbona, Aina Ortega e Iñaki Nazabal, y actualmente forma parte de SOROCHE juanto a Daniel Felices con la guitarra, además de trabajar como corista de Queralt Lahoz.

Mientras desarrollaba esos proyectos, la artista fue dando forma a un trabajo propio de carácter más personal que ahora desemboca en Al trenzar mis penas. El disco reúne cinco canciones concebidas desde diferentes lugares emocionales (la herida, el recuerdo, el deseo o la calma posterior a la tormenta), pero unidas por una misma voluntad de transformación.

AFFRA.

AFFRA: la trenza como memoria y cuidado

El propio título de Al trenzar mis penas contiene una de las claves para comprender el imaginario que AFFRA ha construido alrededor del álbum. Su punto de partida se encuentra en la tradición de algunas mujeres indígenas que, según explica la artista, trenzaban su cabello para depositar simbólicamente en él sus penas e impedir que estas echaran raíces en sus corazones. AFFRA relaciona esa imagen con un recuerdo perteneciente a su propia historia familiar: el de su abuela trenzando el pelo de sus cinco hijas antes de que salieran de casa.

A partir de esa conexión, la trenza deja de ser únicamente un elemento visual y se convierte en la estructura simbólica que articula el disco. Trenzar supone unir elementos diferentes sin hacer desaparecer ninguno de ellos, una imagen especialmente fértil para hablar de memoria familiar, transmisión y pertenencia. La artista vincula explícitamente aquel gesto cotidiano de su abuela con el cuidado entre mujeres, la transmisión intergeneracional, la hermandad femenina y las distintas formas en las que unas mujeres sostienen a otras.

La memoria, por tanto, no aparece en Al trenzar mis penas como un simple ejercicio de nostalgia. El pasado dialoga constantemente con el presente y las raíces funcionan como un territorio desde el que comprender la propia identidad. De ahí que la nota de presentación del álbum lo describa como un espacio en el que confluyen lo orgánico, lo poético y lo ritual y donde se entrelazan el pasado y el presente, el dolor y la sanación, la memoria, la tierra y las raíces. La elección del verbo “trenzar” responde precisamente a esa voluntad de unir experiencias, tiempos y afectos dentro de una misma obra.

AFFRA: transformar la herida

La transformación es otro de los conceptos que atraviesan el proyecto. AFFRA no plantea la sanación como una negación de aquello que ha dolido, sino como un proceso en el que la experiencia atraviesa la memoria y termina encontrando una nueva forma mediante la creación. Las cinco canciones del álbum parten de distintos estados emocionales y configuran, en conjunto, un recorrido que va de la herida hacia una cierta posibilidad de renacimiento.

Dentro de ese recorrido, Canto adquiere una posición especialmente significativa porque presenta precisamente la herramienta con la que AFFRA parece dispuesta a atravesarlo. Elegir como primer adelanto una canción que reflexiona sobre la propia necesidad de cantar convierte el tema en algo más que una presentación vocal: es también una explicación del lugar que ocupa la música en la identidad de la artista. Si Al trenzar mis penas nace de la voluntad de transformar la herida, su primera canción pública reivindica la voz como uno de los medios para hacerlo.

Esta idea permite que la vulnerabilidad presente en Canto no sea equivalente a la derrota. El miedo, la incertidumbre y el dolor conviven con una voluntad de continuar que se expresa mediante un gesto tan sencillo como insistir en el canto. AFFRA no propone que la música haga desaparecer aquello que duele, sino que ofrece la posibilidad de relacionarse de otra manera con ello, convirtiendo una experiencia íntima en un espacio que también puede ser compartido.

Cartel de la presentación del disco de AFFRA, Al trenzar mis penas.
Cartel de la presentación del disco de AFFRA, Al trenzar mis penas.

Al trenzar mis penas se publicará el 6 de noviembre de 2026 y tendrá su presentación oficial el 28 de noviembre, a las 20:30 horas, en la sala Tradicionàrius de Barcelona.

Con Canto, AFFRA ha elegido presentarse explicando por qué necesita cantar antes incluso de mostrar por completo el universo de su primer disco. Esa decisión resume buena parte de lo que propone Al trenzar mis penas: una música en la que la voz no pretende borrar la pena, sino atravesarla, incorporarla a la memoria y transformarla. Como sucede con los mechones de una trenza, las experiencias permanecen reconocibles incluso después de enlazarse con otras, pero es precisamente en ese entrelazamiento donde pueden adquirir una forma nueva.