Mejor Dirección Novel: El Goya que se rindió a las directoras

Rocío del Pozo

A pocos días de la 35ª edición de los premios Goya, hacemos un repaso de lo que ha supuesto la categoría de Mejor Dirección Novel para las cineastas españolas con motivo del fenómeno Las niñas, la ópera prima de Pilar Palomero, una de las películas favoritas de este año. ¡Acompañadnos!

Siempre hay una primera vez

Desde que se entregaran por primera vez, en la cuarta edición de los premios Goya en 1990, las mujeres han estado infrarrepresentadas en una categoría que intenta dar a conocer a nuevas y nuevos cineastas.

Ciertamente, una razón de esta infrarrepresentación puede ser que cada año el porcentaje de filmes realizados por mujeres es muy inferior al realizado por hombres, y esto también afecta a las óperas primas.

Por otro lado, las películas dirigidas por mujeres tienen una peor distribución comercial y suelen quedar relegadas a los circuitos de festivales ya que es más fácil su estreno en salas si vienen avaladas por algún galardón o mención en algún festival.

Según el informe CIMA (asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales) las películas dirigidas por mujeres son más baratas pero encuentran menos cabida en las salas comerciales.

Además, el hecho de que una directora novel consiga una nominación o incluso premio en esta categoría no le garantiza una carrera continuada como cineasta y son pocas las que consiguen llevar a cabo su segundo proyecto que puede tardar años en llegar.

Curiosamente en aquella edición de 1990 en la que debutaba esta categoría hubo 3 directoras nominadas de 5 y ganó una mujer. Fueron Cristina Andreu por Brumal, Isabel Coixet por Demasiado viejo para morir joven y la ganadora Ana Díez por Ander eta Yul. Así que no fue mal del todo.

Isidoro Fernández y Miguel Munarriz en Ander eta Yul de Ana Díez. Ganadora Mejor dirección Novel en 1990.
Isidoro Fernández y Miguel Munarriz en Ander eta Yul de Ana Díez

Sequía de reconocimiento en los años 90

En la siguiente edición volvió a ganar una directora, Rosa Vergés con Boom boom, esta vez solo había tres nominados y ella era la única mujer.

A partir de aquí se inicia un periodo de sequía, la década de los 90 no volvió a dar muchas alegrías a las jóvenes cineastas, pese a ser la década en la que muchas de las actuales directoras comenzaron su carrera.

De 1992 a la edición del año 2000, sólo hubo 6 nominadas de un total de 29 y ninguna mujer ganó el Goya a la Mejor Dirección Novel. Hay que apuntar que en esta década estuvieron nominadas en esta categoría directoras como Chus Gutiérrez por Sublet en 1993, Icíar Bollaín por Hola, ¿estás sola? en 1996, Mireia Ros por La moños en 1998 o María Ripoll por Lluvia en los zapatos en 2000.

Candela Peña y Silke en Hola, ¿estás sola? de Icíar Bollaín. Nominada a mejor dirección novel.
Candela Peña y Silke en Hola, ¿estás sola? de Icíar Bollaín

No conseguir dicho premio no supuso que sus carreras no continuasen. Ana Belén por Cómo ser mujer y no morir en el intento (1992) y Arantxa Lazcano por Los años oscuros (1994) completaban el sexteto de las elegidas.

Hola, siglo XXI

Con el cambio de siglo la cosa no mejora demasiado. Las jóvenes cineastas siguen teniendo escasa representación en este galardón, lo que les resta visibilidad. Hubo 7 nominadas en toda la década de un total de 40. El único dato positivo es que hubo dos mujeres que se alzaron con la estatuilla: Ángeles Gonázlez-Sinde por La suerte dormida en 2004 y Mar Coll por Tres días con la familia en 2010.

Habrá que esperar a la década de los 10 para encontrarnos con mujeres nominadas en esta categoría todos los años. Sin embargo, siguieron en desventaja con respecto a sus colegas masculinos; de 40 nominados sólo 11 fueron mujeres y hubo 3 ganadoras de un total de 10.

El éxito de los últimos años

Las tres últimas ediciones (y esta que está por celebrarse el próximo 6 de enero) han sido las mejores para las directoras nóveles. No sólo recuerdan a aquella primera entrega en la que ellas eran mayoría y ganó Ana Díaz, además, sus películas vienen de ser muy aclamadas en el circuito de festivales y no han funcionado mal en taquilla.

En muchos casos, gracias a que, por fin, se les ha hecho una buena campaña de marketing. Algunas, incluso, vieron cómo su ópera prima se alzaba con un buen número de nominaciones.

Si además tenemos en cuenta que (según datos del Ministerio de Cultura) en 2017 y 2018 sólo el 20% de largometrajes fue dirigido por mujeres y en 2019 apenas un 10%, la presencia de estas jóvenes cineastas pone de manifiesto que hay calidad, talento y voluntad de hacer buen cine por parte de las mujeres. Cuando tienen la oportunidad lo demuestran con creces.

2018

Este fue el año de Carla Simón. Su modesto filme Estiu 1993 se impuso a la más popular, mediática y taquillera La llamada, dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo.

Estiu 1993 recogió innumerables premios entre otros la Biznaga de Plata del Festival de Málaga o el premio a la Mejor ópera prima en el Festival Internacional de Cine de Berlín. Ganó los premios Gaudí a Mejor Película, Mejor Dirección y Mejor Guion, entre otros.

Fue considerada la mejor película por el Círculo de Escritores Cinematográficos y Carla Simón mejor directora revelación… Y como colofón tuvo nada menos que 8 nominaciones a los premios Goya y tres premios (entre ellos Mejor Dirección Novel).

Habían pasado 8 años desde que Mar Coll recogiese su Goya y sólo 7 directoras habían estado nominadas.

Las directoras jóvenes hacen historia

2019

Esta edición fue, sin duda, la mejor para las directoras nóveles. De 4 nominados 3 eran mujeres. Entre ellas, Andrea Jaurrieta por Ana de día que se ha convertido en una película de culto; Celia Rico por Viaje al cuarto de una madre, que tuvo 3 nominaciones más; y la gran vencedora, Carmen y Lola de Arantxa Echevarría que, emulando a Estiu 1993 partía con 8 nominaciones.

Por segundo año consecutivo una directora ganaba en este apartado: Aranxta Echevarría y su ópera prima se llevaba además un premio de interpretación: Mejor Actriz de Reparto para Carolina Yuste.

2020

En la última edición que se ha celebrado de los premios Goya, no hubo tantas nominaciones para las directoras. Pero Belén Funes, que era la única directora en la categoría novel, se alzó con la estatuilla por su filme La hija de un ladrón.

También obtuvo una nominación para su actriz protagonista, Greta Fernández que había ganado la Concha de Plata del Festival de Internacional de Cine de San Sebastián.

La ópera prima de Belén Funes culminaba un dulce éxito cosechado durante meses en festivales. En los premios Gaudí había conseguido nada menos que 12 nominaciones y había ganado 3 premios: Mejor Dirección, Mejor Guion y Mejor Película en lengua no catalana.

Goya 2021

Este año, Las niñas de la directora Pilar Palomero parte con 9 nominaciones entre ellas Mejor Película, Mejor Guion (Pilar Palomero) y, por supuesto, Mejor Dirección Novel.

Ha sido tenido un paso digno por los cines (teniendo en cuenta la situación actual de pandemia) y ha ganado la Biznaga de Oro a la Mejor Película española en último Festival de Cine de Málaga. Además, ayer la pudimos ver recogiendo los premios Feroz a Mejor Guion, Mejor Dirección y Mejor Película Dramática

Por otro lado, recordemos que hay otra cineasta nominada en esta categoría: Nuria Giménez Lorang por My mexican bretzel que también tiene una nominación a Mejor Película Documental.

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