‘La hija oscura’: el reflejo háptico de la madre ideal

Maggie Gyllenhaal debuta como directora con La hija oscura subiendo directamente a la cima del éxito. Con la adaptación estadounidense-británico-israelí, de la novela homónima de Elena Ferrante. En los Premios Oscar 2022 han obtenido tres nominaciones: a Mejor Actriz (Olivia Colman), Mejor Actriz de Reparto (Jessi Buckley) y Mejor Guion Adaptado (Maggie Gyllenhaal).

Con un comienzo en in media res, la audiencia queda atrapada desde el primer instante. La protagonista cae inconsciente en la orilla de la playa. Con una elipsis temporal que lleva varios días atrás se inicia la historia de Leda, interpretada por una incuestionable y magnífica Olivia Colman.

Olivia Colman es Leda en La hija oscura.
Olivia Colman es Leda en La hija oscura.

Nominada, merecidamente, a Mejor Actriz en los Premios de la Academia. Actriz que ya con su papel en La favorita (Yorgos Lanthimos, 2019) ganó el Oscar a Mejor Actriz. Sacando a relucir sus grandes habilidades interpretativas, así como su capacidad polifacética.

En su debut, Maggie Gyllenhaal entra por la puerta grande a la cinematografía. Llevando a cabo un relato tan sencillo como complejo, repleto de trabas psicológicas y detalles que explotan la capacidad de reflexión de la audiencia.

Un retrato de mujeres y madres: roles tan indivisibles como independientes

La maternidad ha estado comúnmente representada como algo romántico y hermoso. Sin embargo, recientemente han surgido diversas obras audiovisuales que han hecho oscurecer los tonos pastel que la teñían. Los matices cromáticos de la maternidad en películas como Tully (Jason Reitman, 2018) son excepcionales. Una historia difícil de digerir que pone el foco en la fase más sombría de ser madre. Otras series como Workin’ Moms (CBC, 2017 – ), o Vida Perfecta (Movistar+, 2019-2021) lo abordan en tono de comedia.

En el caso de La hija oscura, se introduce la temática dentro del género de suspense o thriller psicológico, dándole un tono genuino al argumento. El largometraje se presenta a través de un elenco de mujeres, dejando a los hombres y padres en un segundo plano. Mujeres que, además, son madres o van a serlo. Siendo este último rol encarnado por una acertada Dagmara Dominczyk en el papel de Callie.

Dagmara Dominczyk es Callie en La hija oscura.
Dagmara Dominczyk es Callie en La hija oscura.

Todas funcionan como piezas imprescindibles que hacen funcionar el relato. Con un rico arco narrativo repleto de matices y evoluciones personales. Mujeres y madres que tienen la posibilidad de mirarse unas a otras. Y que son construidas de forma indivisible como mujeres y madres, así como independientes de su rol materno en ciertas ocasiones. Un reflejo de la maternidad que, a su vez, y de forma metadiscursiva, sirve como espejo para las madres que visionan la película. Reflejos hápticos de madres ideales o no tan ideales, que llevan a cabo su rol de la mejor manera posible. 

La hija oscura: La fase del espejo lacaniana durante la maternidad

Lacan teorizó en el siglo XX sobre la fase del espejo. Fase en la cuál el/la infante se refleja por primera vez en el espejo de forma completa. Antes de dicho reconocimiento, el/la infante solo ha tenido como referente a su madre o padre. Siendo comúnmente la madre, y siguiendo una perspectiva freudiana, la figura principal a seguir.

De este modo, tras meses con la madre como único modelo visual y háptico, aparece el reflejo en el espejo. La construcción personal comienza a tener lugar. No obstante, esta identificación con el reflejo es efímera. El/la infante termina por reconocer que dicha imagen es algo escindido de su propio cuerpo. Una imagen que no se unifica con su entidad corpórea y real. El yo reflejado, no representa lo mismo que el yo real. Según esta teoría, este reconocimiento y fragmentación podría llevar a la enajenación del sujeto infantil.

 Dakota Johnson es Nina en La hija oscura.
Dakota Johnson es Nina en La hija oscura.

Dichos conceptos, fueron recogidos también por la teórica feminista Laura Mulvey, aplicándolo a los arquetipos y representaciones de la mujer en el cine. En este sentido, ¿qué ocurriría si fuera la madre la que se mirara en el espejo? ¿Qué imagen le devolvería? Quizás, la fragmentación de una madre entre el yo reflejado y el yo real es mucho más palpable que la del infante.

Este yo reflejado, se representa a la perfección en La hija oscura a través del personaje de Nina. Interpretada por una exquisita y casi irreconocible Dakota Johnson. La joven madre debe lidiar con su hija del mismo modo que en su momento lo hizo Leda con las suyas. Nina, reflejo idealizado en el espejo donde años después se observa Leda. Leda, reflejo de Nina de lo que en años más tarde se podría convertir.

Un juego de imágenes especulares brillante que reflexiona sobre la identificación e idealización del rol de madre. Representadas también a través de las elipsis temporales que van recuperando los fragmentos de maternidad de Leda en su juventud.

Olivia Colman y Dakota Johnson en La hija oscura.
Olivia Colman y Dakota Johnson en La hija oscura.

La brillante construcción narrativa que da forma a un argumento excepcional

Gracias al recurso a los flashbacks, la audiencia puede ir recuperando fragmentos de la vida de Leda cuando sus hijas eran pequeñas. La protagonista es interpretada en este caso por Jessie Buckley de forma excepcional. Obteniendo la más que merecida nominación a Mejor Actriz de Reparto en los Premios de la Academia 2022.

Jessie Buckley es la encargada de interpretar a Leda de joven.
Jessie Buckley es la encargada de interpretar a Leda de joven.

El discurso narrativo construido por la directora y guionista es muy acertado. Junto a ello, la dirección de fotografía de Hélène Louvart es tan sutil como excelsa. Directora de otros magníficos filmes como Maya (Mia Hansen-Løve, 2018), Lazzaro Feliz (Alice Rohrwacher, 2018), Bajo los cielos del Líbano (Chloé Mazlo, 2020)o Nunca, casi nunca, a veces, siempre (Eliza Hittman, 2020). Gracias a la atmósfera construida, se envuelve de forma sobresaliente la historia desarrollada.

En definitiva, un filme redondo, que aborda un tema esencial en boga, desde una perspectiva genuina. Brindándole voz a aquellas madres que necesitan subir a la superficie a respirar. Que tienen que afrontar sentimientos encontrados de amor y asfixia durante la maternidad. Porque a lo largo de la historia no han estado representadas. Esas denominadas malasmadres que verbalizan su desesperación con miedo a ser juzgadas. Gracias a la visibilización de la maternidad más cruda y oscura de nuevas producciones audiovisuales como la presente, la estigmatización de estas mujeres va desapareciendo.  

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