‘Upload’: Las tecnologías progresan mientras las relaciones siguen estancadas

Creada por Greg Daniels y presentada en 2020, la serie de Amazon Upload, estrenó este año su segunda temporada. En la misma línea que la primera, la teleserie se descubre como un producto comercial repleto de roles de género estereotípicos.

La serie de tv se construye como una hibridación entre Her (Spike Jonze, 2014) y Years and years (HBO, 2019). La versión mainstream y de consumo rápido que recoge el testigo de ambas producciones audiovisuales. El universo distópico esbozado funciona como escenario donde una relación romántica se desarrolla. Relación heteronormativa y predecible desde el inicio de la serie. Desaprovechando un argumento que podría ser utilizado como crítica, se vuelven a perpetuar los mismos conceptos heteropatriarcales de las obras más ortodoxas.

Andy Allo y Robbie Amell en Upload.
Andy Allo y Robbie Amell en Upload.

Un universo distópico donde las tecnologías son las protagonistas

El mundo diegético construido se sitúa en 2033. Una mirada hacia un futuro distópico donde las tecnologías han permeado todos los niveles de la sociedad. Intoxicando las relaciones, el mundo laboral e incluso la muerte y lo que hay más allá de la misma.

El protagonista de la teleserie, Nathan Brown (Robbie Amell), es subido a la nube digital cuando está a punto de morir. Desde el más allá, totalmente virtual, tiene que aprender a vivir en un mundo totalmente distinto, compuesto por códigos. Su relación con Ingrid (Allegra Edwards) atraviesa varios baches y cambios lógicos. En este sentido, Ingrid, es una figura bastante controvertida en su representación. La imagen de la mujer estereotípica que muchas obras audiovisuales han perpetuado. Junto a ella, la mujer que coordina su avatar en el más allá, Nora (Andy Allo). La denominada “Ángel” de Nathan Brown.

Andy Allo es Nora en Upload.
Andy Allo es Nora en Upload.

Nathan y Nora forjan una relación que supera cualquier barrera entre la vida y la muerte. La realidad y la inteligencia artificial. Un argumento anteriormente utilizado en diversas producciones.

Respecto a las ideas distópicas plasmadas en la serie, estas ya fueron esbozadas en Years and years. Una serie mucho más crítica en su planteamiento. Algo que otras series como Black Mirror (Netflix, 2011-2019) también llevaron a cabo.

Upload: el mito del amor romántico que sigue vivo en el futuro

El romance entre un avatar y una persona no es tampoco original. La película Her en su día, con una presentación exquisita, ya desarrolló dicha idea. También Black Mirror con capítulos como Be Right Back (temporada 2), abordaban la inteligencia artificial y la eternidad de las relaciones románticas más allá de la muerte.

Junto a la construcción de una relación sumida en el mito del amor romántico, la serie también añade algunas menciones a la diversidad de identidades que son cuestionables. No es más que una capitalización de la diversidad. Representando en realidad, un mundo completamente heteronormativo. En un universo planteado en 2033, las relaciones homosexuales parecen totalmente sumidas en la oscuridad. Ni se plantean, ni se esperan. Parece que el esbozar una pareja interracial ya era demasiado diverso para la productora. Futuro,  nuevas tecnologías e inteligencia artificial, sí. Diversidad de identidades y orientaciones sexuales, no. Una contradicción inquietante que de nuevo hace reflexionar sobre la falta de representaciones fuera de la norma en el audiovisual.

Así como la exquisita serie Years and years transmitía una crítica social. Y además, representaba a diversos colectivos oprimidos. La presente Upload no es más que una serie más, con un argumento ya utilizado en varias ocasiones.

Su formato de 30 minutos por capítulo además, facilita su consumo rápido. Manteniendo así a la audiencia seducido por el argumento. A pesar de su vacío en el subtexto.

El reparto de Upload.
El reparto de Upload.

Un argumento reiterado, vertebrado por tropos comunes

En Upload, no existe crítica social alguna hacia las tecnologías y los romances posmodernos. Por el contrario, se convierte en una serie de suspense y romántica comercial. Incluyendo ideas ya desarrolladas en torno a las tecnologías. Los avances (o retrocesos), cuando una persona en lugar de fallecer, es subido a la nube de metadatos. Las relaciones de pareja y el vínculo con la pérdida de sentido de la vida es muy tóxica. Cuando el amor romántico es la única salida, de una forma u otra. Llegando incluso al extremo de dar (literalmente) la vida por la otra persona.

Allegra Edwards y Robbie Amell en Upload.
Allegra Edwards y Robbie Amell en Upload.

En la segunda temporada estrenada en 2022 se encuentra un atisbo de crítica social hacia las tecnologías. Dando comienzo con una atmósfera similar a la esbozada en Farenheit 451 (François Truffaut, 1966). Obra literaria de Ray Bradbury publicada en 1953, posteriormente adaptada por el gran director de cine de la Nouvelle Vague, François Truffaut.

No obstante, la idea transversal continúa siendo la misma. Construyendo a las mujeres como meros objetos. Con detalles que rozan el racismo y el machismo sin ningún tipo de connotación crítica. El sistema heteropatriarcal y las tecnologías funcionan como base fundamental de la serie Upload. Un producto de Amazon Prime que funciona, de forma paradójica, como un engranaje esencial para el funcionamiento de la máquina capitalista.

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