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Alice Guy-Blaché: la madre olvidada del cine narrativo

Alice Guy-Blaché está considerada como la primera directora de la historia del cine. Su figura resplandece como una de las pioneras del cine narrativo. De hecho, son muchas las voces que la encumbran como la propia pionera del cine narrativo, así como pionera en el uso de los efectos especiales. Fue directora, productora y supervisora de más de 600 películas. Creó Solax, su propia compañía cinematográfica y logró vivir de la profesión del cine. De hecho es, hasta la fecha, la única mujer que ha dirigido su propio estudio.

La directora de cine Alice Guy-Blaché.
La directora de cine Alice Guy-Blaché.

Pionera entre sombras: la historia de Alice Guy-Blaché en la industria del cine

Nacida en Francia en 1873, Alice Guy-Blaché comenzó su carrera en 1896 en la compañía Gaumont, donde inicialmente trabajó como secretaria. Aquella era la época en la que los hermanos Lumière inventaron el cinematógrafo. Alice sintió una gran fascinación por aquel invento, lo que la llevó a experimentar con él en horas fuera de su jornada laboral. Aquel fue solo el comienzo, ya que su pasión por el cine y su visión innovadora pronto la llevaron a un territorio inexplorado.

Guy-Blaché no solo fue una de las primeras en realizar películas de ficción, sino que también experimentó con técnicas de coloración y sonorización cuando el cine aún estaba en pañales. Su primera película, La Fée aux choux (El Hada de los repollos), de 1986, es considerada por muchos como la primera película narrativa de la historia; una obra que iba más allá de los simples registros visuales de la época para contar una historia encantadora y lúdica. De hecho, Guy-Blaché investigó sobre el coloreado del cine y experimentó con recursos, que ahora nos parecen tan habituales, como la cámara lenta y rápida o trucos como la doble exposición de negativo.

Explorando nuevos horizontes

Alice no se conformó con los logros alcanzados en Francia y en 1907 cruzó el Atlántico hacia Estados Unidos. Allí, junto a su esposo Herbert Blaché y un socio, fundó la Solax Company (Solax Studios), donde asumió un rol de liderazgo sin precedentes para una mujer de su tiempo. En Solax, Guy-Blaché dirigió, produjo y escribió numerosas películas, abarcando una amplia gama de géneros, desde comedias hasta dramas, además de películas con un fuerte contenido social.

Alice Guy-Blaché no solo fue pionera en el arte de contar historias a través del cine, sino que también fue innovadora, como decíamos, en el uso de efectos especiales y técnicas narrativas. Sin sus aportaciones no se podría haber avanzado tanto en este campo. Experimentó con la sobreimpresión, el doble exposición y el coloreado a mano de las películas; técnicas que, sin duda, sentaron las bases para futuros desarrollos en el cine.

La directora de cine Alice Guy-Blaché.

Alice Guy-Blaché: una visionaria en la dirección

Además, Alice se atrevió a abordar temas sociales y políticos en sus películas, algo poco común en esa época. Películas como A fool and his money, con un elenco completamente afroamericano, y The making of an american citizen, que aborda temas de inmigración y asimilación, son ejemplos de su valentía y visión progresista.

A pesar de su enorme contribución al cine, Guy-Blaché se enfrentó a numerosos desafíos. El creciente control masculino sobre la industria del cine, junto con su divorcio de Herbert Blaché y la Primera Guerra Mundial, impactaron negativamente en su carrera. En la década de los años 20, Alice regresó a Francia y su trabajo fue en gran parte olvidado por la historia del cine.

Obras destacadas de Alice Guy-Blaché

Alice Guy-Blaché, una figura revolucionaria en los albores del cine, dejó un legado de obras que demostraron su talento, innovación y valentía. A continuación, destacamos algunas de sus películas más influyentes:

La Fée aux Choux (El Hada de los Repollos) (1896): considerada una de las primeras películas narrativas de la historia del cine, esta breve obra cuenta la historia de un hada que hace crecer bebés en un campo de repollos. Es emblemática por su enfoque en la narrativa, más allá de ser simplemente un registro visual.

Le Château Hanté (El Castillo Encantado) (1897): esta película es notable por su uso temprano de efectos especiales, como la sobreimpresión y el doble exposición, técnicas que Guy-Blaché exploró para crear ilusiones fantasmales y mágicas. El filme está atribuído a Georges Méliès; Guy-Blaché participó en él.

A Fool and his money (1912): es probablemente la primera película en la historia con un elenco completamente afroamericano. Esta comedia corta trata sobre un hombre pobre que de repente gana una gran cantidad de dinero y cómo esto afecta su vida.

The making of an american citizen (1912): esta película es un ejemplo del interés de Guy-Blaché en abordar temas sociales y políticos, en este caso, los retos y la asimilación de los inmigrantes en los Estados Unidos.

Falling leaves (1912): inspirada en un artículo sobre la cura para la tuberculosis, esta película combina una historia conmovedora con una realización técnica impresionante, y es un ejemplo de cómo Guy-Blaché abordó temas de salud y enfermedad con sensibilidad y creatividad.

Les résultats du féminisme (1906): esta película es una sátira que invierte los roles de género tradicionales, mostrando a las mujeres en posiciones de poder y a los hombres en roles domésticos, destacando el ingenio y la perspectiva social progresista de Guy-Blaché.

Algie, the miner (1912): en esta película, Guy-Blaché explora la transformación de un hombre afeminado en un “hombre de verdad” en el salvaje oeste, abordando temas de género y masculinidad de una manera que era inusual para su época.

Estas películas son solo algunas muestras del extenso y diverso trabajo de Alice Guy-Blaché. Su carrera abarcó desde los primeros días del cine mudo hasta el inicio de la era de las películas sonoras.

Resurgiendo del olvido

No fue sino hasta décadas después que el trabajo de Alice Guy-Blaché comenzó a ser redescubierto y valorado. Historiadores/as del cine, feministas y cineastas comenzaron a reconocer su rol pionero en los albores del séptimo arte. Documentales y libros sobre su vida y obra ayudaron a poner el foco en su legado, mostrando su impacto en la evolución del cine narrativo.

Hoy en día, nadie tiene duda de que Alice Guy-Blaché es una figura crucial en la historia del cine. Su audacia, creatividad y persistencia abrieron caminos no solo para las mujeres en el cine, sino también para el arte del cine en toda su plenitud. A través de sus innovaciones y narrativas audaces, Alice no solo contó historias, sino que también definió el lenguaje del cine que seguimos disfrutando hoy.

Imagen de portada: Ilustración de Alice Guy-Blaché extraída del libro Mujeres 1 de Isabel Ruiz Ruiz. Editorial Ilustropos.

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