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Sitges 2026: ‘Leviticus’: una pesadilla queer contra la homofobia y la represión

El director australiano Adrian Chiarella debuta con, Leviticus, una gran película que dará mucho que hablar. La homosexualidad y la homofobia se enmarcan en el cine de género dando como resultado una de las mejores películas del festival. Dos chicos jóvenes se atraen sexualmente, pero ¿es eso pecado? ¿Deberían seguir sus deseos o reprimirlos? Preguntas que suenan arcaicas pero que, desafortunadamente, parecen volver a resurgir en ciertos contextos actuales.

Dos adolescentes, Naim y Ryan, miembros de una familia estrictamente religiosa, se enamoran el uno del otro. Una premisa sencilla y realista que, todavía en la actualidad, puede ser polémica. Las terapias de conversión fueron prohibidas en España hace tan solo 3 años. En Australia, donde se ha creado la película, estas se empezaron a prohibir en algunos estados a partir de 2020. Y es que, normalmente, la realidad siempre supera a la ficción.

Actualmente, es aterrador ver cómo la extrema derecha emerge y triunfa en la mayoría de los rincones del mundo. ¿Qué puede dar más miedo que te persigan simplemente por tu identidad u orientación sexual? En la realidad que vivimos, son los humanos los que maltratan a las personas del colectivo. En Leviticus, estos agresores toman la forma de un ente sobrenatural. Ente sobrenatural que encarna a la persona que más amas para, así, poder asesinarte cuando estés más vulnerable.

El director australiano Adrian Chiarella estrena su ópera prima postulándose como uno de los favoritos en el festival. Antes de embarcarse en la aventura de los largometrajes, ya fue galardonado en el Melbourne Queer Film Festival 2020 por su cortometraje, también de temática homosexual. Un cineasta que, como nos ocurre con Jane Schoenbrun, nos deja con muchas ganas de ver su siguiente trabajo.

Póster de Leviticus.
Póster de Leviticus.

Leviticus: “Cordero de Dios, tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestras súplicas”

El libro Levítico es uno de los que forman parte del Antiguo Testamento, conocido como “El tercer libro de Moisés”. El texto hace hincapié en las prácticas morales y legales que Dios plantea como primordiales para mantener la estabilidad en el mundo. Para que esto sea posible, además, se plantea la condición sine qua non de que los seres humanos eviten el pecado. Pero, ¿quién establece qué es y no es pecado? ¿quién establece las normas y qué ocurre si alguien se las salta?

Como ocurre con todo lo escrito a lo largo de la historia, lo más importante siempre son las interpretaciones dadas. En relación con la Biblia, y la religión católica en general, el hecho de ser homosexual se plantea como un pecado imperdonable. Algo que múltiples producciones audiovisuales han cuestionado, pero nunca como lo vemos en Leviticus.

La homosexualidad ha sido siempre uno de los temas más controvertidos en el seno de la Iglesia. Desde Papas que lo han condenado hasta algunos que incluso lo han bendecido –siempre y cuando no se casen en su Iglesia-. Sin embargo, en las instituciones más convencionales, este tipo de relaciones siguen siendo concebidas como aberraciones. Por esta razón, han existido durante años, y en algunos lugares siguen existiendo, las terapias de conversión.

Pero, ¿qué buscan convertir exactamente? ¿qué quieren decir cuando te dicen que ya estás curado? La película australiana rompe con la idea de que esa “conversión” hace que dejes de ser homosexual, y la traslada a otra mucha más terrorífica: la persona que más amas es la que te va a perseguir hasta matarte y, por esa razón, debes alejarte de ella.

Stacy Clausen y Joe Bird en Leviticus.
Stacy Clausen y Joe Bird en Leviticus.

Leviticus: nuevas representaciones de los protagonistas masculinos homosexuales

Las representaciones audiovisuales del colectivo LGBTIQ+ han sido históricamente nefastas. Sin embargo, en la última década, hemos visto cómo esto ha evolucionado hacia personajes más complejos y cercanos a la realidad. Entre todas las siglas del colectivo, la G ha sido la más representada. Aunque en un principio los hombres homosexuales siempre eran los mejores amigos de las protagonistas femeninas, estos han crecido con más rapidez que el resto. Al fin y al cabo, son hombres. Los personajes de mujeres homosexuales y bisexuales siguen estando, a día de hoy, bastante alejadas de la realidad.

En series populares recientes como Más que rivales (Jacob Tierney, 2025-) vemos a dos jóvenes jugadores de Hockey –guapos y fuertes, claro-, que, contra todas las normas establecidas deciden luchar por estar juntos. Pero, para llegar a ello, deben superar sus masculinidades tóxicas, las imposiciones externas y el juicio social y familiar. En Leviticus, los protagonistas son simplemente dos jóvenes que se atraen y, su único obstáculo, es su familia y la religión que siguen fervientemente.

Naim es interpretado por Joe Bird, el cual ya destacó en su papel en Háblame (Michael Philippou y Danny Philippou, 2023)y sigue creciendo de forma imparable con la presente película. Junto a él encontramos a un brillante Stacy Clausen como Ryan. Ambos se comen la pantalla a través de sus trabajos, nada sencillos, aportando la fuerza justa y necesaria que la película necesitaba. En un rol secundario, pero imprescindible, está el papel de la madre de Naim, Arlene, interpretado de forma impecable por Mia Wasikowska. Una actriz que siempre da en el clavo y que, en este caso, encarna a una madre que nadie querría tener.

Leviticus.
Leviticus.

Leviticus: el cine de terror queer arrasa en el Festival de Sitges 2026

Estoy en la cola para la proyección de Leviticus. Una película de un director que no es conocido: Adrian Chiarella. Sin embargo, cuando abren las puertas, la sala se llena por completo siendo una de las sesiones más multitudinarias de la semana. ¿Será que el cine de terror también es queer y no nos queremos dar cuenta? ¿Qué hay más terrorífico que ser una persona LGBTIQ+ en el mundo actual donde vivimos?

Junto a esta, Campamento Miasma también se convierte en una de las favoritas para ganar el Premio a Mejor Película. Ambas, desde perspectivas totalmente dispares ponen como protagonistas a personajes del colectivo. La diferencia principal reside, sin embargo, en el tipo de subgénero. Leviticus construye a la perfección una historia estremecedora dentro del terror sobrenatural.

Aunque en todo el festival las películas de temática queer no sean las más numerosas, las pocas que se han estrenado han eclipsado las demás. Sin ostentaciones, sino simplemente, presentando unas propuestas de una calidad excelsa.

Leviticus.
Leviticus.

Leviticus: lo importante es que nunca te quedes solo

Tal y como se mencionó anteriormente, la premisa principal de la película se basa en la idea de que la persona que más quieres es la que te va a acechar hasta matarte y, por esta razón, no debes acercarte a ella. En definitiva, aunque te gusten las personas de tu mismo género, eso está mal y debes evitarlo. No obstante, ¿qué ocurriría si siempre estuvieras acompañado y el ente sobrenatural no pudiera atacarte?

La salvación, en este caso, no está en evitar el pecado para ir reino de los cielos. La salvación reside en estar siempre acompañado para que el mal nunca te alcance. La colectividad es la que, durante siglos, ha salvado a todas las minorías del mundo. El feminismo, el movimiento queer, el poscolonial, antirracista…todos los movimientos sociales surgen de una pequeña mecha que termina incendiando todo hasta arrasarlo.

Y el infierno es el reino del fuego. Así que, si vamos a ir al infierno de todos modos, ¿qué tal si lo hacemos juntos?