Slow sex o cómo follar sin tener la cabeza en mil cosas
El slow sex es alargar los preliminares de toda la vida, no ir directamente al turrón, conseguir que el tema que te quema se convierta en una experiencia disfrutona (y de calidad) y no en una cosa más que hacer rápido (y mal) para tacharla de tu interminable lista diaria de tareas.
