Sitges 2026: ‘The Cycle’, terror del bueno, con sangre y sobresaltos en su justa medida
Jordan Downey y Kevin Stewart vuelven a Sitges tras estrenar con éxito El guerrero de la venganza en 2018. Esta vez, presentan The Cycle, un trabajo con muchos más recursos y rostros conocidos, ofreciendo un resultado sobresaliente. Una película policíaca de asesinos en serie donde la doctora antropóloga forense Meg deberá descubrir quién ha asesinado a su padre, el cual la abandonó cuando tenía 4 años. Un argumento de thriller clásico que se va enriqueciendo y complejizando conforme avanza la trama, manteniendo al público completamente enganchado de principio a fin.
Empieza el Festival de Sitges 2026, un año donde la obra maestra de Brian de Palma, Carrie, cumple su 50 aniversario. Película que ha sido revisitada en múltiple ocasiones y que, en el presente festival incluso, vuelve de la mano de Mike Flanagan. Sin embargo, las primeras impresiones de las películas visionadas el día de la inauguración atisban un cine que se aleja de los reciclajes para acercarse más a las inspiraciones y homenajes del cine clásico –o incluso sátiras como la excepcional película de Jane Schoenbrun-.
Y una de las reinvenciones que, de momento, más ha sorprendido positivamente a esta autora, ha sido sin duda, la nueva película de Jordan Downey, The Cycle, escrita junto a Kevin Stewart.
El cineasta explota su potencial con The Cycle, dando como resultado una fantástica y muy completa película de terror con tintes de distintos géneros cinematográficos.

The Cycle: cuando la ciencia y el arte se dan la mano en el cine de terror
El proceso y método del conocimiento científico se organiza de forma cíclica. En primer lugar, la comunidad investigadora se acerca a unos hechos o teorías, que dan lugar al planteamiento de una hipótesis, análisis de datos, consecuencias y, finalmente, verificación experimental. No obstante, tal y como se dijo anteriormente, este no es un proceso cerrado, sino que este último paso lleva al colectivo científico a volver a mirar las teorías o hechos estudiados al inicio para crear otros nuevos. Y es que, sino, la ciencia jamás evolucionaría y, cuando a Galileo lo tomaron por loco porque dijo que era la Tierra la que giraba alrededor del sol, todo se habría quedado en una anécdota y seguiríamos viviendo en la ignorancia.
En el arte, en general, pasa algo parecido. Conocemos sus orígenes, pero no sabemos cuándo se terminará la creatividad –que esperemos que no ocurra jamás-. Lo que sí hemos visto, y seguimos viendo, quizás, son etapas donde esta creatividad se merma dando lugar a múltiples creaciones que repiten modelos anteriores. ¿Cuántas versiones, secuelas y precuelas conocemos actualmente de clásicos como Drácula, Frankenstein, Alien, Halloween, y un largo etcétera que, todavía en 2026 siguen apareciendo? ¿Realmente podemos decir que se ha acabado la creatividad en el arte? Y, particularmente, ¿en el cine?
Las nuevas tecnologías y, sobre todo, el monstruo imparable de la (sin) inteligencia artificial, han convertido en realidad lo que durante años el cine dibujó como distopía. Un mundo donde los seres humanos vagan a la deriva dejándose llevar por la corriente de una IA que puede ser tu amiga, tu confidente y tu mayor fuente de conocimiento –o eso piensan algunas personas, desafortunadamente-.
Y es por esta misma razón que, cuando piensas que la imaginación se ha agotado, de repente, encuentras una película como The Cycle y te das cuenta de que el ciclo creativo del cine parece que sigue evolucionando, pero sin olvidar sus orígenes.

The Cycle: Un homenaje al cine clásico de terror de thriller, gore, monstruose incluso serie B
El director Jordan Downey ha hecho pocas películas, pero todas muy diversas. Desde largometrajes de serie B y slasher como ThanksKilling (2009), hasta monstruos y aventuras –sangrientas– como El guerrero de la venganza (2018). En su nuevo trabajo explora el cine de thriller y asesinos en serie en la línea de El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1991), pero transgrediendo desde dentro el género cinematográfico. Lejos de ser un pastiche de ideas, la cinta va creciendo conforme avanza dejando al público totalmente enganchado.
Tal y como indicaba al inicio, en los últimos años el cine parece que, en lugar de reinventarse, simplemente recicla modelos anteriores. Sin embargo, este año encontramos cómo el cine clásico se mira desde un prisma de respeto y nostalgia para darle otra forma. El realizador estadounidense en The Cycle utiliza múltiples recursos sacados de distintos géneros cinematográficos dentro del terror. Entre ellos, también se encuentran los esperados sobresaltos al más puro estilo Flanagan. Estos están perfectamente situados gracias a la construcción de una atmósfera excelente. Pero no solo eso, la película de Downey es mucho más.
Es imposible que una película no tenga miles de referencias a otros trabajos en los que se ha inspirado. Porque la creación de cine siempre conlleva el conocimiento de todo lo que se ha hecho anteriormente. Sin embargo, hay casos en los que estas referencias se ven más claras que otras, donde solo es inspiración y donde, como en el caso de The Cycle, se construyen secuencias que te redirijen directamente al cine clásico que sirve como pilar para las creaciones actuales.

Deborah Ann Woll pasa de personaje secundario de Marvel a protagonista indiscutible en The Cycle
¿Había algún género de terror que le faltaba añadir al director en su película? No os preocupéis, también hay una “final girl” del clásico slasher, aunque muy alejada del paradigmático cliché. Esta vez es Deborah Ann Woll quien interpreta el papel de la chica en apuros que debe sobrevivir hasta el final, desde una perspectiva muy distinta a la estereotípica. Lo que sí se cumple es que es el perfil de mujer inteligente y estudiosa pero sin estar sexualizada en ningún momento.
Aunque es la única mujer protagonista –tiene una compañera, pero es muy secundaria-, es un personaje muy potente y bien construido, la cual tiene que abrirse las puertas en un mundo eminentemente masculino. La doctora antropóloga forense es una de las mejores en su campo, por lo que la policía recurre a ella cuando no saben cómo afrontar la cantidad de cadáveres que se les amontonan. Un personaje muy cercano al de la recién estrenada serie Scarpetta, basada en las novelas de Patricia Cornwell.
Una de las mejores secuencias de la película, de hecho, refleja a la perfección la condescencia ejercida por parte de los hombres cuando encuentran a una mujer más lista que ellos. Pero la protagonista Meg solo necesita demostrar lo que vale, y soltar alguna que otra mirada asesina, para que los personajes masculinos tengan que cerrar la boca y dejarla hacer su trabajo.
The Cycle, una muy buena película que alcanza el éxito sin pretensiones
Una de las mayores virtudes de la película de Jordan Downey reside en el hecho de que no tiene grandes pretensiones. Su película no encaja dentro de un cine de autor dirigido a un público muy específico, ni es una historia ostentosa que busca los tres pies al gato. Cualquiera que disfrute del terror más primario y de calidad disfrutará en su totalidad el largometraje, sin necesidad de nada más.
The Cycle es una pieza cinematográfica muy completa que mantiene al público encogido desde el comienzo hasta el final, con sus sobresaltos pertinentes incluidos. Una película interesante que homenajea sus raíces y, mientras tanto, tiene la capacidad de generar placer en un público ávido de terror del bueno sin necesidad de hacerle pensar demasiado.
El ciclo del séptimo arte parece que continua su camino hacia el análisis y posterior reinvención de los modelos ya establecidos. Aunque parecía estancado en la era de las secuelas, precuelas, reboots, remakes y todos sus análogos, quizás todavía hay esperanza para creaciones genuinas y potentes. Creaciones que miran hacia sus orígenes y las transforman para explotar en pantalla y regar a todo el patio de butacas.
