El superhombre o ética del poder genético

Cuando Nietzsche planteó la idea del superhombre se entendía que el ser humano debía pasar por una serie de etapas que le darían madurez cognitiva hasta llegar a un estadio evolutivo que fuera más allá del bien y del mal. Pero si traducimos el término übermench del alemán podría tratarse de un “suprahombre”. Es decir, aquel ser que se escinde de los valores morales y de la tradición para alcanzar una libertad en sentido extramoral. Un estado de pureza que lo convertiría en un ser ajeno a las ideologías. Conquistador de su existencia, como la de un neonato que se siente dependiente, espectador de la realidad circundante.

Cuando pienso en ello, me pregunto si esta premisa sería comparable a la de la eugenesia como otro método selectivo, aunque de carácter artificial, pero que persigue el diseño y mejora de unas cualidades. Si las intelectuales y las físicas se combinaran, ¿Qué tipo de ser humano nos encontraríamos?

La ausencia de un acervo cultural o contrato social previo implicarían una postura unidimensional de acceso a lo real. Carecería de un sistema, pero sí influiría el ecosistema que intervendría en la modificación directa o indirecta de los genes mediante especies vivas.

Adiestramiento humano

En El crepúsculo de los ídolos, Nietzsche, teoriza sobre la domesticación y la crianza. La domesticación hace referencia al modelo educativo sobre el cual se asienta la mejora de la especie. El sentimiento de dolor, el hambre o el miedo son la base de la manipulación y todos los relatos y fundamentos de nuestra civilización se asientan en este tipo de adiestramiento que no invita a pensar por uno mismo, ya que se basa en sistemas dualistas en las que no existe una vía intermedia centrada en una experiencia que no mortifique los sentidos ni implique una renuncia al mundo.

El fomento de la eugenesia vendría dado por una necesidad de individuos útiles que se cultivarían por sí mismos, cual flores de invernadero, en las que imperaría la uniformidad que es otra forma de debilidad. La culpa y la conciencia, viene de la moral de los señores y esclavos – diría Nietzsche- pero es más bien por una consecuencia antropológica propia de la evolución de la cultura recibida en la que se pierde la individualidad por medio de la adaptación.

Superhombre y el adiestramiento humano.

Superhombre vs control biopolítico

Es el control biopolítico la ilusión de libertad a sabiendas de que la intimidad también está comprometida. Provocando que se acepte socialmente ese poder y generando una actitud de mansedumbre. Cuando los eventos eran parte de nuestra vida privada, teníamos poder de decisión, pero este rito de paso resulta esencial. No hay negativa posible porque somos seres sociales y todo queda registrado. Hay normas para gestionar el comportamiento y cuestionarlo porque se perdió la voluntad de poder.

El pensamiento crítico es o será la única forma de resistencia. Aunque se va estrechando esa vía mediante medidas políticas que van deteriorando la esencia de la paideia.  Es posible inventar nuevas formas de interactuar con el medio y transgredirlo sin trasladarse al metaverso como evasión de nuestros instintos. Reformular una ética de fines o de bienes es posible porque la civilización ya ha recorrido un largo camino. Pero la sociedad abierta también tiene sus enemigos y sólo desde la ética cívica se puede construir una auténtica sociedad pluralista.

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