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Cosas que los nietos deberían saber

Sergio Márquez

Un libro en el olimpo de las autobiografías musicales, una tarde a solas entre Mark Oliver Everett, el cantante de “Eels”, y tú, charlando de monstruo a monstruo (delicado, eso sí). Amor, gente loca, muerte, y rock ‘n’ roll. «Cosas que los nietos deberían saber«

La vida está llena de belleza impredecible y extrañas sorpresas. A veces, dicha belleza logra superarte por completo. ¿Conoces esa sensación? Cuando alguien dice, o escribe, o toca algo que te mueve a las lágrimas, quizá incluso a llega a cambiarte.

Mr.E
Mark Oliver Everett presenta su biografía Cosas que los nietos deberían saber

Cosas que los nietos deberían saber: Tu día de suerte en el infierno

 Si pudieras conocer a alguien notorio por su trabajo, ¿a quién sería?

 Quizá una celebridad que te haya marcado en la infancia, o alguna figura pública con cuyo pensamiento comulgues, o, sencillamente, una persona que te haga disfrutar y te remueva un poco la patata.

 En mi caso, por ejemplo, me encantaría estrechar la mano de Mark Oliver Everett. Intentaría no tartamudear en exceso y decirle que me encantan sus discos, que tengo una camiseta suya, que está más guapo con la barba recortada, y cosas por el estilo. De su vida no le preguntaría mucho porque ya siento que lo conozco. A fin de cuentas, me he leído su libro.

Novocaína para el alma

 “Cosas que los Nietos Deberían Saberes un ejercicio de honestidad en toda regla, sin adornos ni artificios. Si esperas leer la biografía de una rock star, repleta de drogas, orgías, y habitaciones de hotel destrozadas, este no es tu libro.

 Everett (Mr. E, de aquí en adelante) nació en 1963 en Virginia, EEUU. Su padre era un físico americano que se carteaba con Albert Einstein, trabajaba para el Pentágono, y bebía como una esponja. Hace más de sesenta años, formuló la teoría cuántica de los universos múltiples (no me pidáis que os lo explique, he hecho un copia y pega de una web de ciencia). Brillante e incomprendido en su época, lo cierto es que no fue un padre excesivamente afectuoso. El mayor contacto físico que Mr. E tuvo con él fue cuando se lo encontró muerto en la cama, víctima de un infarto de miocardio.

Mark Oliver Everett

 Esta fue la primera de varias tragedias que marcaron su juventud. Posteriormente, su hermana politoxicómana (con la que estaba muy unido) se suicidó al tragarse una botella entera de pastillas. No mucho después, la madre de ambos murió de un cáncer de pulmón.

 Hay sombras profundas en este libro. Aun así, su autor las retrata con toda naturalidad, sin caer en la autocompasión ni por un segundo. Pese a haber experimentado grandes sinsabores, Mr. E no siente lástima de sí mismo, ni busca inspirársela al lector/a. Todo lo contrario. Se esfuerza por remarcar la enorme suerte que ha tenido en otras facetas de su vida personal y en su carrera como músico. Y no de manera edulcorada, ni intentando adoctrinar a nadie en ninguna clase de positivismo cuqui. En la vida hay mucha mierda, pero también cosas buenas. En este libro, simplemente, nos cuenta las suyas.

 Mr. E relata recuerdos extremadamente entrañables de su infancia, así como anécdotas curiosas de sus años posteriores abriéndose paso en la industria de la música. También explica el proceso tras sus canciones y analiza el contenido de muchas de ellas, ofreciéndole al lector un vistazo a su intimidad como artista. Cómo llegó a California, realizó sus primeras grabaciones, conoció a otros músicos, etc. Y lo hace siempre con sencillez, demostrando una gran cercanía y sentido del humor.

Mark Oliver Everett presentando el disco The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett

 “Cosas que los Nietos Deberían Saber” no se empeña en hacerte reír ni llorar y, sin embargo, termina consiguiendo ambas cosas. Si en algo se afana, diría que es en transmitirle un mensaje muy claro y rotundo a cualquier persona que tenga una inclinación creativa o algún proyecto en mente del tipo que sea: dedícate a ello, trabaja, ponte las pilas. Y lo hace predicando con su propio ejemplo, sin subestimar tu inteligencia ni minimizando el alcance de tu sufrimiento (porque en la vida se sufre, qué duda cabe). No estafa, ni suena a libro de autoayuda.

 Y, encima, entretiene.

Mi apreciado monstruo y yo

 Personalmente, he ido a dos conciertos de “Eels” (la banda de Mr. E). El primero fue el 28 de abril de 2013, en la Riviera, Madrid. Ahí vi a Pablo Carbonell, de los “Toreros Muertos”, y después me enteré de que había ido también la por aquel entonces Princesa LetiZia. Uno, que se codea con la élite.

 Un año y pico después, volví a verlos tocar (a “Eels”, no a Pablo Carbonell y a LetiZia) esta vez en el Circo Price. Entre un concierto y otro leí “Cosas que los Nietos Deberían Saber”. El primero me resultó muy divertido, pero el segundo, conociendo en detalle mucho del contexto de Mr. E, tuvo una resonancia particularmente emocional para mí.

 Como suele ocurrir con nuestros grupos musicales preferidos, algunas de sus canciones están ya en mi ADN, para bien o para mal.

You don’t have a clue

What it is like to be next to you

I’m here to tell you

That it is good

That it is true”…

—Fresh Feeling

PD: Tú rockeas mi mundo

 “Cosas que los Nietos Deberían Saber” ha sido publicado en castellano por la editorial “Blackie Books”, y es muy fácil de conseguir. La edición es preciosa y queda estupenda en la estantería.

 Otros libros de temática musical que os pueden interesar si habéis llegado hasta el final de este artículo, y que yo he disfrutado mucho también, son “Heavier than Heaven”, “Ziggyology”, o “Por Favor, Mátame”, de Charles R. Cross, Simon Goddard, y Gillian McCain y Legs McNeil, respectivamente. Y por darle algo de bombo a un autor español, os recomiendo los cuatro libros de David F. Abel, publicados por “Todas las Músicas”, y dedicados a Leonard Cohen, Bob Marley, Tom Waits y Luis Eduardo Aute.

 Rock ‘n’ Roll.

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