Anti Magazine: una revista irreverente que sigue creciendo a contracorriente
Hoy os hablamos de Anti Magazine, una revista nacida en un lugar de La Mancha gracias al talento, las ganas y el tesón de un grupo de ocho creadoras decididas a dar forma a una publicación de alta calidad con todos los antis posibles, a contracorriente de las tendencias actuales. Se trata de una revista en papel, de esas que se huelen, se tocan y hasta casi se saborean.
Sin demasiado tiempo disponible y con pocos recursos, este intrépido equipo editorial ha lanzado ya cuatro números que merecen mucho la pena diseccionar. Y es que precisamente eso es lo que hay que hacer con esta revista: diseccionarla hasta la última coma porque no tiene desperdicio. Un proyecto editorial que es una rara avis maravillosa en el panorama actual y que te invitamos a conocer.

Anti Magazine: con el viento en contra
En los pueblos que habitan el arisco Ártico tienen decenas de palabras para referirse a la nieve, elemento con el que conviven a diario y del que necesitan distinguir sus matices. En La Mancha ocurre algo parecido con el viento. Depende de donde procedan, de su viveza o de la dirección que toman podemos estar ante el moriscote, cierzo, toledano, matacabras, el mediodía, mediodía cruzao, el ábrego o el solano en todas sus variantes. Quien nace en esa tierra donde no termina el horizonte y en la que el viento sopla a su antojo, aprende a caminar con el viento en contra. Y ese ir contracorriente forja un carácter que se basa en seguir adelante, aunque el viento venga de frente y con fuerza.
Anti Magazine es un proyecto nacido del terruño que da el mejor vino, de las mentes de un equipo que se empeñó en crear un proyecto editorial diferente y lo consiguió. Una revista que evoluciona en cada número y que trata temas necesarios y, en ocasiones, incómodos de una forma que se aleja de la corrección para situarse en terrenos de arenas movedizas.
Gracias a nuestra conversación con Ángeles Huertas y Lorena Navarro, dos de sus fundadoras, descubrimos que la revista que nació en 2021 en la Escuela de Arte Antonio López de Tomelloso es más que nunca un proyecto artístico consolidado, feminista y profundamente ligado al territorio manchego, aunque con interés para cualquiera que esté en cualquier lugar.

Anti Magazine: combatir el centralismo cultural desde el corazón de La Mancha
La cultura hecha desde la periferia no es cultura de segunda, defiende parte del equipo editorial de Anti Magazine, que sostiene que, desde territorios alejados de los núcleos como Madrid o Barcelona, donde parece que “siempre se cuece todo”, también pueden hacerse proyectos rigurosos y profesionales en los que merece mucho la pena poner el foco.
Lo que nació como una publicación centrada en el diseño, pronto encontró otro camino. Anti magazine se reinventó y convertió en algo mucho más amplio: un lugar para quienes sienten la necesidad de crear y compartir. “Una revista para todas”, afirman. Un altavoz para voces emergentes, donde lo que importa es tener algo que decir y compartirlo desde una mirada comprometida, lejos de los elitismos que muchas veces copan el arte y la cultura. “La verdad es que Anti Magazine siempre ha ido creciendo y evolucionando a modo de catarsis, los cambios nos han impulsado a seguir con el proyecto y a reinventarlo con cada número”, asegura Ángeles Huertas.
En un momento en el que el discurso sobre la importancia de lo local vuelve a ocupar espacio en la conversación cultural, Anti Magazine reivindica que la periferia no necesita convertirse en centro para tener valor, le basta con valorarse y reconocerse a sí misma. “Somos una revista de La Mancha para el disfrute de nuestra gente; una revista de kilómetro cero para personas con inquietudes artísticas”, añade Huertas.

La resistencia al algoritmo
Fotografía, ilustración, poesía, vídeo, performance o teatro encuentran cabida en un proyecto que pretende descubrir voces con algo que decir a las que dar su espacio. “Nos da igual la disciplina. Lo importante es que haya un proyecto detrás y algo que contar”, explica Lorena Navarro. “Si tú tienes algo que decir, ahí estamos nosotras para darte un sitio donde poder decirlo”.
Como proyecto de resistencia al algoritmo, Anti Magazine abre el debate sobre la necesidad de ofrecer referentes distintos a las nuevas generaciones y otras narrativas y discursos, frente a la uniformidad y a la polarización actual impuesta por la tiranía tecnológica. Las integrantes de la revista reconocen sin rodeos que su línea editorial está atravesada por el feminismo, el antifascismo, el pacifismo y una mirada crítica hacia las desigualdades. Ante el clima actual de crecimiento de los discursos que ensalzan el fascismo, no solo en España, sino también en diferentes latitudes europeas, Navarro sostiene que: “no creemos que todas las opiniones sean válidas cuando ponen en cuestión los derechos de otras personas”.

Anti Magazine o cómo el papel obliga a detenerse
“A mis alumnas les sorprende muchísimo ver una revista hecha en papel”, comparte Huertas, profesora de profesión. “Saben lo que es una revista, pero ya no es un objeto que consuman de manera natural como hacíamos antes. El simple hecho de imprimirla ya es algo anti. Así lo vemos nosotras”.
En una época dominada por el desplazamiento infinito del dedo sobre la pantalla, defender el objeto físico, el papel, la posibilidad de volver sobre tus pasos a releer una página sin la ansiedad de que desaparezca para siempre, también es una forma de defender otro ritmo de vivir y otra forma de hacer. “Necesitamos que haya más información, mucha más variedad y que esté al alcance de todo el mundo”, explican. “Hay otros caminos aparte de los que muestran las redes sociales”.

La curiosidad que no mató al gato: acercar el arte y el conocimiento
Anti Magazine no pretende enseñar qué pensar, sino invitar a hacerlo; alimentar esa curiosidad innata en el ser humano para fascinarse con nuevos hallazgos y cambiar de opinión en función de lo que la vida le pone por delante, sin que ese camino esté predeterminado por un sinfín de variables y probabilidades analizadas por una máquina.
Hay una palabra que atraviesa toda nuestra conversación con Anti Magazine: acercar. Acercar el arte. Acercar la creación. Acercar el pensamiento. Alejarlo de la solemnidad y los corsés con los que tantas veces se presenta.
“Queremos que el arte y la cultura estén en la calle, que sea divertido, que esté al alcance de todas”, afirman. “Que puedas decir caca, culo, pedo, pis y reírte de todo”. Porque el arte y la cultura recuerdan, no pertenece únicamente a los museos, ni a las galerías, ni a quienes hablan el lenguaje correcto, pertenece a cualquiera que necesite expresarse.

La cultura como lugar de encuentro
Quizá por eso Anti Magazine ha terminado siendo mucho más que una revista anual. Es una comunidad que se reencuentra en los eventos de presentación de cada número, que son todo un acontecimiento. Un proyecto colectivo construido desde el entusiasmo, el trabajo voluntario y muchas horas invisibles. En una época marcada por la velocidad, la hiperproducción y el ruido constante, Anti Magazine demuestra que otra forma de hacer cultura sigue siendo posible.
Un proyecto valiente y con identidad propia que no aspira a conquistar grandes audiencias, pero que reivindica el pensamiento crítico, el arraigo al territorio y la posibilidad (aunque pueda parecer que no existe) de vivir de forma anti, de vivir de forma diferente.
Desde el corazón de La Mancha, Anti Magazine nos deja una idea rebotando en la cabeza, tan sencilla como revolucionaria: el arte no pertenece a las élites; pertenece a todas las personas que ven y necesitan contar el mundo de otra manera para no seguir alimentando discursos de odio y pensamientos únicos. Si quieres conocer con mayor detalle la revista, puedes contactar con su equipo editorial a través de su cuenta de Instagram.
