‘Dark Knight’ y ‘Ronin’: Frank Miller (Parte 2)

Xesco Simón

Había una vez un joven con muchas ganas de contar historias en el 9º arte. Ese chico, gran aficionado a los cómics, sería uno de los encargados en darle la vuelta al género superheroico en los años 80 con obras que aún hoy siguen siendo un claro referente, ya no solo para el mundo del cómic, sino también para el del cine, literatura e incluso artes plásticas. ¿Su nombre? Frank Miller.

Miller autor de Batman Dark Knight  y Ronin
Frank Miller

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Cuando Frank Miller trabaja en DC, entra como autor completo. Su trabajo en Daredevil y las cotas de calidad alcanzadas en este, le abalaban.

En 1983 creó su primera obra original, Ronin, una joya del 9º arte en la que el autor pudo volcar todos sus intereses y obsesiones.

Su dibujo había evolucionado desde los últimos números que dibujo en Daredevil, era más personal, alejado del estilo superheroico al que nos tenía acostumbrado. Más europeo. Se notaba la influencia de un Moebius que le había impactado con su trabajo en, El Incal.

La historia de Ronin se ambientaba en el futuro, muy lejos de las calles llenas de delincuentes de La Cocina del Infierno. Lo escenarios parecían estar llenos de chips.

La historia se desarrolla en New York, ciudad decadente y repleta de diferentes y violentas bandas callejeras. Allí entre esas calles renace un samurái del siglo XIII. Este samurái se convirtió en ronin al morir por la mano del asesino de su señor. Renacido como Ronin, buscará subsanar los errores cometidos en su siglo, pero claro, está en una ciudad americana con un sistema tecnorgánico que parece comerse la ciudad.

La historia es fabulosa, compleja y de calidad. El color corre de la mano de su pareja entonces, Lynn Varley, colorista con la que firmaría sus mejores trabajos y con la que experimentaría sobre el lenguaje del cómic acercando el contenido de su cada vez más cinematográfica composición de viñetas a la obra pictórica.

Cuando Batman (Dark Knight) conoció a Frank Miller

En 1986 se publicó la obra que cambiaría a Batman tal y como lo conocíamos, la piedra angular de Batman hasta el día de hoy. DC Comics publicó Batman: The Dark Knight Returns.

Batman the Dark Knight

Miller volvía a ser autor completo y se acompañaba de las tintas de Klaus Janson y coloreado por Lynn Varley.

Frank Miller tuvo la libertad necesaria, para poder contar en Dark Knight una historia del mejor detective del mundo en un futuro en el que Wayne ya no es un joven adinerado. Ahora es un hombre mucho más robusto, de mediana edad, que cada vez cree menos en la sociedad. Sus métodos son cada vez más radicales y su cordura se pone entela de juicio.

Batman, que se retiró después de la muerte del segundo Robin (Jason Todd), vuelve a los 55 para luchar con una Gotham más violenta y oscura que nunca. Gotham está llena de bandas, los medios de comunicación parecen definir los pensamientos de la sociedad, en todos lados se puede escuchar a tertulianos de la tv opinando, sobre todo. Una distopía muy cercana a nuestra realidad.

Dark Knight. Miller

En Batman Dark Knight Miller utiliza a Batman para hacer una crítica social y antinacionalista de la cultura imperialista americana. Coloca a Superman como un supervillano abanderado de América que quiere convencer a Batman de que sus métodos no son los correctos. Miller conecta la armadura de Batman a una farola para vencer a Batman a golpes con guantes de kryptonita. Batman habla con acciones, ya no cree en la palabra.

Esta historia fue aclamada como ‘la aventura que marcó el final de la adolescencia del cómic y el principio de un concepto nuevo, más adulto, para ilustrar la narrativa’.

Batman The Dark Knight se editó en un formato rústico lo que también fue un acierto por parte de DC.

En esa época, otro genio, Alan Moore, publicaba Watchmen junto a Dave Gibbons.

Imagen de Rorschach en Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons

Ambas obras fueron las causantes de modernizar el mundo del cómic. Darle el prestigio que necesitaba. Se comenzó a hablar de ‘novelas gráficas’ de ‘arte-cómic’. El cómic consiguió tener la consideración que merecía. Se empezaron a crear héroes más oscuros. Historias más duras y directas. El cómic dejó de ser considerado un pasatiempo para niños y se le comenzó a otorgar la libertad necesaria para que surgieran obras referenciales que han cambiado nuestro imaginario y a la propia a la cultura. Se les abrieron las puertas a otros autores con una mordida más profunda sobre lo que se quería contar y como contarlo.

Después de tal hazaña, Frank Miller decidió volver con su querido hijo, Daredevil.

Continuará…

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