‘Bugonia’: cambio climático, capitalismo y alienígenas, la nueva ilustre locura de Yorgos Lánthimos
El director griego ya nos tiene acostumbradas a sus brillantes sátiras sociales, a sus comedias negras y a sus creaciones más perturbadoras, y esta nueva película no podía ser diferente. Bugonia destaca en su filmografía como una de las más locas, pero, al mismo tiempo, más inteligentes. Si alguien podía poner en una misma narrativa una conspiración alienígena, las empresas privadas y el cambio climático, y que saliera redonda, tenía que ser el director griego.
Esta vez, el cineasta lleva a cabo un remake de una película de serie B coreana: Salvar el planeta Tierra (Jang Joon-hwan, 2003), el cual ha sido nominado en los Premios del Cine Europeo a Mejor Dirección.
La trama principal narra el secuestro de una empresaria muy influyente, presidenta de una compañía privada. Los primos Don y Teddy son los responsables de mantener retenida contra su voluntad a Michelle Fuller porque ambos están convencidos que ella es, en realidad, una extraterrestre.

Bugonia: Emma Stone y Jesse Plemons lo vuelven a hacer, con la sorpresa de Aidan Delbis
El tándem de Emma Stone y Jesse Plemons ya es una realidad innegable. La actriz y el actor son grandes intérpretes que, cuando se unen, tal y como ya vimos en Kinds of Kindness, siempre obtienen un resultado superior. Sin embargo, en Bugonia entra en juego un nuevo actor que se descubre como la gran sorpresa de la película. Cada personaje tiene su rol que cumplir y, Aidan Delbis en el papel de Don, brilla con luz propia.
El personaje de Don, aunque es el que más podría pasar desapercibido, se descubre en realidad como el más llamativo de la historia. Con sus pocas palabras y expresiones peculiares, Aidan Delbis va dando forma a un personaje esencial para la evolución de la película, el cual pone la salud mental en el centro y hace que el público reaccione de forma inevitable.
Emma Stone, por supuesto, está tan magnífica como siempre. En un papel nada sencillo que requiere de un trabajo tanto mental como físico, y que la actriz lo lleva a cabo a la perfección. Junto a ella, Jesse Plemons lleva a la pantalla el rol de un hombre bastante inestable, siendo este desequilibrio representado in crescendo de forma brutal.

Bugonia: cuando lo más inverosímil gana terreno a las evidencias científicas
La pandemia del COVID-19, la borrasca Filomena, las vacunas… múltiples acontecimientos que tuvieron lugar en una etapa donde la sociedad se encontraba aislada o saliendo de ese aislamiento, con un bombardeo de noticias e informaciones. Sin embargo, ¿eran todas las informaciones reales? Las fake news y los bulos en las redes sociales están a la orden del día. Desde que la nieve que cayó no era real hasta que las vacunas que nos estaban inoculando llevaban microchips para controlarnos. Una serie de afirmaciones totalmente inverosímiles pero que corrieron como la pólvora por las redes sociales, haciendo que múltiples personas llegaran incluso a creerlo y difundirlo.
En este sentido, estas teorías conspiranoicas se convierten en grandes verdades para muchos grupos sociales. Teorías que refutan evidencias científicas que han sido demostradas. ¿Cómo es posible que lleguemos a creer que algo que resulta tan poco creíble y que se convierta en una verdad por encima de lo que la ciencia ha demostrado? El negacionismo es una realidad, muy triste, pero una realidad.
En Bugonia el cineasta pone a la sociedad ante un espejo que te devuelve un reflejo muy desagradable para reflexionar desde lo absurdo que, quizás, la situación se nos esté yendo de las manos. ¿Cuándo aprenderemos? Se articula en la película. ¿Sería posible creer que es una invasión alienígena la que está destruyendo el planeta para no afrontar la realidad?

Bugonia: ¿hay vida inteligente en nuestro planeta?
Al ser humano se le considera como la vida inteligente en el planeta. Un ser humano que ha llegado a la luna, que investiga otros planetas y que quiere repoblar o al menos saber si existe otro tipo de vida más allá, mientras descuida su propio hogar. Las teorías sobre si existen o no los alienígenas no son nuevas. Miles de películas reflejan esta preocupación que tiene la humanidad, desde Men in Black hasta la saga Alien. Sin embargo, ¿seríamos capaces de culpar a otra vida que viene de otro planeta para no reconocer nuestros propios errores?
Yorgos Lánthimos siempre ha sido un cineasta que ha incomodado al público. Que ha puesto entre la espada y la pared a las personas espectadoras para que afronten sus propios defectos desde los lugares más desagradables y extremos.
En Langosta (2015) se pone sobre la mesa el tipo de relaciones románticas que se fomentan en la sociedad, en La Favorita (2018) es la burguesía y la aristocracia la que se ridiculiza, en Poor Things (2023) se esboza una perspectiva feminista sobre la situación de las mujeres en la sociedad y la opresión del patriarcado, y, en su ópera prima y película de culto Canino (2009) es la educación y la familia la que se refleja desde lo más crudo y difícil de asimilar.
En la brillante sátira que es Bugonia se plantea una situación aparentemente inconcebible pero que, ¿podría ocurrir en la realidad que vivimos?
Yorgos Lánthimos estrena con Bugonia uno de sus mejores trabajos
Es muy complicado para la autora que aquí escribe seleccionar sus películas favoritas del director griego. Sin embargo, no cabe duda de que Bugonia estaría entre la mejor valoradas.
Todo este trabajo, además, se lleva a cabo con una dirección de fotografía impecable y un trabajo cinematográfico, en general, sobresaliente. Sobre todo, destaca como siempre el trabajo de sonido y la música que erige el relato. Una firma autoral inconfundible del director que, en Bugonia, vuelve a brillar.
Es imposible salir de la sala de cine y no hablar de lo que ha ocurrido en pantalla, del mismo modo que es imposible que no te afecte. Bugonia es una película que te remueve, que te hace revolverte en el asiento e incluso, en algunas ocasiones, taparte los ojos. Pero no es lo explícito lo que más influye en la audiencia, sino el implacable subtexto que lo sustenta.
