‘Cartografía interior’: una historia de raíces, sueños y fantasmas
La Biblioteca de Carfax tuvo el placer de presentarnos una nueva obra de Stephen Graham Jones, uno de los autores de terror más laureados de los últimos años. Precisamente, Cartografía interior es la novela corta ganadora del Premio Bram Stoker 2017.
La novela nos cuenta la historia de un joven sonámbulo y huérfano de padre, llamado Júnior, que vive con su hermano pequeño y su madre. Júnior, a quien muchos le dicen que se parece a su padre, tiene muy pocos recuerdos de él, tan solo las historias que ha oído contar a su familia. Pero una de sus noches de sonambulismo le parece verlo cerca de casa, ataviado con la vestimenta tradicional indígena con la que bailaba sus danzas nativas y ancestrales. Desde ese momento, Júnior comenzará a buscar a su padre. ¿Acabará descubriendo la verdad oculta que se esconde tras sus raíces?

Cartografía interior: un coming of age sobre el duelo y la masculinidad
Hay una frase que puede hacerle mucho daño a un niño. Se dice sin mala intención, pero detrás de su significado hay mucho más de lo que parece: “Te pareces mucho a tu padre“.
Para un niño, esa frase es muy importante, le transmite varios mensajes: que eres hijo de tu padre, que tienes a quien parecerte, que debes mantener su legado y que debes seguir su camino para no dejar de parecerte a él. Un niño no acaba de comprender que es tan solo una frase sencilla a la que no hay que darle más importancia que a otras como “tienes los mismos ojos de tu padre”.
Lo que ocurre con muchos niños que escuchan esa frase en su etapa cognitiva más mágica y mística es que creen que parecerse a su padre es maravilloso. Él ha sido uno de tus creadores y, encima, te pareces a él. Además, dentro de las masculinidades patriarcales, qué mejor que parecerte a tu padre cuando lo tienes completamente idealizado y lo ves como el hombre más fuerte y guapo de tu aún pequeño mundo.
¿Pero qué ocurre cuando tu padre no es tan bueno como crees cuando eres pequeño? ¿O cuando es una persona completamente diferente a ese ideal del que estabas tan orgulloso de parecerte?
O, mejor aún, ¿cómo saber cómo era tu padre cuando lo has perdido de niño?
Esas son algunas de las dudas que tiene Júnior. Él, el hermano mayor de un niño al que le hacen bullying, el que se ha criado sin un referente masculino, el que solo conoce las historias que cuentan de su padre, el que se siente obligado a madurar antes de hora, durante su duelo quiere saber cómo era su padre realmente y cree que la presencia de su padre que percibe por las noches será la que responda a todas esas dudas. ¿Será eso lo que ocurra?
Cartografía interior: una historia de terror diferente y fascinante
Hay otras novelas que explican lo que ocurre con esos niños que crecen queriendo emular a un padre que no era tan genial como ellos pensaban de pequeños. Que cuentan la huella que queda en un adulto de aquel niño que se parecía a su padre y quiso seguir su camino. Pero Graham Jones no va por ahí.
Podría parecer que la historia va a ir por esos derroteros, pero no, Graham Jones se aleja de esos tropos para contarnos una historia de terror en la que no es fácil saber qué es verdad, mentira o sueño.
En su viaje de madurez, Júnior sufrirá todo tipo de revelaciones en forma de imágenes y dolor, a través de situaciones absolutamente terroríficas.
El autor tiene esa capacidad de describir escenas con su pluma que se nos quedarán grabadas en la memoria durante mucho tiempo. Hay una en concreto que yo, particularmente, no me puedo quitar de la cabeza y que me recuerda mucho a una imagen que, aunque no tenga nada que ver, considero que hasta cierto punto podría ser similar. Añado la imagen aquí abajo.

Cartografía interior: el poder de las novelas cortas de terror
Si con La noche de los maniquís Stephen Graham Jones ya nos había demostrado su capacidad para construir historias de terror absolutamente perturbadoras en muy pocas páginas, con Cartografía interior vuelve a hacerlo, aunque desde un lugar muy diferente.
En esta ocasión, el autor cambia el humor negro y la locura de aquella novela por una historia mucho más íntima, melancólica y dolorosa. Una historia que comienza como un relato de fantasmas, pero que poco a poco se transforma en algo mucho más complejo y aterrador.
Y es que una de las grandes virtudes de las novelas cortas de terror es precisamente esa: no necesitan cientos de páginas para incomodarnos, emocionarnos o dejarnos imágenes grabadas en la memoria. A veces, basta con una casa, unos cuantos personajes y una presencia que no debería estar ahí para construir una pesadilla de la que resulta muy difícil escapar.
Graham Jones sabe jugar con esa economía narrativa. No se entretiene en explicaciones innecesarias ni necesita justificar cada acontecimiento sobrenatural. Nos introduce en la mirada de un niño que todavía está intentando comprender el mundo y nos obliga a experimentar sus miedos, sus dudas y sus descubrimientos.
Pero lo verdaderamente interesante de Cartografía interior es que el terror no procede únicamente de aquello que aparece por las noches. También nace de la soledad, de la ausencia de un padre, de la necesidad de pertenecer a algún lugar y de la obligación de convertirse en adulto cuando todavía se es un niño.
Cartografía interior: herencias malditas
En este sentido, la novela también puede leerse como una reflexión sobre las raíces y la identidad cultural. Júnior no solo intenta descubrir quién fue su padre, sino también quién es él y qué lugar ocupa en una historia familiar atravesada por el desarraigo. Su búsqueda es, de alguna manera, un intento de reconstruir una identidad a partir de los pocos fragmentos que conserva de su pasado.
Y aquí es donde el título adquiere todo su significado. Porque esa cartografía no es únicamente la de una casa que parece esconder espacios imposibles, sino también la del interior de un niño que intenta orientarse entre sus recuerdos, sus sueños y sus fantasmas.
Quizá lo más aterrador de hacerse mayor sea descubrir que nuestros padres no son aquellas figuras extraordinarias que imaginábamos cuando éramos pequeños. Que son personas con contradicciones, errores y secretos. Y que parecerse a ellos no significa necesariamente tener que repetir sus vidas.
Cartografía interior es una de esas pequeñas grandes historias de terror que demuestran que los fantasmas más inquietantes no siempre son los que regresan de entre los muertos. A veces son aquellos que llevamos dentro, los que heredamos sin saberlo y los que debemos aprender a reconocer para encontrar nuestro propio camino.
Saludos furiosos!
Imagen de portada de Laura Pérez.
