· ·

Sitges 2026: ‘The Face of Horror’: un cuento de caballeros y princesas en tecnicolor

Tras 10 años de parón, la directora estadounidense Anna Biller nos vuelve a deleitar con su fantasía en tecnicolor. Esta vez son las historias de princesas y caballeros las que se convierten en una sátira feminista excelente. The Face of Horror adapta libremente un Kabuki japonés del 1825 sobre la venganza de un fantasma.

Inspirada por el clásico Kabuki japonés, Anna Biller adapta la historia y la traslada a un contexto medieval protagonizado por caballeros y princesas, desde una perspectiva feminista muy acertada. A través de la exageración y el humor, que ya es una marca autoral de la directora, esta rompe con los roles de género establecidos en los cuentos clásicos.

La protagonista es Eleanor (Kristine Froseth), una joven princesa que vive junto a su hermana Beatrice (Ellie Bamberg). Eleanor está locamente enamorada de Richard (Leo Suter), un caballero que no tiene ninguna posesión ni riqueza. Por esta razón, este último aprovecha la situación para casarse con la hermosa princesa. ¿Quién no querría riqueza y belleza en una misma mujer? Desde luego, el futuro al que cualquier hombre podría aspirar.

En este caso, la directora no solo cuestiona y pone bocabajo la representación de las mujeres y los hombres en el cine, sino que también esboza una crítica exquisita hacia la diferencia y discriminación de clases sociales. Un relato anacrónico en tecnicolor donde los roles llevados al extremo de la exageración te harán reflexionar sobre ellos a través de la risa.

Póster de la película, The Face of Horror.
Póster de la película, The Face of Horror.

The Face of Horror, una vuelta de tuerca al viaje del héroe

En la narrativa clásica, una de las formas más comunes de estructurar las historias consiste en el “viaje del héroe”, esbozado por Joseph Campbell. Con este esqueleto como base se escriben la mayoría de los libros y películas: un héroe es llamado a la aventura, debe llegar hasta conseguir un objeto y se encontrará una serie de obstáculos en el camino –en términos muy resumidos-. Y sí, siempre se consideró como el héroe el único posible de encarnar ese rol. No obstante, las heroínas han empezado a copar las nuevas historias y en algunos casos la estructura clásica se ha mantenido, pero con ellas como protagonistas.

No obstante, hay un tipo de historias que siempre han seguido la misma línea: los cuentos de caballeros y princesas. Él siempre es el héroe y tiene que salvarla a ella. Por lo tanto, la princesa encarna el papel de mujer atrapada en la torre esperando a ser rescatada. Películas hilarantes como La princesa prometida (Rob Reiner, 1987) ya jugaban con este tipo de historias desde el humor, convirtiendo al personaje del príncipe (del héroe), en un personaje totalmente ridículo.

En The face of horror esto se lleva a cabo de forma mucho más cuidadosa, con una perspectiva feminista incuestionable. El caballero Richard decide salvar a la princesa Eleonor de su desgracia de vivir sola y se casa con ella –aunque en realidad es él el que ansía las riquezas de ella-. Lo que él no sabía era que la jugada no le saldría como él esperaba. Y es que Anna Biller jamás dejaría escapar a un misógino como Richard sin torturarlo un poco por el camino.

The Face of Horror, las hermanas y la sororidad como única salvación

En su afán de romper con la dinámica de los cuentos clásicos de princesas, la directora construye a un personaje imprescindible a través de la hermana de Eleonor, Beatrice. Una figura que al principio se lee como secundaria pero que termina asumiendo uno de los roles más importantes de la trama.

Hace no mucho en las redes se hizo viral una pregunta planteada desde la machosfera que era: ¿qué harían las mujeres si los hombres desaparecieran? ¿quién las protegería? A lo cual respondieron desde los bloques feministas de forma brillante: ¿y de quién nos tendríamos que proteger? Durante siglos los hombres han sido representados como los salvadores de las mujeres pero, al fin y al cabo, de quienes nos protegían eran de otros hombres. No obstante, Anna Biller plantea una idea magnífica surgida del feminismo más radical –de la raíz-, que es que las mujeres nos protegemos entre nosotras.

Porque, en definitiva, es el movimiento el feminista el que ha luchado por nuestros derechos, y la sororidad es la que nos ha llevado hasta donde estamos. El término hermana se ha utilizado siempre desde el feminismo, como se puede ver en publicaciones como el libro de la feminista poscolonial Audre Lorde Hermana Otra (1984). Y en The face of horror la hermana de la protagonista es la que, finalmente, luchará por sus derechos y lo llevará hasta las últimas consecuencias.

Anna Biller.

The Face of Horror, la puesta en escena y el vestuario como marca autoral clave

La directora Anna Biller es también la diseñadora de vestuario de la película. Una pieza fundamental para terminar de darle forma a una pieza audiovisual muy genuina e inconfundible. Cualquiera que conozca los trabajos de la cineasta puede distinguir con facilidad qué película es suya con tan solo un fotograma. La paleta cromática, el uso del tecnicolor, el vestuario y la puesta en escena son los rasgos más distintivos.

En el caso de The face of horror esto es todavía más atractivo, dado que la película se contextualiza en una época medieval con vestimentas muy peculiares y extravagantes. Y el uso del color en estos ropajes es totalmente magistral. Una obra de arte visual inconmensurable que sigue asentando la carrera de Anna Biller y su marca autoral, que ya es muy potente.

Gracias al excelso trabajo de estos aspectos, se transmite a la perfección la anacronía de los discursos articulados dentro de la época representada. Y yo no sé vosotras, pero qué placer da ver por primera vez al príncipe convertirse en el personaje más ridículo de la historia, mientras que ellas se revelan contra los roles establecidos. Y además, hacerlo a través del humor.

The Face of Horror, una canción de trovadores donde la historia de amor no acaba como era esperado

El uso de la música diegética y las actuaciones musicales ya son imprescindibles en el cine de Anna Biller. Incursiones que no son simplemente adorno sino que también hacen emerger el subtexto de la película a través de las letras. En el caso de The face of horror son los trovadores de la Edad Media los principales intérpretes. Pero estas canciones también se convierten en una pieza anacrónica de la historia, donde el amor cortesano que solía protagonizarlas es dado la vuelta y llevado al extremo más cómico.

La presión de la belleza de las mujeres, el miedo al envejecimiento, las mujeres como simples cuidadoras y reproductoras, así como la lucha de clases sociales, son algunas de las principales premisas que sustentan el nuevo relato de Anna Biller. Una pieza que nos regala lo que esperábamos después de su anterior joya The Love Witch, y que nos deja con ganas de ver mucho más de ella.

Ojalá la directora vuelva a su celuloide y coloree de nuevo la industria cinematográfica con sus inconfundibles y divertidas piezas audiovisuales donde el feminismo viaja a través del tiempo para enseñarnos la cara más terrorífica de las historias clásicas.