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‘Descarriada’, de Samantha Kolesnik: la familia que una escoge

Descarriada es la segunda novela de Samantha Kolesnik que publica La Biblioteca de Carfax, una autora que a muchas y muchos nos dejó con la boca abierta con Crímenes Reales, una novela corta crudísima, hiperviolenta y desatada que dejaba claro un par de cosas sobre Kolesnik: estábamos ante una autora impactante, que escribe como los dioses, tiene mucho que contar y que posee un lenguaje autoral y reconocible. Kolesnik no es una más, y Descarriada es una nueva muestra de ello.

Portada de Descarriada, de Samantha Kolesnik.
Portada de Descarriada, de Samantha Kolesnik.

Descarriada: Angie quiere ser libre

La novela nos cuenta la historia de Angie, una chica que en apariencia lo posee todo: Matt, un marido rico descendiente de un magnate hotelero, todo tipo de lujos y una vida tranquila. Al menos eso es lo que parece. Pero como cualquier cuenta de Instagram, detrás de esa careta se suele encontrar la auténtica verdad, y en este caso, está llena de dolor.

Angie es una mujer maltratada por su marido que se dejó llevar por la inercia de la vida y ese tipo de convencionalismos sociales que arrastran muchas mujeres, como casarse con un tipo con pasta, cuidarlo, aguantar y seguir así hasta la muerte. Pero Angie se dio cuenta muy pronto de que eso no era lo que le interesaba. De que los caprichos, las riquezas y la falsa intimidad no compensaban el vacío de su vida, de que no le quiere deber nada a Matt y prefiere seguir vistiendo ropa de mercadillo.

Angie buscó en Matt la seguridad y el refugio emocional que suele necesitar alguien marcado por la incomprensión familiar, la violencia física y sexual, y la dificultad para aceptarse a sí misma. Pero descubrió que tan solo era una nueva trampa. Tan solo era un hombre más. Con dinero, sí. Pero con las mismas ganas de satisfacer sus propios placeres, humillarla, golpearla y menospreciarla que cualquier otro hombre.

Bueno, cualquier otro hombre no. Angie tenía a Ben Landry.

Descarriada: ¿Quién no ha tenido un Ben Landry?

A Ben Landry lo conoció de forma casual, pero supo que no era otro hombre más. Era especial. Era bueno, seguro que sabía bien y sabía querer a una mujer.

Angie sobrevivía gracias a la esperanza de conocer a Ben Landry. Soportaba los embates de cadera de Matt pensando en Ben Landry. Aguantaba sus golpes imaginando escapar con Ben Landry. Soñaba con Ben Landry. Lo deseaba con tanta fuerza que un día, sin dudarlo, se lo dijo a su marido. Se lo dijo a Matt. Y a partir de ahí, Samantha Kolesnik abrió la puerta a su oscuro universo para llevarnos de viaje por un lugar fascinante, terrorífico, pero hasta cierto punto, esperanzador.

Ben Landry actúa como detonante para que tanto Angie como la autora den rienda suelta a su libertad. Una busca una vida lejos de Matt, sus golpes, sus muslos velludos y su dinero; y Kolesnik, la libertad creativa de una autora sin límites. Pero, ¿quién no ha tenido un Ben Landry en la vida? Una de esas personas que no conoces, pero crees que te puede sacar del abismo en el que te encuentras. Una de esas personas que no conoces pero que, cuando la ves, sientes que ha nacido para ti. Una de esas personas con una belleza que solo tú entiendes.

Hay muchos y muchas Ben Landry en la vida. Parece que un ser todopoderoso los y las coloca en nuestras vidas para darles sentido. Un aliciente que nos enfoque, que nos dé esperanza, que nos haga pensar que toda esta mierda vale la pena. Pero Kolesnik nos da un valioso consejo: lo mejor que nos puede pasar al encontrarnos con un o una Ben Landry es que no lo o la conozcamos nunca. Que se quede ahí, en nuestra mente, como ese algo inalcanzable que nos mira como nos gustaría que nos miraran.

Descarriada: porno, cirugía y la nueva carne

En Descarriada, Kolesnik nos cuenta una historia que nos puede recordar a maestros del terror como Clive Barker, David Cronenberg y Coralie Fargeat. Incluso al Frank Miller que nos mostró el barrio de Old Town de Sin City y, especialmente, a una película de culto hipnótica y siempre reivindicable como High Art. Pero el auténtico arte de altura está en cómo la autora mezcla todos esos ingredientes en su historia. En su oscuro, decadente y terrorífico mundo.

En Descarriada, su autora nos cuenta una historia demoledora, visceral y paranoide para hablarnos del apego de una hija con su madre, de lo difícil que puede resultar aceptarse a una misma y de las heridas abiertas que deja una sociedad con una mirada impune frente a la violencia transversal ejercida contra las mujeres. Para hablarnos de autodescubrimiento, del poder de la familia que uno decide tener, de la autoestima y del amor.

Porque sí, aunque la novela también habla del poder patriarcal, de la estética y de los deseos más ocultos de los hombres, por encima de todo eso está el amor. El amor que tiene para dar Angie. El amor que desea recibir. El amor que le ha sido negado. Y el que le han robado. Para un servidor, el amor del que escribe Kolesnik está muy por encima de todo el dolor, la sangre y las póstulas que podemos encontrar en su historia. Y es tan bello que, cuando acabas de leer la novela, reconforta.

Sin duda, el amor del que habla es el auténtico Ben Landry. El que tú has decidido tener. Solo tú.

Samantha Kolesnik.
Samantha Kolesnik.

Descarriada: queremos más de Kolesnik

Como decía al comienzo, Descarriada es la confirmación de lo que ya sabíamos leyendo Crímenes Reales: Kolesnik no es una escritora más. Es una autora con un mundo fascinante del que queremos conocer más. Es una escritora que habla de la cara oculta de nuestro mundo y de lo que le preocupa desde un lugar tan mágico como terrorífico. Desde un sitio que genera adicción y que quieres visitar asumiendo el riesgo.

Kolesnik escribe tan bien que te olvidas de que estás leyendo. Solo te das cuenta al acabar el libro. Queremos más de Kolesnik porque pocas autoras actuales son capaces de escribir sobre el dolor, el trauma y el amor con una voz tan salvaje y personal. Porque detrás de toda la sangre, la violencia y la carne deformada de Descarriada, hay una enorme ternura hablando de identidad, aceptación y de la necesidad desesperada de ser querida.

Queremos seguir entrando en sus mundos enfermos, dolorosos y extrañamente bellos. Queremos más personajes rotos intentando encontrar un lugar al que pertenecer. Más mujeres furiosas buscando reconstruirse entre los restos de sí mismas. Por todo eso queremos más de Kolesnik.

Con Descarriada, Samantha Kolesnik confirma que es una de las voces más incómodas, potentes y fascinantes del terror contemporáneo. Acércate a ella.

Saludos furiosos.

Ilustración de portada de Kim Martín Humphrey.