David Delfín. Recordamos su icónico desfile Cour des Miracles y repasamos sus referencias

Cristina Sierra

El diseñador de moda David Delfín murió hace tres años, pero su legado sigue muy presente en el mundo de la moda. Quizá es pronto para saber cuál será su alcance real, pero lo cierto es que muchas de las críticas recibidas por Delfín han caído por su propio peso.

Se convirtió, a base de talento y tesón, en uno de los creadores más vanguardistas de España, incluso más allá de la moda.

Mucho se habla ahora de contribuir a derrocar el patriarcado a través de la moda, alejándonos de los códigos binarios que han regido la historia de la indumentaria. También del reinado de la moda unisex y de la moda como vehículo y escaparate reivindicativo de causas sociales. Pero Delfín ya lo hizo antes, se adelantó y contribuyó a convertir la moda en arte.

La Sala Canal de Isabel II, en Madrid, ha acogido una exposición retrospectiva sobre la carrera del diseñador. Se ha analizado su trayectoria, sus claves a la hora de diseñar, su estilo, influencias y patronaje.

David Delfín fue un diseñador inclasificable con referencias tan diversas que van desde Buñuel (con sus famosas hormigas en las prendas, guiño a Un perro andaluz); Louise Bourgeois; Joseph Beuys; Le Corbusier y Andy Warhol hasta Nancys Rubias, Las Veneno o Janet Jackson. Todo esto y más era Delfín, eclecticismo en estado puro.

David Delfín. Más que un diseñador

David era un eterno niño de Málaga, creativo y despierto, que llegó a Madrid para triunfar y lo consiguió gracias a grandes dosis de talento, esfuerzo y tesón. En 2016 recibió el Premio Nacional de Diseño de Moda por la «audacia, valentía y compromiso social de su obra». Con su marca daviddelfín, que creó en asociación con los hermanos Deborah, Gorka y Diego Postigo, quienes tratan de continuar y mantener su legado, revolucionó el mundo del diseño de moda, en muchas ocasiones, tan hermético y encorsetado.

Pero si hay un momento de su carrera que ha quedado grabado a fuego en nuestras retinas, ése ha sido su icónico desfile Cour des Miracles, por el que recibió sonoras críticas y aplausos a partes iguales. Recordamos al eterno enfant terrible de la moda española con estas imágenes y su memorable frase «la provocación es un antídoto para el aburrimiento».

Imagen de portada: ©Cris Ardelean. EFE

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