Retrofuturismo: un viaje al futuro desde una perspectiva de género

El retrofuturismo es una corriente artística fascinante que nos permite explorar el futuro desde una perspectiva única, combinando la nostalgia por la visión del futuro de épocas pasadas con la conciencia crítica de género. En este artículo exploraremos el mundo del retrofuturismo y cómo se entrelaza con las cuestiones de género.

Para ello, dividiremos el artículo en cuatro epígrafes, cada uno de ellos enfocado en aspectos clave de esta corriente artística imprescindible para comprender a la mujer del futuro desde la crítica a su pasado.

Ama de casa años 50 retrofuturismo

Definiendo el retrofuturismo

El retrofuturismo es una corriente artística y cultural que se centra en la representación del futuro desde la perspectiva de una era pasada, generalmente el siglo XX. A menudo, esto implica reinterpretar cómo se imaginaba el futuro en décadas anteriores, como la década de 1950 o 1960, y contrastarlo con la realidad actual.

El objetivo principal del retrofuturismo es explorar la relación entre el pasado, el presente y el futuro a través del arte, la moda, la arquitectura y la tecnología. Todo ello, desde un punto de vista crítico, irónico e incluso sarcástico.

El retrofuturismo y la representación de género

La representación de género en el retrofuturismo es un tema importante que ha ganado relevancia en los últimos años. En la era en que se forjaron muchas de las visiones retrofuturistas, las nociones de género eran rígidas y tradicionales.

Las mujeres eran a menudo retratadas como amas de casa y madres, mientras que los hombres eran los protagonistas en la exploración espacial y las aventuras tecnológicas. De ahí que muchas representaciones que podemos enmarcar en el retrofuturismo nos trasladen a esa época dorada de mujer sonriente pasando el aspirador, como si de un fotograma de la película Las mujeres perfectas de Frank Oz, se tratase, o la más reciente No te preocupes, querida (No te preocupes, cariño en Latinoamérica), inspirada en la anterior.

Sin embargo, en la actualidad, el retrofuturismo ofrece una oportunidad para cuestionar y reinventar estas representaciones de género. Artistas y creadores han comenzado a desafiar los estereotipos de género en sus obras retrofuturistas, ofreciendo visiones más inclusivas y diversas del futuro. Esto incluye la representación de mujeres como científicas, astronautas y líderes en un mundo futurista.

La subversión de roles de género en el retrofuturismo

Una de las formas más potentes en que el retrofuturismo aborda la cuestión de género es a través de la subversión de roles tradicionales. En lugar de simplemente replicar las dinámicas de género del pasado, muchas obras retrofuturistas desafían estas normas y promueven la igualdad de género. Por ejemplo, podemos ver ilustraciones de mujeres pilotando naves espaciales o diseñando la tecnología del futuro.

Además, el retrofuturismo también cuestiona las nociones de género binario al explorar identidades de género no conformes y diversas. Esto se refleja en la moda retrofuturista, donde la ropa y los accesorios desafían las expectativas tradicionales de género y permiten la autoexpresión sin restricciones.

Blade runner

Herramienta de reflexión y cambio

El retrofuturismo no se limita a la representación artística, sino que también puede ser una poderosa herramienta de reflexión y cambio social. Al imaginar un futuro en el que las normas de género son más equitativas y diversas, el retrofuturismo puede inspirar a las personas a cuestionar y desafiar las estructuras de género en la sociedad actual. En este caso, se cumple la máxima de que una imagen vale más que mil palabras y, de un único impacto, puede ayudarnos a reflexionar.

De esta forma, el retrofuturismo nos recuerda que el futuro no está escrito y que tenemos la capacidad de dar forma a las visiones que creamos. Al abrazar una perspectiva de género en el retrofuturismo, podemos trabajar hacia un mundo en el que todas las personas, independientemente de su género, tengan igualdad de oportunidades y sean libres de perseguir sus sueños y aspiraciones.

Los principales exponentes del retrofuturismo

Uno de los principales representantes del retrofuturismo fue el artista estadounidense Norman Bel Geddes, conocido por sus diseños visionarios en la década de 1930. Geddes imaginó ciudades del futuro con sistemas de transporte elevados y rascacielos enormes, rompiendo con las restricciones de género en su visión de un mundo futurista.

Otro ejemplo destacado es el ilustrador y diseñador francés Moebius (cuyo nombre real era Jean Giraud). Moebius es conocido por sus visiones surrealistas y futuristas del espacio y la ciencia ficción en cómics como El Incal. Su trabajo desafió las nociones tradicionales de género y se centró en la exploración de la mente y la conciencia en un contexto futurista.

La famosa robot de Hajime Sorayama.
La famosa robot de Hajime Sorayama.

Los artistas mencionados, como Norman Bel Geddes y Moebius, nos recuerdan que el arte tiene el poder de influir en la percepción y el pensamiento de la sociedad. Sus visiones del futuro no solo desafiaron las normas de género, sino que también inspiraron a otras personas a cuestionar y reconsiderar las constricciones de género en la vida cotidiana.

Hajime Sorayama, artista conocido por sus representaciones de androides y figuras femeninas con una estética futurista y sensual. Su trabajo desafía las normas tradicionales de género al empoderar a las mujeres con un sentido de agencia y control sobre la tecnología y su propia imagen. Sus pinturas de androides, a menudo de aspecto humanoide, plantean preguntas sobre la identidad de género y la interacción entre humanos y máquinas en un contexto retrofuturista.

El mundo retrofuturista de Syd Mead
El mundo retrofuturista de Syd Mead.

Una de las figuras más influyentes en este sentido fue Syd Mead, un artista visual que destacó por su visión futurista en películas como Blade Runner. Su habilidad para crear paisajes urbanos y vehículos futuristas, así como su énfasis en la tecnología como elemento igualador de género, la convierten en una pionera en la representación de género en el retrofuturismo.

Y barriendo para casa, no podemos dejar de mencionas los collages de la gallega afincada en Madrid, Lara Lars. Nos encanta esa visión tan suya repleta de imaginación, humor y crítica social.

Estas destacadas mujeres del retrofuturismo nos demuestran que las visiones del futuro pueden ser moldeadas por personas de cualquier género y que la creatividad y la innovación pueden abrir nuevas posibilidades para la igualdad y la diversidad en nuestra sociedad.

El arte no solo refleja la realidad, sino que también puede ayudarnos a dar forma a un futuro mejor, donde la igualdad de género y la inclusión sean los pilares fundamentales de nuestra sociedad.

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