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‘Del inconveniente de haber nacido’: ¿Un experimento fallido?

Silvia Panadero

La alemana Sandra Wollner puso en escena en 2020 su película Del inconveniente de haber nacido. Título que tomó prestado de un libro del filósofo Emil Cioran sobre la “mala suerte” de haber nacido.

El largometraje tiene que ver con esta premisa del escritor rumano, pero al mismo tiempo es un poco confusa. La trama empieza con un padre y su hija de unos diez años, poco a poco, el espectador irá descubriendo que la niña no es tal, sino que es una máquina.

Ciencia ficción bien

Como muchos ya habrán podido intuir, Del inconveniente de haber nacido se trata de una película de ciencia ficción que no es como una película de ciencia ficción al uso. Eso es algo que me encanta porque lo que suele echar para atrás a mucha gente, en cuanto a este género, es que empiecen a pasar cosas que no tienen sentido, que se lleven trajes de hojalata o haya monstruos que, perdóname, me dejaron de interesar a los 12 años.

Este tipo de ciencia ficción sutil, pero valiente y muy atractiva a nivel fotográfico es un respiro comparado con la mayoría de películas que pueblan el género. Del inconveniente de haber nacido pertenece a este género, pero no lo parece a simple vista y eso es algo que valorar.

En algunos puntos, el filme comparte similitudes con la serie británica Black Mirror. El argumento, sin ir más lejos, es muy Black Mirror, de hecho, el primer capítulo de su segunda temporada, Ahora mismo vuelvo, es casi el preludio de esta película.

Imagen de Ahora mismo vuelvo de la segunda temporada de Black Mirror

Lo que nos cuenta Del inconveniente de haber nacido

La trama del largometraje en sí, está dividida en dos partes. En una primera parte el robot-niña está con su “padre”, este tiene muchas hechuras, además, de ser un pederasta (vaya, que de hecho lo es) y el robot-niña un día se va.

La encuentra un hombre en un coche andando por la carretera y se la lleva a su madre, una señora mayor que vive sola con su perro. Le cambian la cara a la máquina y le dan el aspecto del hermano de esta señora, que murió siendo niño.

Así que, en base a lo que la señora le ha contado, el robot recrea cómo fue su vida antes del fatídico momento de la muerte o desaparición. La máquina es un recuerdo andante en el que los humanos de carne y hueso vuelcan sus anhelos, melancolías y tristezas. Esta potente idea, sin embargo, queda chafada debajo de muchas otras cosas: como la mencionada pederastia del primer dueño del robot.

Jana McKinnon en Del inconveniente de haber nacido

Del inconveniente de perder el foco

En Del inconveniente de haber nacido parece que el foco no está claro, hay escenas que no sabes si son alucinaciones, flashbacks o realidades de los personajes, lo que resulta bastante confuso. Por otro lado, el ritmo de la película es tremendamente lento. No suelo tener aversión a las películas lentas, pero esta me ha parecido demasiado.

Creo que Wollner tenía una idea potente, un título muy potente de un libro del que podía haber cogido prestado algo más que eso, y un buen revestimiento para la película (las actuaciones están bien, la fotografía y las localizaciones son bonitas) pero quizá el problema de base esté en el guion o en querer meter cosas y situaciones innecesarias que no aportan nada a la trama principal o no ayudan a comprender nada, en esencia.

Siempre pienso que no hay que confiar en las opiniones de los demás, por eso animo a que quien tenga un mínimo de interés por Del inconveniente de haber nacido, que la vea y a quienes no que no lo hagan, ya que resulta prescindible.

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