La poesía desconocida de Julio Cortázar, al otro lado de 'Rayuela'
Tengo una espina clavada, una de esas espinas que punzan y agotan de dolor, esas que se enquistan y curten la piel en malestar y que necesitan, la mayoría de las veces, un bisturí para sacarla, pero de hoy no pasa, quiero vencer este dolor y, quizá, tras escribir estas palabras pueda conseguirlo.
