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‘Shirley’, la escritora gótica atormentada

Shirley (Josephine Decker, 2020) es una película que se podría llamar biográfica (un biopic tan de moda en los últimos tiempos) con matices, que se basa en la obra de la escritora americana Shirley Jackson, que es el personaje protagonista del filme.

Entre el reparto están Elisabeth Moss, Michael Stuhlbarg, Odessa Young y Logan Lerman. Moss y Martin Scorsese ejercen como productores ejecutivos de la obra.

El suspense de la vida diaria

Shirley Jackson era una escritora controvertida en su época. En los años 50 que una mujer escribiera relatos desgarradores como La Lotería o novelas como La maldición de Hill House, pues se ve que no era la norma, por lo que sea.

La película está imprimada de ese aire tétrico que hay en los escritos de la autora, muchas veces se puede incluso llegar a confundir realidad con ficción, ya que ambas van trenzando el relato hasta que se hacen indistinguibles.

Shirley Jackson
Shirley Jackson

El punto de partida está cuando una pareja, interpretada por Young y Lerman, llegan a la casa del matrimonio encarnado por Stuhlbarg, que es profesor universitario, y Elisabeth Moss. Van a pasar una temporada viviendo con ellos porque el marido de Young quiere ser profesor y el marido de Shirley va a echarle una mano (aunque luego lo que verdaderamente intenta es torpedear la carrera del joven).

Al principio la relación entre las dos esposas es mala porque Shirley es cruel y despiadada aposta, mientras que los dos hombres se llevan aparentemente bien. Esto luego se dará la vuelta y Shirley y Rose forjarán una relación que va más allá de la amistad.

¿Es Shirley realmente un biopic?

Cuando los jóvenes llegan a convivir con Shirley y su marido, esta está teniendo una crisis creativa y mental, ya que ha desarrollado agorafobia. No obstante, al poco tiempo Shirley empieza a escribir su primera novela, basada en la desaparición de una chica joven el campus universitario donde trabaja su marido.

Shirley no sale, en parte, porque el pueblo le tiene miedo por las cosas que escribe. La creen una bruja, una vidente, incluso ella le echa las cartas a Rose en una escena y parece como que tiene visiones. Es en secuencias como estas donde se hace complicado discernir entre realidad y ficción dentro de la propia ficción que es la película.

Realmente no se puede considerar que esto sea un biopic al uso. No es la historia de una vida, sino la historia de un período concreto y corto de la vida de a escritora, que está ficcionado. El largometraje se basa en el libro homónimo de Susan Scarf Merrell, que a su vez ficciona la vida de la autora.

Es decir, esto es confuso. Si ves la película sin saber nada de la vida real de Shirley Jackson, vas a pensar que era una mujer sin hijos, desagradable y que rozaba peligrosamente la locura, cuando esto no es cierto.

Shirley: una película prescindible

Lo cierto es que yo tenía bastantes expectativas con respecto a esta película. Tiene cosas muy interesantes, como el hecho de que está rodada de manera acorde al ambiente que generan los relatos de la escritora en la vida real o los temas que trata, entre los que destacan la locura, la maternidad, el machismo imperante o la sexualidad.

Michael Stuhlbarg y Elisabeth Moss en Shirley.
Michael Stuhlbarg y Elisabeth Moss en Shirley.

Sin embargo, el poco más de hora y media que dura se hace pesado. No es que sea estrictamente aburrida, pero no es nada del otro mundo, a mi modo de ver. Es original que se base en la vida de la autora sin llegar a ser una biografía fundamentada, va un paso más allá del biopic y eso se agradece en un momento en el que estamos rodeados de contenido facilón, pero es una película que bien puede verse o no, no va a cambiar mucho nada.

Eso sí, supongo que a los lectores fans de Shirley Jackson les gustará ver una historia hecha con su estilo particular y reconocerla en algunas partes. A los demás, bueno, una película totalmente prescindible.

Puedes ver Shirley en Filmin AQUÍ.