Los gatos y el plátano de Andy Warhol. Vol 1

Lino

Llevo dos semanas viviendo con tres gatos que no son míos, la negra, la gris y el naranja (el único macho). Los llamo por colores porque no recuerdo los nombres. Los dueños se han ido unas semanas de viaje y necesitaban a alguien que los cuidara.

Qué bonitos…

Yo no entiendo mucho de gatos, pero estos animales no duermen, o por lo menos no por la noche, a eso de las 4 de la mañana les entra un subidón de energía y no paran de correr, saltar y subirse al artilugio ese que parece un árbol extraño, eso que los dueños les han puesto para que no arañen los muebles, pero que se lo han puesto o muy tarde, o para nada, porque los muebles se los han reventado igualmente.

Personalmente creo que se están preparando para algún tipo de prueba física tipo Ironcat. No creo que sea normal, que todas las noches se pongan a hacer lo mismo con esa intensidad.

Dormir con gatos da felicidad

Naranja acaba de salir de la trena.

Hace días me levanté con el culo del gato naranja en la cara. He buscado en internet para ver que puede significar este comportamiento tan “cariñoso”, y algunos “expertos” dicen, que pueden querer asfixiarte mientras duermes. Eso es una gilipollez, no creo que me tenga tanto odio como para querer matarme, (casi no nos conocemos), pero sí el suficiente como para ponerme los huevos en los ojos. Si alguien tiene gatos y se levanta con muchas legañas y picor en los ojos, ya sabe lo que ha podido pasar, que ha dormido con un par de huevos peludos de gato en la cara.

Estos gatos no cagan, siembran. Cada vez que voy al arenero, me encuentro como mínimo con seis brownies enormes. Si fuese a una de esas reuniones de alcohólicos anónimos,  me presentaría como: “Hola soy Charlie, y vivo en la fábrica de chocolate”. En serio, estos gatos cagan demasiado. Al principio les llenaba los cuencos de comida, pero eso es un error, si haces eso puedes pasarte el día desenterrando “tesoros” del arenero.

Ahora solo le pongo dos puñaditos de pienso al día, comen 70 gramos de pienso y te sueltan 500 gramos de “chocolate”, algo está fallando ¿Cómo pueden dejar la misma cantidad de regalos comiendo menos de la mitad? Estoy seguro que dejo de darles de comer y siguen largando fiesta con la misma alegría. Ahora mismo, mientras escribo esto, estoy escuchando como alguno remueve el arenero.

El naranja del infierno

El naranja es mi archienemigo. El cabronazo pasa por el salón, se para en una esquina y me mira fijamente en una especie de duelo de miradas que siempre gana él. Me gustan los gatos, pero no quiero tener problemas con un animal que no duerme de noche, mientras yo tengo mi avatar en modo reposo o standby.

Una vez vi un vídeo en youtube donde se veía a un gato acercarse a su dueño mientras dormía. Le metía 37 zarpazos en la cara antes de que este tuviese tiempo de levantar los párpados. A veces lo veo ir al arenero y cuando vuelve me mira sonriendo (eso creo yo), como diciendo: “Ve sacando la palita que ahí te he dejado un regalo”.

Yo no sé fue quién fue el enfermo mental que inventó lo del arenero y la palita, pero podría haber inventado las casas con jardín para todos, independientemente del dinero que uno gane, y así, no habría que tener este tipo de artilugios. Por cierto, ahora que me estoy haciendo un experto en comportamiento de gatos y areneros, he leído que estos últimos no se pueden poner en cualquier lado, hay que ponerlos en un sitio poco transitado y tranquilo. Si por mi fuera, y para que todos nos sintiéramos más a gusto, les pondría los areneros (porque tienen dos) en medio del desierto de Atacama, aquello seguro que está poco transitado y es muy tranquilo.

Qué bien queda en ele desierto de Atacama.

El plátano de Andy Warhol

El naranja hace días me dejó un plátano en la bañera. Le he preguntado a la dueña si esto es algo normal y me ha dicho que no, que estará estresado. Como siga “estresado” le voy a meter dos Valium en el pienso, que lo voy a dejar dormido 5 de las siete vidas que tiene. Cada vez que me ducho no dejo de pensar en el plátano de Andy Warhol.

En un acto de iluminación, le puse el arenero dentro de la bañera, y el sistema ha funcionado. Ahora caga fuera de la bañera, pero también fuera del arenero. Leí en internet, que para alejar a los gatos de un sitio, basta con ponerles cáscaras de naranjas y limones allí donde no quieras que vayan, que este olor no les gusta.

Ayer puse la bañera que parecía un frutero y al día siguiente tenía las mismas cascaras de naranjas y limones, y un plátano macho negro. Al final he tenido que dejar la bañera siempre llena con un par de dedos de agua, y de momento, se mantiene el “equilibrio”.

El maravilloso papel de plata

Lo mismo me pasó con la encimera de la cocina. No quería que subieran y leí en un foro de gatos que cubriéndola con papel de plata, ni se acercaban porque no les gusta el tacto.

Lo único que se consigue con esto, es que al encender la luz te tengas que tapar los ojos del reflejo, porque los gatos se suben exactamente igual, con la diferencia que antes no hacían ruido, y ahora es un espectáculo.

Internet me está desilusionando. El otro día leí en Forocoches que, si tu gato caga en la bañera, caga tú en el arenero. Aún no hemos llegado a este punto, pero no lo descarto.

La verdad es que los gatos se lo pasan bien entre ellos, está chulo ver como juegan y tal. Muchas veces me acerco con cara de buena gente para jugar con ellos, pero los mamones me hacen bullying. Me ven acercándome y dejan de jugar, se van a otra habitación o camino al arenero. Yo nunca les haría daño, pero, ¿pensar en matarlos no es hacerles daño verdad?

Qué bonitas son las serpentinas…

Ayer compré cuatro rollos de papel higiénico, por lo visto los gatos han estado entrenando con ellos y ahora me voy a tener que limpiar el culo con serpentina.

¡Os vais a enterar! ¡No quería que me enterraseis!

Estos animales son unos hijos de puta, seguro que el gato de la película del cementerio viviente quería ser incinerado, y como lo enterraron, salió hecho un zombi para cagarse en los muertos de sus dueños, e ir por ahí intentando matar gente.

Voy a estar en esta situación tan “agradable” un mes, si en ese tiempo no vuelvo escribir es que tengo una conjuntivitis de “un par de huevos” y no puedo ver el teclado.

Continuara…

Become a Patron!

Comentarios

en este artículo

Aún no tenemos comentarios. ¡¡Puedes ser el primero!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *