·

‘Persuasión’: Netflix adapta la obra de Jane Austen sin pena ni gloria

La directora teatral Carrie Cracknell se lanza al cine con una nueva adaptación de Persuasión de Jane Austen. Este 15 de julio se estrena en la plataforma Netflix. Con Dakota Johnson como protagonista, la cinta se une a las múltiples adaptaciones de la escritora del siglo XVIII-XIX.

Las películas y series de TV que adaptan las novelas de Jane Austen son innumerables. Orgullo y Prejuicio ha sido una de las más reescritas. Desde 1940 hasta 2005 se encuentran hasta 7 películas homónimas que la llevan a la pantalla. Emma es otra de las novelas que recientemente fue adaptada para el cine en 2020 por Autumn de Wilde. Protagonizada por una exquisita Anya Taylor-Joy.

La presente historia de Persuasión ya fue trasladada al ámbito cinematográfico por Roger Michell en 1995. Así como por Adrian Shergold para BBC TV en 2007. En este sentido, la directora Carri Cracknell debuta con una decisión que es un arma de doble filo. La adaptación de una novela de Jane Austen puede ser una apuesta segura dado que es una escritora muy aclamada entre el público. Sin embargo, también puede ser un gran error si la reescritura del texto y la traducción al lenguaje audiovisual no son acertados. Siendo este último, desafortunadamente, el caso de la película que se estrena este viernes en Netflix.

Los dramas de época teñidos con aspectos del siglo XXI, una tendencia en boga

En estos últimos años, uno de los estrenos más exitosos de la plataforma Netflix ha sido la serie Los Bridgerton (2020-2022). Una serie creada por Chris Van Dusen que se basa en las novelas de Julia Quinn. En esta, se esboza la alta sociedad de Londres durante el periodo de Regencia en el siglo XIX. Un drama romántico de época que ha copado todas las críticas e incluso las tiendas de ropa. Creando una sección de moda con el mismo nombre y colorido de la serie en la tienda Stradivarius.

Este fenómeno, reinterpreta una época pasada, añadiendo personajes de etnia negra, asiática, etc., así como una reflexión sobre la sexualidad de la mujer y su propia figura desde una perspectiva más feminista y contemporánea.

En una línea divergente, la gran cineasta neozelandesa Jane Campion, llevó a cabo un drama de época delicioso con Bright Star (2009). Narrando la historia de amor entre el poeta inglés John Keats y Fanny Bawne. Poniendo el foco de atención en ella y su personaje perfectamente construido como protagonista.

Dakota Johnson es Anne Elliot en Persuasion. Foto: Nick Wall/Netflix © 2021
Dakota Johnson es Anne Elliot en Persuasión. Foto: Nick Wall/Netflix © 2021

El caso de Persuasión se podría situar en la misma línea. Sin embargo, en el caso de la película de Netflix parece que todo está fuera de lugar. La novelista británica Jane Austen se caracteriza por perfilar protagonistas mujeres. Las cuales están inmersas en algún romance, pero son más independientes que la mayoría que tuvieron que vivir en aquella época. Reflejo de otras escritoras coetáneas que pusieron las primeras bases para el movimiento feminista como fue Mary Wollstonecraft y su libro Vindicación de los derechos de la mujer (1792).

En el caso de Persuasión, novela póstuma publicada en 1818, toda la historia gira en torno a la relación romántica de Anne Elliot con Frederick Wentworth. Muy al estilo de otras obras anteriores como Orgullo y prejuicio (1813). En el caso del filme adaptado en pleno siglo XXI, la figura de ella se erige como plena protagonista, pero esta no es construida de forma atractiva ni cautivadora. Sino que todo termina en un intento que no cuaja.

Persuasión: Anne Elliot, una protagonista intelectual que deja en ridículo a todas las mujeres que la rodean

Anne Elliot, interpretada por Dakota Johnson, es la incuestionable protagonista del filme. Encarnando un personaje literario y narradora de su propia historia. Algo que queda explícitamente plasmado en pantalla cuando ella rompe la cuarta pared y mira a cámara constantemente para apelar a la audiencia. Junto a ella, orbitan múltiples mujeres, de distintas etnias, que están permeadas con numerosos estereotipos.

Si bien es cierto que uno de los rasgos de las novelas de Austen es el tono irónico y cómico. En el caso de la película de Carrie Cracknell esto se traslada al territorio de los clichés totalmente prescindibles. Solo hay una mujer construida junto a ella que podría ser vista como intelectual e independiente. Lady Russel, personaje secundario interpretado por Nikki Amuka-Bird.

Nikki Amuka-Bird es Lady Russell y Dakota Johnson es Anne Elliot en Persuasión. Cr. Nick Wall/Netflix © 2022
Nikki Amuka-Bird es Lady Russell y Dakota Johnson es Anne Elliot en Persuasión. Cr. Nick Wall/Netflix © 2022

Las demás mujeres que aparecen en la historia se esbozan desde una perspectiva que las ridiculiza. Por su amor ciego por los hombres. Por ser una “mala madre”. O simplemente, por no tener el nivel intelectual que Anne Elliot tiene. Respecto a las masculinidades, sin embargo, sí se encuentra una mayor diversidad e incluso mejor representación feminista.

Volviendo a la protagonista, Anne Elliot, aunque esta debería ser el centro de atención de la trama, no está construida de forma que lo consiga. Parece que su figura se va desdibujando conforme avanza la trama. Sin terminar de enganchar a la audiencia. Ni tan siquiera generar simpatía por ella. Excepto por un par de comentarios articulados, los gustos, hobbies o incluso intereses profesionales de Anne Elliot, son tan anecdóticos como todo lo que acontece en el filme.

Henry Golding es Mr. Elliot en Persuasión. Foto: Nick Wall/Netflix © 2021
Henry Golding es Mr. Elliot en Persuasión. Foto: Nick Wall/Netflix © 2021

Una adaptación más de Jane Austen, que no aporta nada nuevo

Volvemos a ver la pluma de la escritora británica escribir con luz. Se traslada la tinta a los fotogramas que, en este caso, se reproducen en las televisiones o pantallas de ordenador.  Una traducción contemporánea de una composición literaria que apela a la nostalgia y el romanticismo. Pero en un soporte posmoderno. ¿Novedad? Ninguna. ¿Relevancia? Tampoco.

El personaje de Anne Elliot se convierte en la simple narradora de su historia. Una historia que no cala ni provoca ningún tipo de emoción reseñable. El devenir de los acontecimientos va desarrollándose de forma previsible. Y los personajes van deambulando ante la cámara como si de un baile de época se tratara. Con los pasos perfectamente marcados. Sin ningún tipo de espontaneidad o acción reseñable.

Adaptar, otra vez, una novela de Jane Austen no es tarea fácil. Ni tan siquiera novedosa. Por lo que requiere un mayor esfuerzo a la hora de captar a la audiencia que acude a ella con altas expectativas. En el caso de la película de Netflix, todo resulta en la creación de otro drama de época romántico más.

https://www.lasfuriasmagazine.com/orgullo-y-prejuicio-nada-le-hace-justicia-a-jane-austen/