‘Playlist’: ¿todo por un sueño?

Playlist llega a Fimin para ponernos en la piel de Sophie, una chica con dos sueños en apariencia sencillos: trabajar de lo que le gusta y encontrar el amor. Que levante la mano quien no ha querido cumplir al menos uno de esos sueños. ¡Vaya! Veo muchas manos levantadas. Ahora, que levante la mano quien haya cumplido los dos…. ¿Hola?… ¿Dónde están esas manos?… Por ahí me parece ver alguna…

De eso nos habla Playlist, la maravillosa película de Nine Antico con la que la aclamada ilustradora y autora de cómics da el salto al cine.

¿Quién es Sophie?

Playlist da comienzo y nos presenta a su protagonista con una escena en un vagón de metro de París. Observando a los pasajeros y escuchando True Love Will Find You in the End de Daniel Johnston.

Nuestra mirada recae en Sophie (Sara Forestier), de 28 años, una eterna adolescente parisina. Le encantaría vivir de sus cómics y verlos publicados, pero sobrevive como puede, ya sea trabajando en un bar o como directora del departamento de márketing (eso le dicen, pero no deja de ser una asistenta mal pagada) de una editorial de “novelas gráficas”, como les gusta llamarlas ahora.

Su situación sentimental no es mucho mejor: La crisis de los 30 le acecha y, por si fuese poco, todo salta por los aires cuando le dice a su novio que está embarazada. La ruptura con su ex y las repetidas decepciones afectivas pintan un futuro de lo más deprimente.

Finalmente se verá obligada a volver a trabajar sirviendo mesas junto a su amiga Julia (Laetitia Dosch), aspirante a actriz. ¿Cómo sobrevivirá en París en esas condiciones?

Julia y Sophie, en un momento de descanso del bar en el que trabajan ¿temporalmente?
Julia y Sophie, en un momento de descanso del bar en el que trabajan ¿temporalmente?

Playlist y la eterna juventud

Playlist es una comedia romántica sobre las desventuras de su protagonista. Retrata la transición de la juventud a la edad adulta en el mundo moderno, donde trabajar de lo que te gusta o encontrar el amor parecen sueños inalcanzables.

Vivimos en una sociedad en blanco y negro, como la imagen de la propia película. Un mundo en el que los grises cada vez son más escasos; una vida de buenos y malos; de rojos y azules; vidas de exitosos y perdedores; de emancipados y eternos jóvenes. En Playlist vemos a través de Sophie y su amiga Julie, una dibujante y una actriz, lo dura que puede resultar la vida cuando tu objetivo último es trabajar de lo que te apasiona y lo que te apasiona son oficios artísticos o relacionados con el arte y la cultura.

Se dice que vivimos en la sociedad más egoista de la historia. La ausencia del cuerpo a cuerpo y la hegemonía de lo digital, las redes sociales y los avatares, nos han dejado en un lugar en el que nos es difícil mirar hacia algún sitio que no sea el de las pelusas de nuestro ombligo.

Una sociedad hedonista que solo busca satisfacer sus necesidades más primarias. En una sociedad así, trabajar de lo que te gusta o encontrar el amor, puede ser una carrera mucho más larga que la de medicina y muchas veces sin final feliz.

Al menos eso es lo que piensan lxs chicxs en la veintena y la treintena de sus propias vicisitudes.

Sara Forestier en Playlist.
Sara Forestier en Playlist.

La playlist de Nine Antico

Nine Antico nos muestra “parte” de sus vida y su propia playlist de canciones favoritas. Además del temazo de Daniel Johnston, se incluyen temas de Serge Gainsbourg y otros clásicos franceses como Les yeux Pur Pleurer de Nana Mouskouri o temas más actuales como A Team de Lispector.

Su playlist funciona como hilo conductor y excelente banda sonora de una historia que nos puede recordar a lo mejor del maestro Woody Allen o a hitos del cine independiente como Frances Ha. Pero lejos de plagiar o ser una imitadora más, la obra de Antico muestra una personalidad y visión propia con ecos de esa Nouvelle Vague en la que resuenan graves voces en off (genial Bertrand Belin) embelleciendo la historia.

“Es la historia de una chica dispersa que quiere ponerlo todo en orden de un día para otro”, explica la directora, Nine Antico. “No es una película autobiográfica, pero sí muy personal. A mis 20, yo quería estar tranquila, con mi pareja y con mis cómics, pero eso era imposible porque todo se tambaleaba a mi alrededor. Mucho caos, expectativas altísimas y cero garantías, esa era mi vida.”

Dos actrices, dos amigas, misma realidad

Sara Forestier (Roubaix, une lumière), quien se funde en Sophie con un papel que parece escrito especialmente para ella y Laetitia Dosch (Bienvenida a Montparnasse) interpretan y hacen suyos dos personajes en la búsqueda de un futuro alejado de la esclavitud del capitalismo. Un futuro en el que una no tenga que trabajar de cualquier cosa y aguantar todo tipo de vejaciones para simplemente sobrevivir y poder pagar el alquiler de una pequeña habitación con un colchón lleno de chinches.

Cuando Sophia va a la entrevista de trabajo de la moderna editorial de novelas gráficas, su futuro jefe le dice que si consigue el trabajo cobrará el salario mínimo. Ella le responde que no hace ese trabajo por el dinero sino por dejar de trabajar de camarera y hacer algo más cercano a su vocación. Ella imaginaba que allí podría mostrar sus bocetos y le publicarían su primera novela gráfica. Se equivocaba.

Julia consiguió participar en una película experimental de autor de un veterano director. Ella pensaba que acceder a algo así relanzaría su carrera. También se equivocó.

Julia, viendo su propia película junto al director y Sophia.
Julia, viendo su propia película junto al director y Sophia.

Esos son dos buenos ejemplos de cómo la búsqueda ciega y sin filtros de un trabajo en el que sentirte plena no hace otra cosa que llenarte de frustraciones ya que detrás de esos trabajos hay explotadores que funcionan como una especie de vampiros de sueños para aprovecharse de una y exprimirla hasta dejarla seca.

La edad necesaria para vivir

Si a eso le unimos el paso del tiempo y la edad, la cosa se complica aún más.

Sophia se siente acomplejada por no haber ido a la escuela de arte. Ahora, con 28 años, le gustaría hacerlo. Sus padres le dicen que por qué no quiso hacerlo antes y ella les dice que lo quiere hacer ahora. Que eso es lo importante. El problema es que ninguna escuela la quiere admitir por la edad que tiene…

¿Vale la pena luchar toda la vida por un sueño? ¿Hay que buscar a tu amor ideal durante toda la vida? ¿Vale la pena o solo es un camino a la frustración crónica?

Playlist, te espera si quieres profundizar en algunas de esas preguntas. No te arrepentirás.


Comentarios

en este artículo

Aún no tenemos comentarios. ¡¡Puedes ser el primero!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.