Julia Stone y su hedonista pop de medianoche

Sixty Summers es el tercer álbum en solitario de la artista australiana Julia Stone. Un disco que se erige como la perfecta banda sonora de cualquier verano al sol. El último álbum de la australiana se ha grabado en sesiones esporádicas durante cinco años, desde 2015 a 2019. El resultado son catorce canciones que nos transportan a un verano en las playas del norte de Sydney. ¿Te vienes?

Portada del disco Sixty Summers de Julia Stone. Diseño gráfico: Filip Custic.
Portada del disco Sixty Summers de Julia Stone. Diseño gráfico: Filip Custic.

Sixty Summers, el último disco de Julia Stone

Una guitarra cálida y reverberada, una brillante sección de trompetas y la inconfundible voz de Julia Stone conforman el cóctel sonoro del tema Sixty Summers que da nombre a todo el disco. Una canción que es un buen reflejo de lo que podemos escuchar en el resto de este tercer trabajo en solitario.

La canción nace a partir del recuerdo de la artista de los veranos que pasaba con sus amigos en las playas del norte de Sydney, asistiendo a fiestas y experimentando los elementos viscerales del verano australiano«El olor a agua salada, protector solar, mangos y árboles de Navidad muertos», recuerda Stone. En plena efervescencia de la juventud, uno de los amigos de Stone se volvió hacia ella y le preguntó: «¿Puedes creer que solo nos quedan sesenta veranos?» 

«Esta canción trata sobre lo que haces con tus sesenta veranos», dice Stone. «¿Lo desperdiciamos tratando de luchar por más dinero y comodidad, o vivimos para hacernos felices unos a otros?», añade. Y con esa idea en mente, Julia Stone comenzó a dar forma a un álbum en el que ha trabajado de forma intermitente y que ha tardado en completar cinco años.

Julia Stone. Foto: Brooke Ashely Barone.
Julia Stone. Foto: Brooke Ashely Barone.

El nuevo paisaje sonoro de Julia Stone

Este disco toma una clara distancia respecto a sus anteriores propuestas musicales. Sixty Summers es el nuevo paisaje, asombroso, sobrenatural y con puntos surrealistas, de Julia Stone. Un álbum repleto de sorpresas y recovecos en los que perderse, como una especie de cálido litoral salpicado por pequeñas y solitarias calas en las que parar a desconectar.

Pero, el último disco de Julia Stone también es una perfecta excusa para bailar de principio a fin. El ritmo se te cuela en el cuerpo sin preguntar para que entres de golpe en ‘modo verano‘.

«He escrito esta música durante tantos años, y durante tantas experiencias y momentos vitales diferentes… Significa mucho para mi poder compartir con todo el mundo las historias ocultas de esa época«, asegura la cantante y compositora.

Aires etéreos, baladas y temas bailables

La canción Sixty Summers llega tras Fire in Me; la tierna balada We All Have (ft Matt Berninger) que cuenta con la colaboración de la inconfundible voz del líder de The National; la soñadora y color de rosa Dance; la etérea Unreal y la que fue su primer single en solitario en ocho años, Break. Todas ellas se unen a otras nueve canciones conformando el vasto alcance del álbum Sixty Summers.

Además, cada uno de los singles viene acompañado por vídeos que elevan cada tema y forman un auténtico festín audiovisual. Por ejemplo, la directora australiana Jessie Hill fue la encargada de poner en imágenes los temas Break y Dance, este último protagonizado por Susan Sarandon y Danny Glover. Aquí abajo lo puedes ver.

Por otro lado, dirigido por Bonnie Moir, el tema Unreal cuenta con la participación del actor australiano Damon Herriman (Érase una vez en Hollywood). We All Have (ft Matt Berninger) fue dirigido por Gabriel Gaspartinos y protagonizado por su primo, Jesse Gaspartinos, un submarinista de la remota costa sur australiana. El director Rhys Day y la productora Coralie Tapper fueron los artífices de Fire in Me, donde actúa el famoso actor australiano David Wenham (trilogía de El Señor de los Anillos, Van Helsing o 300: El Origen de un Imperio).

En definitiva, Sixty Summers es un álbum que logra dejar atrás a una Julia Stone anterior que transitaba cómodamente por los páramos del folk y el indie-rock. En este último trabajo Stone se zambulle en el mundo hedonista y, en cierto modo, despreocupado y soñador de La grande bellezza de Sorrentino con su pop de medianoche, cosmopolita y arriesgado, con alegrías, penas, peligros, riesgo y romances.

Julia Stone en sí misma, verdadera y brillante. Una artista que por fin nos muestra su verdadera cara musical, su primera visión pop. Que esperamos, no sea la última.

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