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Sitges 2021: ‘Veneciafrenia’, el viaje a Venecia del Álex de la Iglesia menos inspirado

Llegó el día, Veneciafrenia el esperado nuevo trabajo de Álex de la Iglesia aterriza en Sitges Film Festival.

Muchos son los que esperaban esta película, su precioso póster hizo que el hype se alzara por la nubes. Sus seguidores estaban convencidos de que Veneciafrenia nos traería al mejor Álex de la Iglesia. Llegaría la nueva Balada triste de trompeta. El nuevo Día de la bestia se acercaba. En la sesión de las 08:15h no cabía nadie más. Todo el mundo madrugó para ser uno de los primeros en ver la nueva obra del director de La comunidad.

Pues señores, nuestro gozo en un pozo. Servidor ha visto una de las obras menos inspiradas de su director. Veneciafrenia es una película con más de una decisión equivocada.

Veneciafrenia: Once upon a time in Venecia

Es una pena que después de rodar en una de las ciudades más bonitas del mundo (y de las que peor huelen), uno de nuestros mejores directores, un autor tan personal como Álex de la Iglesia, nos ofrezca su versión más descafeinada y desprovista de la originalidad de la que casi siempre ha hecho gala.

Veneciafrenia nos cuenta la historia de un grupo de jóvenes que viajan a Venecia a celebrar la despedida de soltera de una de ellas, la del personaje protagonizado por Ingrid García-Jonsson.

Allí se encontrarán con una ciudad preciosa y grandes manifestaciones en contra de los cruceros turísticos. La ciudad se ha cansado de que los turistas destrocen todo y han planeado su particular vendetta.

Los jóvenes no parecen darse cuenta de nada, son torpes, estúpidos, egocéntricos y despreocupados. Pero una noche de fiesta, desnudos y embriagados por el alcohol, uno de ellos desaparece.

A partir de ahí comenzará la búsqueda del hermano de la protagonista y la venganza de un travieso Rigoletto.

Lo fallido de su reparto

El grupo de jóvenes actores que protagonizan Veneciafrenia, es una de las malas decisiones de la película. No se salva nadie, quizá la que mejor se desenvuelve en su personaje es Goize Blanco. Sus compañeros, especialmente el sector masculino, dan una clase magistral de todo lo que no se debe hacer en el mundo de la interpretación. No son creíbles, no tienen carisma, recitan sus textos y no te importa nada lo que les ocurra.

Ingrid o Silvia Alonso, tampoco van a ser recordadas por estos personajes.

En lo que respecta al reparto italiano, más de lo mismo. Personajes vacíos, con aspiraciones de resultados extremos muy poco justificados y un carisma, como el de Enrico Lo Verso, el taxista que les ayuda, que destaca por su ausencia.

Suerte de la presencia y voz de Cosimo Fusco, el personaje e interprete más desaprovechado de la película.

Veneciafrenia
Veneciafrenia, de Álex de la Iglesia.

Luces y sombras en Veneciafrenia

Pero no todo es malo en Veneciafrenia, la dirección de arte, vestuario y la música de Roque Baños, es excelente. Tanto como las espectaculares localizaciones.

El teatro en el que se desarrolla la divertida escena de las marionetas es realmente precioso, y esa escena es una de las mejores de la peli.

En los maravillosos créditos iniciales uno cree que se va a encontrar una versión/homenaje del cine Giallo de la mano de Álex de la Iglesia, plagado efectos especiales artesanales, personajes estrambóticos y referencias mil a Argento, Bava, Fulci o Lenzi, pero no es así. Volvemos a encontrarnos con sangre digital y algún que otro efecto tecnológico que hace daño a a la vista y a la historia.

Veneciafrenia se adolece de uno de los guiones más pobres del tándem Guerricaechevarría/Iglesia. La acertada apariencia estética y el diseño de vestuario de sus antagonistas está muy por encima de sus cualidades, objetivos y profundidad.

Las reacciones de sus protagonistas en muchas ocasiones rozan el ridículo: como los diálogos de la escena de despedida entre el personaje de Ingrid y Nico Romero, su “futuro” marido.

En definitiva, Veneciafrenia es una cinta para ver sin ningún tipo de expectativa, para disfrutar de la belleza de Venecia. Si lo que esperas es sorprenderte, pasar miedo, tensión o angustia y disfrutar de una buena historia fantástica a lo Vidocq, o de un Giallo 2.0 esta no es tu película, para eso ya está Maligno, de James Wan.

Saludos Furiosos.