‘Los ojos de Tammy Faye’:  una mirada genuina sobre una historia popularmente conocida

El largometraje de Michael Showalter, cambia el foco de la historia y la sitúa a ella como protagonista incuestionable. Con ello, Los ojos de Tammy Faye llega a los Premios Oscar 2022 con dos merecidas nominaciones. Mejor Maquillaje y Peluquería (Linda Dowds, Justin Raleigh y Stephanie Ingram). Y Mejor Actriz Principal para una reluciente Jessica Chastain. Un biopic correcto que se sustenta en esos dos pilares, un maquillaje excepcional y una interpretación brillante por parte de la actriz protagonista.

Estados Unidos, años 60-90. El matrimonio de evangelistas conformado por Jim Bakker y Tammy Faye dedicó su vida a predicar. No obstante, esta misión divina se vio desdibujada por la avaricia que la televisión y el dinero les ofrecía. Con la creación de la cadena PTL en 1974, la pareja se hace popular en antena hasta 1989 donde comienza su declive. En la presente película, el foco se pone sobre Tammy, mostrando así su perspectiva y rol como mujer y cristiana.

Los ojos de Tammy Faye, de Michael Showalter.
Los ojos de Tammy Faye, de Michael Showalter.

El maquillaje de aquellos ojos que se cegaron ante el brillo del éxito

La nominación de la Academia a Mejor Maquillaje y Peluquería es una hermosa forma de elevar el valor del filme y de la propia Tammy Faye. La predicadora dedicó su vida a repartir amor y compartir la palabra de Dios en televisión. Pero su particular visión estuvo siempre rodeada de un extravagante y particular maquillaje. Tonos que coloreaban sus ojos y rostro dándole todavía más personalidad de la que tenía. En ocasiones, incluso pudo generar críticas y risas, algo que se representa de forma sutil y correcta en el filme.

Jessica Chastain como Tammy Faye, en Los ojos de Tammy Faye.
Jessica Chastain como Tammy Faye, en Los ojos de Tammy Faye.

Sin embargo, ella nunca se amedrentó ante dichas burlas. Su amor incondicional por todas las personas que habitaban la tierra le impedía odiar a nadie. Ni siquiera a su propio marido. El cual levantó junto a ella el imperio televisivo, derruyéndolo del mismo modo años después. Llevando el programa y su familia a la quiebra.

Los ojos de Tammy Faye no vieron, o no quisieron ver cómo Jim Bakker desviaba los fondos de su programa. ¿Llegamos a predicar que Dios no te quiere si eres pobre? La avaricia, pecado capital según el cristianismo, se convierte en una de las aspiraciones más absorbentes para la pareja. “Las plegarias” como llamaban en el programa, eran donaciones de la audiencia que iban construyendo pieza sobre pieza el imperio con el que Jim y Tammy se alzaron. Convirtiendo así un objetivo religioso como era predicar la palabra de Dios, en un negocio capitalista y egoísta.

Los auténticos Jim Bakker y Tammy Faye.
Los auténticos Jim Bakker y Tammy Faye.

Jessica Chastain, pilar incuestionable del largometraje

La actriz estadounidense lleva a cabo su papel de Tammy Faye de forma sobresaliente. Sus habilidades interpretativas eran indudables. Ya en películas como Criadas y señoras (Tate Taylor, 2011) su papel como actriz de reparto le valió una nominación de la Academia. Habilidades interpretativas excelsas que se han seguido observando en películas como El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011) o en la reciente serie Secretos de un matrimonio (HBO, 2021).

Jessica Chastain es Tammy Faye.
Jessica Chastain es Tammy Faye.

Sin embargo, la representación de un personaje real se convierte en un reto aun más complejo. Estudiar cada movimiento, risa y tono de voz. Y dar forma a un personaje tan peculiar como el de Tammy Faye no es tarea baladí.  Una mujer cristiana, que quiere dedicar su vida a predicar desde la visión evangelista. Junto a su marido. En los años 70-90. Un contexto donde las mujeres estaban relegadas a un segundo plano tras la sombra de sus maridos. Sin embargo, la fuerza y extroversión de Tammy le hace ir subiendo escalones sin miedo a ser discriminada por ello.

Uno de los mayores aciertos del filme reside en el ángulo desde el que el personaje es enfocado. Su rol como madre es totalmente secundario en el argumento. Algo que se narra para dar forma a la historia real acontecida. Pero que no resta protagonismo a su rol como mujer, presentadora de televisión y predicadora. Junto a esto, además, también se hace hincapié en su papel como esposa de Jim. Así como sus deseos de ser amada y tocada con pasión. Su sexualidad e independencia son rasgos destacados que aportan la perspectiva de género requerida al biopic.

Jessica Chastain y Andrew Garfield como Jim Bakker en Los ojos de Tammy Faye.
Jessica Chastain y Andrew Garfield como Jim Bakker en Los ojos de Tammy Faye.

Ya otras directoras como Jane Campion pusieron el foco en la mujer que acompaña a un artista como el poeta inglés John Keats. Destacando así al personaje de Fanny Brawne en su película Bright Star (2009). Generando así una tendencia necesaria en la que las historias se comenzaron a contar desde la visión de las mujeres. Otras como Figuras Ocultas (Theodore Melfi, 2017) añaden también el aspecto interseccional de etnia y clase en la perspectiva ilustrada.

La perspectiva de género en la historia, (her)story.

Comúnmente la historia ha estado escrita por hombres y sobre hombres. Porque la historia se escribe por personas, y estas imponen su punto de vista privilegiado. Gracias a su posibilidad para elevar la voz. Históricamente, muchas mujeres han estado silenciadas, sin poder contar sus propias experiencias desde su propia voz.

Los ojos de Tammy Faye
Los ojos de Tammy Faye.

Recientemente, ha habido un auge de películas basadas en hechos reales que dan un giro de 180º a la historia. Poniendo la cámara en sus hombros, para que la audiencia pueda ver lo que vivieron a través de sus propios ojos. El giro de la (his)tory a la (her)story. En el presente filme, son los ojos de Tammy Faye los que nos trasladan a una de las historias más polémicas de la televisión estadounidense. Pero en este caso, el cineasta se aleja de esa visión más morbosa y sensacionalista, y evita reiterar algo que ya fue tendencioso en su momento. Ahora es Tammy la protagonista de su historia.

Porque las narrativas son prismas con distintos ángulos. Construidas desde una perspectiva u otra, dando lugar a historias totalmente diferentes. Algo que es reseñable también respecto al papel del colectivo LGTBIQ+. Colectivo abrazado por Tammy Faye a pesar del rechazo de la mayoría de la comunidad. Dando lugar a una de las entrevistas más populares, representada en la película. Aquella a Stephen Pieters vía satélite. Pastor homosexual y con VIH que se erigió como ejemplo de tolerancia y respeto hacia colectivos que eran discriminados. Así como la posibilidad de ser creyente y tener una orientación sexual que se aleja de lo establecido normativamente por la sociedad.

Recreación de la conocida entrevista a Stephen Pieters
Recreación de la conocida entrevista a Stephen Pieters en Los ojos de Tammy Faye.

La historia de Jim Bakker y Tammy Faye era un acontecimiento ya narrado. Pero la mirada de Tammy Faye aporta una nueva y necesaria visión sobre la vida de alguien que estuvo bajo el escrutinio de la audiencia. Porque los ojos de Tammy Faye no solo fueron protagonistas por su extravagante maquillaje, sino que también fueron testigos de una vida que merecía ser contada.  

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