‘Crímenes del futuro’: Cronenberg y su nueva carne regresan junto a Viggo Mortensen y Kristen Stewart

Mañana se estrena en cines, Crímenes del futuro, la nueva película de David Cronenberg que nos devuelve la versión de su cine más clásica, fantástica y querida por muchxs. A ese Cronenberg que se puso en pausa después de eXistenZ. Al Cronenberg de la nueva carne.

Su nueva película será vista como un paso atrás. Como si sufriera de cierta involución. Muchos son los que descubrieron al director por Una historia de violencia y Promesas del Este, ambas protagonizadas por Viggo Mortensen. Las dos fueron el maravilloso resultado de su periplo en el cine criminal. Pero ambas están lejos de su anterior trabajo como maestro del cine fantástico y de terror.

Además de las dos violentas películas con Mortensen, volvió a trabajar con él en la excelente Un método peligroso, sobre Freud y Jung. En esa época también realizó Cosmópolis y Mapa de las estrellas, dos películas tan diferentes como interesantes, que, desde la personal forma del director, diseccionaban y criticaban la sociedad actual.

Con Crímenes del futuro vuelve el maestro del terror, el director de cintas tan conocidas como La mosca, o clásicos del género como Videodrome, Scanners, Vinieron de dentro de…, El almuerzo desnudo, Inseparables o Crash. Un buen puñado de joyas con las que fascinó y espantó a partes iguales. Con las que formuló su receta mágica en la que unía el cuerpo con la máquina. La nueva carne.

Crímenes del futuro.
Crímenes del futuro.

Crímenes del futuro: “La cirugía es el nuevo sexo”

Su nueva película nos muestra una distopía en la que la especie humana comienza a mutar y a transformarse para lograr adaptarse a un entorno sintético. Saul Tenser (Viggo Mortensen) es un famoso artista. En sus performances muestra junto a su ayudante y también artista, Caprice (Léa Seydoux) sus propios tumores, sus órganos mutados.

Kristen Stewart interpreta a Timlin, una investigadora del Registro Nacional de Órganos, que busca qué hay detrás del trabajo de Saul. Durante su investigación, queda fascinada por él y también le acaba picando la curiosidad de conocer cómo sería sentir las heridas que él y Caprice se provocan. Esas heridas generadas por herramientas quirúrgicas que le parecen tan excitantes.

Crímenes del futuro plantea una sociedad que siente placer por automutilarse, por aplicarse cirugía. Se hace operaciones por la calle, en un coche, en un bar, en cualquier sitio.

Por otro lado, lo sintético, lo plástico, ha llegado a ser tan importante, tan básico, que puede acabar convirtiéndose en nuestro propio alimento. Por ese motivo mutan y cambian los órganos de Saul y otros, para poder digerirlo… ¿Estaremos ante la próxima etapa de la evolución humana?

Crímenes del futuro podría ser una película de Cronenberg de finales de los 90. Su temática, diseño, vestuario y lo rudimentario de sus efectos digitales, así lo corroboran. Es como si su director hubiera vuelto donde lo dejó. A mi me pareció la película que podría haber llegado al cine justo después de eXistenZ.

Léa Seydoux, Viggo Mortensen y Kristen Estewart en Crímenes del futuro.
Léa Seydoux, Viggo Mortensen y Kristen Estewart en Crímenes del futuro.

David Cronenberg y el autohomenaje

Muchos ven en Crímenes del futuro una película en la que su director ha querido homenajearse. Yo no lo veo así. Me parece que lo que ha hecho Cronenberg en su última película, es ser fiel a lo que le gusta e interesa. Básicamente como ha hecho durante toda su carrera.

Tenemos la manía de querer colocar una etiqueta a todo, y los autohomenajes están muy de moda. Más de parte de los críticos que de los propios creadores.

En Crímenes del futuro, Cronenberg se vuelve a reunir con Mortensen y se nota que ambos se lo están pasando pipa en la película. Se nota que, independientemente de los problemas que posee su guion, la película les está sirviendo a ambos para hacer lo que querían hacer. El primero, retomar temas que no tocaba desde el 99 y el segundo, volver a trabajar con un director, actor y leyenda en una película que muestra todo por lo que su cine se hizo famoso.

Ahora se critica que los efectos digitales no están bien conseguidos, que la silla/cama-orgánica/mecánica en la que Saul descansa se ve torpe y poco creíble… que si la historia no tiene sentido; que si se podía haber hecho mejor… que si las intenciones de Cronenberg… patatín y patatán. Mucha cháchara es lo que encuentro cuando se habla de Crímenes del futuro, y no hay que darle tantas vueltas.

La nueva película del director posee todas las virtudes de su cine y también todos sus defectos. Porque sí, su cine fantástico y de terror, era tan imperfecto como Crímenes del futuro, y eso era lo que nos gustaba.

Viggo Mortensen en la silla con vida que calma los dolores de sus horribles digestiones. Crímenes del futuro.
Viggo Mortensen en la silla con vida que calma los dolores de sus horribles digestiones. Crímenes del futuro.

Crímenes del futuro: Mirar la obra de Cronenberg con los ojos de hoy

No ha cambiado su cine. Hemos cambiado nosotros. Sus películas no costaban cientos de millones de euros. El cine de ese género siempre ha sido “barato”. Y eso implica que los animatronics o el FX canten un poco, así como el diseño artístico de algunos sets de rodaje.

Cronenberg ha sido fiel a su cine. Fiel a la nueva carne. Mucho más fiel que sus seguidores. Que sus acólitos domesticados por el cine de Marvel. Por lo perfecto. Por lo parecido.

Para las nuevas películas de “la nueva carne” ya tenemos la fascinante obra de su hijo Brandon Cronenberg o Titane, de Julia Ducournau.

Viva Cronenberg y sus Crímenes del futuro. Viva lo diferente y lo autoral. Viva el mostrar tu propia mirada sin que te importe “lo que se lleva”, “lo que funciona” o “lo que se hace”.

Saludos furiosos.

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