‘The Sandman’: Fábulas y reflejos (parte 2/2 parte 6)

Bienvenidos al Sueño, una vez más. O quizás esta vez no sea exactamente el Sueño. ¿No es verdad que no habíais quedado dormidos esta vez? Atravesabais ese lugar; ese que alguien está explorando por primera vez desde hace mucho. ¿O que no está definido en un mapa, quizás? Hay que medio imaginarlos para estarlos ya hollando. Es difícil decir si esto es real o no. Tal vez sea uno con un espejismo. O dos. Tranquilos, no son imaginaciones vuestras. Nos encontramos ante la segunda parte de Fábulas y Reflejos: Convergencia.

One for sorrow,
Two for mirth.
Three for a funeral,
Four for birth.
Five for heaven.
Six for hell.
Seven for the Devil, his own self.

John Brand Observations on Popular Antiquities, 1780.

Como su nombre indica, sus relatos están muy enfocados a presentarnos momentos o lugares donde hay una interacción física entre la geografía real y la geografía del Sueño. De hecho a veces es complicado saber si hablamos solo de momentos, o de lugares, o de ambas cosas a la vez…

Convergencia abarca los números 38,39 y 40 de la colección regular de The Sandman.

No obstante, entre esta parte final y la primera, Espejos Distantes, hay una publicación que meteremos aquí porque si no se quedaría muy huérfana (ironías de la vida).

Se trata del especial nº1, La Canción de Orfeo, y que a diferencia de otros especiales es importante mencionar dentro de la continuidad porque lo que ocurre en la relación entre padre e hijo desencadena acontecimientos clave de la serie.

La Canción de Orfeo.
La Canción de Orfeo.

Así, antes de comenzar los relatos de Convergencia se publica este número en el que nos encontramos, más o menos, una adaptación al cómic y dentro del universo de The Sandman del mito clásico griego.

El relato de cómo Orfeo, bardo prodigioso cuya música obra milagros como amansar a las fieras por su extrema belleza, se casa con la ninfa Eurídice y en el día de su boda es mordida por una serpiente y muere.

Cuando la familia se trae trabajo a tus nupcias

En la boda están los Eternos como invitados, aunque los conocemos por sus nombres clásicos. La verdad, algo debió de sospechar el chaval cuando se van todos y la única que se queda a la hora de la barra libre es su tía Teleute (Muerte).

Quizás lo más relevante es que nos presentan por fin al séptimo Eterno, Destrucción (Olethros). Hasta aquí lo mencionan, pero solo conocemos seis, y es un misterio el por qué está desaparecido en nuestros días.

Fábulas y reflejos.
La familia reunida. Fábulas y Reflejos: Convergencia.

Como cuenta el mito, Orfeo es un inconformista y usa los contactos familiares para bajar al Hades, donde pide la venia de volver con su esposa.

Para conmoverlos les ofrece una performance tan espectacular que hace llorar a todos los habitantes del inframundo, ya que no están acostumbrados a la belleza.

Eso incluye a las Furias, espíritus de la venganza ante las traiciones -así que ojo, no mancilléis el lugar, lectores. Ejem- a las que les gusta dárselas de duras, dado que la reina Perséfone avisa a Orfeo de que por eso probablemente se la tendrán jurada.

Esto es importante dado que una de las cosas en las que son muy estrictas es en vengar al miembro de una unidad familiar asesinado por otro. Pero solo más adelante se sabrá por qué.

Después a Orfeo se le concede su gracia, con la condición de que no mire atrás para ver si Eurídice le sigue.

Las Furias, Hades y Perséfone. Fábulas y reflejos.
Las Furias, Orfeo, Hades y Perséfone. Fábulas y Reflejos: Convergencia.

Adivinad lo que hace justo antes de la salida. Sí. Exacto.

El relato cuenta el final del mito: Orfeo, atormentado por la culpa, vaga por el mundo hasta que se encuentra con unas bacantes en plena rave dionisiaca y estas, majísimas, ante la negativa a seguirle el rollo le hacen de todo y según dicen que era su costumbre, le despedazan y devoran, dejando solo intacta la cabeza.

Tras esta fábula clásica ya conocida por los amantes de la mitología griega entramos directamente en los relatos de Fábulas y reflejos: Convergencia.

En concreto el nº 38, La Caza, es una fábula postmoderna como muy bien bromean en su propio guion, lo que quiere decir que se compone con el sabor y las fórmulas recurrentes de muchos cuentos tan clásicos como el de Orfeo, pero reciclada para nuestros tiempos. Un relato abuelo-nieta lleno de referencias a viejos cuentos eslavo-centro-europeos que hoy día aún recordamos.

Las fórmulas de los diálogos, de la misma historia, y las referencias dentro de la historia a cuentos y figuras míticas no esconde el homenaje.

Es fácil reconocer cuentos antiguos como el del tabernero que cortaba la cabeza o los pies de sus clientes para robarles -ya en Apuleyo-, o a cualquiera de los montones de cuentos eslavos que mencionaban a la bruja Baba Yaga, que vive en una cabaña con patas de pollo y vuela en un mortero y a Koshei el Inmortal, un anciano demasiado dado a raptar doncellas que vivirá eternamente mientras porque oculta su alma en una aguja dentro de un huevo dentro de un pato y un largo etcétera, por ejemplo, La Muerte de Koshei el Inmortal (Marya Morevna), o Basilisa la Hermosa.

Baba Yaga. Fábulas y reflejos.
Baba Yaga. Fábulas y Reflejos: Convergencia.

Aunque personalmente esta clase de relatos-homenaje me parecen de lo más bonito de esta serie, sospecho que la funcionalidad de este es sobre todo la de mostrar uno de esos puntos de convergencia Sueño/realidad, como la Biblioteca de Lucien, que permiten viajar físicamente de un punto del mundo real a otro a través del Sueño.

Explorando las fronteras y el misterio

Luego viene el 39, Lugares Blandos, una historia acerca del momento en que el explorador Marco Polo se perdió en el desierto durante una tormenta de arena. A partir de ahí es una fantasía nos habla de los «lugares blandos», ciertos sitios de la Tierra inexplorados y, por tanto, aún no definidos en la imaginación colectiva (como el interior de los desiertos).

Allí es fácil tener espejismos o experimentar visiones debido a las condiciones climáticas o de supervivencia.

Gaiman nos cuenta, a través de la experiencia de Marco Polo, que experimenta alucinaciones auditivas de otras épocas, por ejemplo canciones populares de los años 30, que sospecho que son un guiño a como se genera la idea del episodio… una de ellas es este corto de Betty Boop con banda sonora de Louis Armstrong que es bastante onírico de por sí).

Que esos lugares son una conexión física entre la realidad y el Sueño, y por eso todos esos fenómenos.

Entre lo imaginado y lo físico, puede ocurrir lo que le ocurre al explorador del Libro de las Maravillas: encontrarse con el sueño del escritor que tras ser su compañero en la prisión de Génova y oír sus viajes, materializó su libro, Rustichello de Pisa.

O con otros perdidos. O con Gilbert y el mismo Señor de los Sueños. E intercambiar historias.

También se deja claro que además de ser sencillo perderse para siempre en ellos, el tiempo está tan mezclado como el espacio.

Es un favor de Morfeo el que saca a Marco de los desiertos de la imaginación donde pudiera haberse perdido y lo devuelve a la caravana, a la Realidad definida.

Fábulas y Reflejos: Convergencia.
Fábulas y Reflejos: Convergencia.

Muy metafórico, pues Polo es un personaje que casi se ha supuesto imaginario o imaginados sus viajes por muchos motivos.

Pero no, están bastante ratificados.

Misterios y secretos

Y, por último, el nº 40, El Parlamento de los Grajos, donde volvemos a encontrarnos con Hypollyta Hall y su pequeño Daniel, que dormido, visita la casa de los Misterios y los Secretos de Caín y Abel.

De visita están también el cuervo Matthew y Eva -sí, la bíblica, que también es residente del Sueño, igual que Caín y Abel. Morfeo también es señor de las Historias, y las de estos tres deben de ser las historias tempranas más contadas antes de ir a dormir de la mitad de la humanidad-.

Matthew , Daniel y Eva en Fábulas y Reflejos: Convergencia.
Matthew , Daniel y Eva en Fábulas y Reflejos: Convergencia.

Todos cuentan relatos a Daniel, entre ellas el misterio, más tarde secreto (la diferencia entre un misterio y un secreto es que uno es una historia ligera que no tiene resolución, pero que estimula la imaginación y puede ser falso; mientras que un secreto es siempre una verdad, a veces pesada para el corazón, pero más útil y real. Los visitantes nocturnos que escogen un misterio pueden marchar con él; pero los que eligen el secreto deben pelear para que no les quiten el recuerdo. Por eso a veces no recordamos que soñamos al despertar) de porque a veces los grajos se reúnen a escuchar a uno de ellos.

Aparte del interés de los relatos y de conocer en mayor profundidad a los personajes, debe estar en Convergencia porque nos muestra la habilidad de Daniel de traer del Sueño un objeto: una pluma que Lyta encuentra junto a él en la cuna.

Bonus: Miedo a caer

Por cierto, con la venia de Caín y Abel, aquí va gratis un pequeño secreto.

El poema de los grajos que mencionan, una vieja rima inglesa asociada a estas aves o a los cuervos como superstición -cuenta los que aparecen y eso tienes- tiene una forma más antigua que la mencionada:

One for sorrow, Two for mirth, Three’s for a funeral, Four’s for a birth.

Y si, seguro que Gaiman la conocía. Es un secreto dentro del pequeño misterio del poema, si tenemos en cuenta el devenir de la serie.

Pero el bonus escogido es la pequeña historia de Miedo a Caer. En realidad, un anuncio publicitario de la línea editorial de DC Vértigo, a punto de nacer por esa época, y que engloba historias, como la de Sandman, más adultas y oscuras de lo que suele producir la editorial. No obstante, esta pequeña historia es bastante optimista.

Un director de obras teatrales se enfrenta al ensayo y pronto estreno de su obra más personal, una apuesta arriesgada -probable metáfora de la línea, en su momento fue algo muy distinto a lo usual-.

Se va a dormir tras una discusión con una compañera sobre porque no quiere ir ya a los ensayos.

Se duerme, y en sus sueños está trepando un alto risco, atrapado al final sin poder subir o bajar, y allí esta Morfeo. Como no puede hacer nada mejor, le cuenta a este que de pequeño tuvo un sueño en el que sabía que si caía moriría, y desde entonces tiene miedo a las alturas. Morfeo le escucha y le dice… Sí, si lo intentas puedes fracasar. ¿Es tan malo? Si trepas, puedes o despertar, o caer y morir.

Pero hay una tercera posibilidad…

Miedo al caer. Sandman.

Entonces, el risco se desmorona y el director cae.

A la mañana siguiente aparece animado en el escenario, dirigiendo la obra con entusiasmo. Cuando le preguntan qué ha cambiado, él contesta:

«A veces, cuando caes, vuelas».

Una pequeña pero motivadora historia que mucha gente ha leído y recogido como lo más significativo de la idiosincrasia de la serie pese a lo alejado de la temática de terror principal. ¡La evolución!

Al actor mexicano Alejandro Alberola le gustó tanto que financió el mismo un pequeño corto que escenifica el relato. Aquí lo tenéis, aunque no lo encontré subtitulado. Este pequeño sueño personal sin ánimo de lucro le costó mil dólares y un año, y le encantó a Neil Gaiman cuando se lo enseñaron.

Que lo disfrutéis. Dulce viaje al Sueño, fans furiosos.

– Tengo miedo de hacer algo estúpido.

– Y si hicieses algo estúpido, ¿qué pasaría?

– ¿No tienes miedo a caer?

– A veces ES un error trepar. No hacer nunca siquiera el intento, es un error SIEMPRE.

Morfeo, Miedo a Caer.

Continuará…

AQUÍ puedes leer The Sandman: Preludio (Parte 0)

AQUÍ puedes leer The Sandman: Preludios y nocturnos (Parte 1)

Pincha AQUÍ para leer The Sandman: La casa de muñecas (Parte 2)

Pincha AQUÍ para leer The Sandman: País de sueños (Parte 3)

Dale AQUÍ para leer The Sandman: Estación de nieblas (Parte 4)

Dale AQUÍ para leer The Sandman: Juego a ser tú (Parte 5)

Pincha AQUÍ para leer The Sandman: Fábulas y reflejos (1/2 Parte 6)

Comentarios

en este artículo

Aún no tenemos comentarios. ¡¡Puedes ser el primero!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.