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‘Puñales por la espalda 2’: Benoit Blanc contra la posverdad

La experiencia de disfrutar Puñales por la espalda 2: El misterio de Glass Onion (Glass Onion: A Knives Out Mystery) es muy fácil de definir; Me ha recordado cuando era un niño pequeño y me llevaban al parque de atracciones. La única diferencia es que esta cebolla tiene muchas más capas que pelar.

Póster de Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion.
Póster de Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion.

El planteamiento es sencillo. Un excéntrico millonario (Edward Norton) convoca a sus excéntricos amigos millonarios para hacer una excéntrica fiesta durante el periodo de confinamiento por pandemia. La reunión no sucede en Downing Street, sino en una isla griega, pero los puñales de Johnson ya empiezan a tililar desde el inicio.

En esta fiesta donde para todos los presentes, menos Benoit Blanc (Daniel Craig), les resulta normal tener un Matisse en el baño, un coche en la azotea y beber Kombucha en la piscina, sucede un asesinato. Y este es el punto de información necesario para toda persona que quiera ver la película, ya que la montaña rusa que despliega su director Rian Johnson se va a disfrutar al máximo si no se sabe nada más de la trama.

La forma más divertida de disfrutar Glass Onion es no teniendo más información que el detective Benoit Blanc. Dejad que sea él quien nos guie y os cuente lo que necesitáis saber en cada momento.

Parte del espectacular reparto de Puñales por la espalda 2.
Parte del espectacular reparto de Puñales por la espalda 2.

Puñales por la espalda 2: las capas de la cebolla

El guion del film es un reloj de precisión, llegando al punto de que frases en apariencia banales llegan a darse la vuelta y cerrarse de forma demoledora, tal como sucede al final de la película. La construcción de los hechos es un domino perfecto de deducción e inducción. La figura del detective deduce y se anticipa, al mismo tiempo que fuerza los hechos, llevando siempre al espectador un paso (o varios) por detrás. Para luego dar lugar a la revelación y dejar al público con la boca abierta de asombro y la excitación de darle un sentido nuevo a todo lo que está sucediendo.

En Glass Onion Johnson dobla la apuesta de guion de su predecesora (Puñales por la espalda (Knives Out)​, 2019) y, como si fuese una cebolla, pliega la linealidad de trama y superpone una capa sobre otra, reinventando drásticamente todo lo que se ha visto hasta el momento.

Johnson se muestra cómodo siguiendo la estela de Agatha Christie, no solo por su impecable, inteligente y elegante construcción de la narrativa detectivesca, sino también por su capacidad de incluir humor sin perder la seriedad de la investigación. Esta combinación puede apreciarse desde Brick (2005), pero en Glass Onion le da varias vueltas más, tensando la cuerda que marca el precipicio sin llegar a pasarse nuca de rosca.

Daniel Craig es el Detective Benoit Blanc en Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. Cr. Courtesy of Netflix © 2022.
Daniel Craig es el Detective Benoit Blanc en Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. Cr. Courtesy of Netflix © 2022.

El renacer del género detectivesco

Knives Out sorprendió en 2019 retomando con éxito un género que había quedado en el olvido. A partir de el hit que supuso esa película, el género detectivesco volvió a retomar fuerza. En este año 2022 en el que se han estrenado en esta misma línea argumental Muerte en el Nilo, Mira como corren, Amsterdam, Enola Holmes 2 y Maigret, resulta Glass Onion la más destacada entre todas (omitimos en este listado Decisión to leave de Park Chan-wook por sus características especiales).

Glass Onion está llena de inteligencia, tanto en la arquitectura del guion como en las líneas de dialogo. Recuperar el genero clásico detectivesco implica retomar líneas de dialogo impecables que contienen matices relevantes ante los que debemos estar atentos. Quizás este mismo planteamiento es lo que defenestró la propuesta narrativa como género cinematográfico de éxito tras una época dorada y terminó relegado a la televisión, incapaz de competir frente a una tendencia por un cine volcado en el aspecto visual y su dinamismo cinético y técnico. Sin embargo Johnson, igual que domina las virtudes del género también domina sus carencias.

La propuesta visual de Glass Onion es exuberante, al igual que sus personajes. La presencia de la puesta en escena desarrollada por el reparto avasalla al espectador. Si bien todos los actores realizan una gran interpretación, cabe destacar especialmente a Janelle Monáe, quien tiene una mayor complejidad que el resto y resuelve con una coherencia absoluta las diferentes facetas que muestra.

Jessica Henwick, Kate Hudson y la espectacular Janelle Monáe en Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. Cr. John Wilson/Netflix © 2022.
Jessica Henwick, Kate Hudson y la espectacular Janelle Monáe en Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. Cr. John Wilson/Netflix © 2022.

Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion: Exuberante y sobria

La estética del film contrasta entre la exuberancia del diseño artístico y la sobriedad de fotografía y cámara. Si bien la iluminación apunta con precisión varios momentos con contrastes marcados, claroscuros y personajes que se asoman y se esconden en las sombras, dejando alguna pincelada de cine negro, no es esta la referencia visual principal a la que se remite el film.

A nivel de cámara e iluminación la estética remite a una sofisticación y estilización de aquello más rudimentario que podría ser Colombo (1971) o Se ha escrito un crimen (1984). La iluminación es cuidada y estéticamente bella, pero sin apostar más que en pequeños momentos por esquemas muy expresivos.

La forma de planificar y mover la cámara resulta realmente interesante desde su sencillez. Partiendo de esos movimientos rudimentarios y evidentes tan clásicos en películas de detectives despliega una estética de cámara sutil e incluso irónica. Los movimientos de cámara usados para dejar paso a nuevas informaciones o destacar impactos emocionales se repiten de forma sutil y efectiva cuando cumplen su función y de forma brusca cuando buscan ironizar sobre la situación.

De la misma forma se retoman con ironía esquemas abandonados como encuadres vacíos con la salida de personajes antes de cortar el plano o el típico montaje abstracto de personas corriendo en diferentes direcciones con luces parpadeantes. Un ejemplo evidente de esta ironía del lenguaje de cámara es un plano en el que Benoit Blanc sale de cuadro y la cámara se queda quieta mostrándonos el culo de una estatua.

Un recurso de montaje que también retoma del abandono es esa transición por fundido que marca una elipsis. Concretamente destaca una al inicio, cuando funde un primer plano de Benoit Blanc en el puerto con un plano del barco ya navegando por el mar, ya que este mismo esquema de montaje lo repetirá más adelante con otro personaje para marcar visualmente donde se vuelven a juntar las tramas generando el pliegue narrativo antes apuntado.

Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. Cr. John Wilson/Netflix © 2022
Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion. Cr. John Wilson/Netflix © 2022.

Knives Out (2019) vs Glass Onion (2022)

No tiene sentido discutir si una es mejor que otra, ya que ambas son buenas películas. Resulta más interesante el hecho de que las dos existan. Ambas películas muestran gran cantidad de aspectos comunes así como diferenciales, permitiendo poder observar que forman un poliedro con varias caras sobre la riqueza y el poder.

En Knives Out se trata la riqueza clásica, la heredada a partir de un patriarca familiar. Un patriarca que impone unos valores clásicos como la cultura del esfuerzo y construirse a sí mismo. Un mundo al que la virtuosa Marta no tiene acceso y los herederos naturales no son merecedores. En Glass Onion se aborda la riqueza exuberante y repentina en base a empresas tecnológicas, el mundo de la comunicación, las redes sociales y la moda. Una riqueza desorbitada y efímera, que desborda cuando llega y se retira como una ola en resaca.

Ambas películas muestran un mundo donde los ricos tienen poder y una completa ausencia de valores éticos, ante los cuales enfrenta dos figuras esenciales para mostrar sus vergüenzas, el detective que busca la verdad y el personaje virtuoso que resiste a ellos y triunfa a pesar de su inferioridad. Y es aquí donde Johnson tiene los puñales bien afilados para hacer la disección con precisión y enseñarle las vísceras al espectador.

Dave Bautista es Duke y Madelyn Cline es Whiskey en Puñales por la espalda 2. Cr. Courtesy of Netflix © 2022.
Dave Bautista es Duke y Madelyn Cline es Whiskey en Puñales por la espalda 2. Cr. Courtesy of Netflix © 2022.

Puñales por la espalda: El misterio de Glass Onion y la posverdad

El excéntrico millonario Miles Bron (Edward Norton) y sus amigos se llaman a sí mismos los disruptores. Se definen así porque buscan romper el sistema con sus ideas y la verdad que necesitan expresar. Sin embargo, esta búsqueda de cambiar el sistema mediante frases de autoayuda, no tiene ninguna responsabilidad social o de clase, sino que únicamente busca recomponer el sistema de tal forma que ellos estén en la cúspide.

Así, siguiendo el modelo hegeliano de conquista del poder, aquel que esté dispuesto a llegar más lejos en la batalla alcanza la cima, mientras sus competidores irán retirándose de la carrera. Por eso Miles Bron ha llegado tan lejos en la vida, no por sus habilidades.

Miles Bron, personaje en el que algunos espectadores encuentran similitudes con Elon Musk, representa junto a sus amigos una forma riqueza basada en escasas habilidades y ausencia de ética. Personajes que, como dice Benoit Blanc, confunden hablar sin pensar con decir la verdad. Sin embargo, esta forma de riqueza que han adquirido se basa en la imagen, por lo que necesita ser lavada para esconder la ausencia de escrúpulos, y aquí es donde entra la maquinaria de la posverdad.

En un determinado momento de la película, Birdie Jay (Kate Hudson) grita “¿Qué es verdad?”, a lo que el teórico ultraderechista Aleksandr Duguin podría responderle: “la verdad es una cuestión de creencia”. Incluso podríamos ir más lejos, y decir que la verdad es una cuestión judicial. Si no puedes demostrar que algo es mentira, entonces es verdad. Y que una mentira de la cual no se puede demostrar su falta de veracidad desplace a cualquier otra opción y se asuma como verdad absoluta es una cuestión de dinero.

Es aquí donde se hace necesario Benoit Blanc y su búsqueda de la verdad. Porque hoy en día, desenmascarar la mentira se ha vuelto más complicado que nunca. Incluso hay situaciones donde conocer la verdad ha dejado de ser suficiente para mejorar las cosas.

El gran Edward Norton es Miles el magnate tecnológico de Puñales por la espalda 2.  Cr: Courtesy NETFLIX.
El gran Edward Norton es Miles Bron el magnate tecnológico de Puñales por la espalda 2. Cr: Courtesy NETFLIX.

Disfrutando de Puñales por la espalda 2

Más allá de si la película se basa en Elon Musk o no, toca muchas teclas interesantes sobre el poder que se está generando en la actualidad alrededor de figuras multimillonarias que se sienten frenadas por aspectos como la ética científica, el feminismo, la solidaridad social, el ecologismo y, sobre todo, por la ética personal. Es aquí donde Johnson nos enseña su repertorio de puñales afilados al mismo tiempo que nos hace disfrutar del espectáculo del cine.

Por que si algo destaca sobre todas los aspectos de esta película es que resulta enormemente divertida. Sus giros de guion, las peculiaridades de sus personajes magníficamente interpretados, los cameos inesperados, las referencias pop, los gags, la música… Absolutamente todo está perfectamente engarzado para que el espectador disfrute de la película mientras Johnson disecciona con sus puñales la riqueza y el poder.

Estreno en cines el 23 de noviembre y en Netflix un mes más tarde, el 23 de diciembre.

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