Sitges 2021: ‘Limbo’, un clásico noir incuestionable

Xesco Simón

Limbo, es una de las sorpresas de este año en el festival de Sitges. Soi Cheang (Dog bite dog, Motorway, SPL2), un director recurrente en el festival, nos visita con uno de los mejores noir que se han hecho nunca.

Rodada en el más bello banco y negro que uno pueda imaginar, su apabullante fotografía logra que nos olvidemos del color y deseemos ver la vida desde ese Pantone de grises, el color que mejor describe la realidad que les tocó vivir a los personajes de Limbo.

Los personajes de Limbo

Limbo está protagonizada por Ka Tung Lam, Mason Lee y Yase Liu. Un reparto de lujo para una historia desgarradora y cruel. La película nos cuenta cómo dos detectives, Tung y Lee, investigan la aparición de manos cercenadas entre la basura.

Tung, interpreta a Cham, un policía con un olfato de lo más desarrollado (no es de forma metafórica). Un hombre torturado con un trauma sobre sus hombros que no es capaz de superar. La «muerte» de su mujer a manos de una joven que conducía bajo los efectos de las drogas.

Ka Tung Lam es Cham en Limbo.
Ka Tung Lam es Cham en Limbo.

Lee, es Will, un joven y metódico policia, que acaba de llegar a la oficina y debe demostrar su valía ante Cham. Los típicos enfrentamientos entre este tipo de personajes no tardarán en llegar.

Liu interpreta a Wong To, la joven que con su vehículo postró en un hospital a la mujer de Cham y que necesita de su perdón para poder sacar su vida adelante, ya que desde el accidente y su salida de la cárcel, ha pasado la vida realizando tareas de las que nadie podría sentirse orgulloso, malviviendo, siendo un despojo más en una ciudad violenta y sucia.

La vida de los tres se unirá de la forma menos cómoda y agradable mientras se investiga la aparición de esas manos y los cuerpos muertos y violados de sus propietarias, jóvenes drogadictas o desplazadas de la sociedad.

La lluvia y la ciudad

Soi Cheang rueda una película a la que es muy difícil encontra algún pero, todo en ella está espectacularmente realizado. Desde su sorprendente diseño de producción en el que vemos como reales todo tipo de detalles de los lugares, espacios y ambientes de la ciudad, hasta su increíble sonido. De lo mejor que he escuchado en años. Su diseño merecería todo tipo de premios.

Como antes os comentaba, su fotografía es para estudiarla en cualquier escuela de cine que se precie. Trabaja el blanco y negro de una forma que hace parecer a Sin City o Casablanca o La lista de Schindler, un trabajo de aficionados. Bueno, quizá me he pasado, pero era necesario para que entendieras de lo que estamos hablando.

Un ejemplo de su fotografía. Limbo.
Un ejemplo de su fotografía.

Nunca se ha rodado la lluvia mejor que en Limbo. Se convierte en un personaje más de la película, como ocurre con la ciudad y su basura. Elementos imprescindibles de una historia que nos enmudecerá hasta sus créditos finales.

Los planos para contarla son arriesgados, precisos, preciosistas e impresionantes. Es difícil encontrar una película de este siglo que se nutra de de tantas imágenes para contar su historia. ¿Acaso no va de eso el cine? Es cine en mayúsculas.

El resto de departamentos también es sobresaliente. Vestuario, efectos especiales, música y maquillaje son de diez. Es cierto que el blanco y negro puede disimular errores de algunos esos sectores, pero en este caso ese no ha sido el motivo de su elección.

Para contar una historia, tan dura, fría y seca, con personajes cargados de tanto dolor, el blanco y negro se convierte en una elección sumamente certera.

Las escenas de acción de Limbo

No recuerdo haber visto una escena como la de la persecución entre Cham y Wong To. Él en un un Mitsubishi todoterreno y ella corriendo. Ha sido realmente impresionante la forma de rodar la huida de un humano de la máquina. El coche se convierte más que nunca en un arma. En ese arma que le robó la vida a la mujer de Cham. Por eso no extraña que esa sea la forma de perseguir a Wong, incluso en momentos que pedían que Cham saliera del coche para alcanzarla.

La escena está rodada de una forma tan realista que crees que la estás viviendo en primera persona. Una genialidad.

Limbo

El resto de escenas de acción funcionan de la misma forma, por la crudeza y realismo de sus imágenes. Los golpes duelen. Mucho. Los personajes están vivos, no son de cartón piedra. Se ensucian, se mojan y se rompen, como cualquiera de nosotros.

Conclusiones

Limbo es como si uniéramos en la misma película, a Chinatown, Seven y El corazón del ángel y que en vez de resentirse el resultado se potenciara en cotas de calidad pocas veces vistas.

Limbo es la película que deberías ver este año si solo pudieras ver una. Antes decía que la lluvia nunca fue mejor rodada, pues lo mismo puedo decir de la basura. Nunca fue tan bella.

La basura, un personaje más de Limbo.
La basura, un personaje más de Limbo.

No quiero olvidarme de las particularidades de su personajes protagonistas, esos pequeños detalles que los hacen humanos y reconocibles. Nunca un dolor de muelas fue tan acertado. A la altura del de Nick Nolte en Aflicción.

Limbo se postula como una más que posible ganadora del Sitges Festival de cine internacional de Cataluña 2021

Saludos furiosos.

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