Sitges 2021: ‘Lamb’, caprichos de la naturaleza

Xesco Simón

Lamb aterriza en sitges dispuesta a remover conciencias. La película de
Valdimar Jóhannsson, tuvo muy buena recepción en Cannes y ganó el premio a la Originalidad en la categoría de Un Certain Regard. Está protagonizada por Noomi Rapace, que hace doblete con la divertida The Trip, y Hilmir Snær Guðnason.

A24, el estudio detrás de joyas de género como Midsommar, The Witch, o Saint Maude, nos cuenta la historia de María e Ingvar, una pareja de ganaderos que viven rodeados de naturaleza junto a su rebaño de corderos en una isla de Islandia.

Todo les va muy bien, su rebaño crece año tras año, pero un día ayudan a parir a una hembra que tiene un cordero muy especial y todo cambia para ellos. La pareja lo adopta como suyo y lo comienzan a criar como si de una niña se tratase.

Reciben al nuevo cordero como un deseado regalo. Ada, que así lo llaman, será el motivo de la felicidad de la pareja. Una felicidad añorada desde hace demasiado tiempo.

La madre del cordero reclama a su cría. Su llanto atormenta a María. Le hace tener horribles pesadillas. El quejido de la madre reclamando a su cría bajo la ventana de la habitación de Ada, obliga a que María tome una decisión de la que quizá se arrepienta durante toda su vida.

Noomi Rapace en Lamb.
Noomi Rapace en Lamb.

Lamb: Buscando la felicidad

Más tarde les visita de forma accidentada Pétur (Björn Hlynur Haraldsson), el hermano de Ingvar. Él no puede creer lo que ve. Insta a su hermano y cuñada de que dejen de comportarse como críos y sean conscientes de lo que están haciendo, pero al final, él también se acaba contagiando de la felicidad que se siente al compartir la vida con Ada. Su visita saca a relucir antiguos secretos del pasado y desenfocará a la pareja más de lo necesario.

Nada en Lamb, es gratuito. Todo tiene un sentido, porque, ¿quién no quiere ser feliz? La respuesta a esa pregunta nos hace preguntarnos, ¿vale todo a la hora de conseguir la felicidad?

Para la pareja de la película parece que sí. Roban la cría de cordero del regazo de su madre real buscando, , tal como descubrimos mas tarde, ocupar el espacio que generó la pérdida de su propia hija.

Lamb plantea el debate Darwiniano de si el ser humano como especie, está por encima del resto de las razas que pueblan nuestro planeta. Si sentimos que todas son nuestras por derecho propio. Si nuestra obsesión por ser dios justifica nuestra conducta desconsiderada y nada colaborativa con el resto de especies.

Al comienzo de la película, ocurre un suceso en el granero. Jóhannsson, nos muestra las expresiones del rebaño, enfatizando en sus miradas y respiraciones. Es sobrecogedora la capacidad del director a la hora de dar emociones que podríamos reconocer humanas a los corderos e incluso al perro y gato de la pareja.

Noomi Rapace junto a Ada en Lamb.
Noomi Rapace junto a Ada en Lamb.

Corderos y belleza

La historia de Lamb parece sacada de la mente de Jeff Lemire, pero a diferencia de este, Jóhannsson se aleja de la acción. Rueda una película deliciosamente bella, de ritmo lento y muy pocos diálogos, en la que las miradas y los pequeños gestos lo dicen todo.

Los protagonistas están perfectos en sus papeles. Rapace disfruta de un personaje radicalmente opuesto al ofrecido en el Festival de Cine de Sitges con The Trip.

Su visionado nos hace inevitable pensar en problemas históricos o éticos como los niños robados o el negocio de los embarazos subrogados. ¿El deseo de ser madre o padre debería tener límites? ¿Un hijo es lo necesario para rellenar carencias o anestesiar traumas? ¿Hasta qué punto la maternidad esta teñida de egoísmo y deseo de propiedad?

Ni yo ni Lamb respondemos a esas preguntas, pero lo que sí que hace la película, es demostrar que nuestros actos, por pequeños que creamos que puedan ser, siempre generan consecuencias.

Valdimar Jóhannsson

Valdimar Jóhannsson nació en 1978 en el norte de Islandia. Lleva dos décadas en la industria cinematográfica islandesa. Además está acreditado como operador de iluminación y eléctrico de títulos hollywoodienses del calibre de La vida secreta de Walter Mitty, El quinto poder u Oblivion, Valdimar Jóhannsson también participó en 5 episodios de la exitosísima serie Juego de Tronos.

Decidido a contar una historia sobre el mundo de la maternidad y la imprevisible fuerza de la Madre Naturaleza, se embarcó en su primer largometraje como director, Lamb.

Entre sus mentores se encuentran figuras de la talla de Tilda Swinton, Gus Van Sant, Carlos Reygadas y Apichatpong Weerasethakul, entre otros. Vive actualmente en Reikiavik (Islandia) con su mujer y sus hijas.

Saludos furiosos.

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