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‘Ramona’: Lourdes Hernández se pasa al cine pero no deja de cantar

Ramona es el debut en el cine como actriz de Lourdes Hernández (más conocida por ser la cantante de Russian Red) y de la directora Andrea Bagney, que también escribe, produce y post-produce la película.

Ramona es una película pequeña y artesanal rodada en 16mm en Madrid durante la primavera de 2021. En la forma, la cinta nos puede recordar al Woody Allen de sus comienzos o al Noah Baumbach de Frances Ha. Aunque su planificación es tan irregular como se puede esperar de una primera película, en Ramona encontramos algunas imágenes de una gran belleza.

En lo que no se parece a las películas de Allen o Baumbach, es en la calidad de los guiones de sus films.

Póster de Ramona.
Póster de Ramona.

Ramona: una historia que ya nos han contado

La película nos cuenta la historia de Ramona (Lourdes Hernández), una actriz treintañera sin trabajo con un novio cocinero (Francesco Carril), que, en un bar castizo de Madrid y de forma casual, conoce a un tipo (Bruno Lastra) con el que cruza un par de frases que se convierten en conversación y más tarde en un paseo callejero que termina en declaración de amor por parte del hombre.

Ella, asustada por la honestidad de Bruno, así se llama el tipo, se aleja de allí. Más tarde se lo vuelve a encontrar cuando acude a un casting para una película en la que Bruno es el director.

A partir de ese momento la película nos muestra cómo Ramona se enfrenta, o no, a ese conflicto emocional de solución complicada.

¿Seguirá con su genial, atractivo, inteligente y comprensivo novio de toda la vida, o caerá en los brazos del director de cine?

Lourdes Hernández y Bruno Lastra en Ramona.
Lourdes Hernández y Bruno Lastra en Ramona.

Ramona: el guion y su reparto

La premisa es conocida por todos, por eso no hay problema, porque premisas así siempre se repetirán en el cine o la literatura. Es tan fácil que nos ocurra algo así en algún momento y, por lo tanto, poder empatizar con un conflicto de ese tipo, que una historia así se convierte en algo inmortal.

El problema lo encontramos en la creación de personajes y sus diálogos. Los personajes son planos y de una cara. Muy sencillos y poco naturales. En los diálogos encontramos el mismo problema, son muy poco naturales e ingeniosos. Para una actriz con poca experiencia como Lourdes Hernández o un actor como Bruno Lastra, esos diálogos se convierten en un pico muy difícil de escalar.

Ramona se adolece durante todo su metraje de los problemas de guion.

El personaje de Lourdes es una mujer cisgénero normativa llena de miedos e inseguridades que huye en cuanto ocurre algo que no le gusta y le molesta. Una mujer que no toma los mandos de su vida. Víctima de una sociedad capitalista y patriarcal que no la toma en serio. Su vida consiste en decidir con qué hombre estar, con el de siempre o con uno nuevo que además te ofrece trabajo.

Desde una perspectiva feminista la historia está cogida con pinzas.

Los intérpretes, en pocos momentos consiguen ser creíbles. El actor que sale mejor parado es Francesco Carril, alguien con la experiencia y el talento necesario para poder darle vida a sus diálogos.

Lourdes Hernández en Ramona. Foto de José Senorán.
Lourdes Hernández en Ramona. Foto de José Senoran.

Lourdes Hernández y Andrea Bagney

Ramona es una obra construida para el lucimiento de Lourdes Hernández como actriz. Cuando mejor la encontramos es interpretando diálogos de Annie Hall o Antes del atardecer en los castings a los que se presenta. Allí demuestra muchas de sus capacidades interpretativas, ya que los castings los podemos visualizar completos.

Además, también la podremos escuchar cantando, aunque un tema conocido por todas que nadie se imaginaría.

Sobre la participación de Lourdes Hernández en Ramona, Bagney comenta: “Yo necesitaba enamorarme de Ramona para poder rodar la película en condiciones y con Lourdes sucedió orgánicamente. Tiene una energía muy especial y es un imán para la cámara: carismática y frágil al mismo tiempo. Me enorgullece que Ramona marque el regreso de Lourdes después de algunos años apartada de la vida pública.

Ella es una artista auténtica, pura, que dejó la música cuando empezó a sentir que el proceso no era honesto. Se ha entregado al papel de Ramona con felicidad y fidelidad, inyectando de energía positiva a todo el equipo (y a mí misma) desde el principio. Ha sabido trasladar a la cámara la misma magia y el mismo talento que exhibe en un escenario.”

Lourdes Hernández es Ramona.
Lourdes Hernández es Ramona.

Ramona: primeros pasos

La ópera prima de Andrea Bagney coloca todas las cartas sobre la mesa. Bagney deja sus referentes muy claros y, por el cuidado con el que ha compuesto cada plano, se nota que ama el cine.

Ramona es irregular y aún no camina sola, pero estamos seguras de que sus futuras obras no solo caminarán, sino que podrán correr.

Nos hemos acostumbrado a que muchas óperas primas sean la mejor película de sus directoras o directores, pero eso no debería ser la norma. Las nuevas creadoras no deberían tener esa presión. Lo normal es lo que ocurre con Ramona, que el resultado sea una mezcla de buenas intenciones con algunos errores típicos en producciones de este tipo. Un conjunto de problemas de poca importancia que limar en las siguientes producciones de sus creadores.

Ramona es una película sobre la angustia y la perpetua inseguridad de los millenials que se queda en la superficie, pero se disfruta ligera como la brisa de la primavera de 2021 en la que se rodó.

Saludos furiosos.